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EL INVITADO 101 / por Jairo Carthy / Caracas, 1 de Marzo de 2026

 


Al finalizar las funciones de Don Juan, de Guilherme Figueiredo - tanto en el Festival de Almagro como en la temporada del Teatro La Comedia de Madrid - , recibí una invitación de mi amiga Mariangelina Celis. Ella vivía en Bruselas, donde era Agregada Cultural de la Embajada de Venezuela; y además, había sido la productora de nuestra obra.  Estaba en Madrid pues deseaba vernos en escena una vez más antes de que regresáramos a Caracas para una nueva temporada, y allí surge la invitación.

 

Debido a la disponibilidad de vuelos, yo viajaría un sábado y ella llegaría el domingo. Mariangelina me aseguró que no habría problema: podría descansar en su casa y disfrutar de todas las comodidades mientras ella llegaba. Así lo hicimos. Salí muy temprano hacia el aeropuerto de Barajas a tomar el vuelo a Bruselas. Mi amiga ya había coordinado con el Encargado de Negocios de la Embajada, el Dr. Nelson Castellanos, para que me buscaran.  Él, con gran gentileza, insistió en ir personalmente al aeropuerto.

 

Llegué a Bruselas a las diez de la mañana. El Dr. Castellanos resultó ser un hombre joven, atento y muy simpático. De inmediato me pidió que lo tuteara. Mientras caminábamos hacia su auto - un BMW espectacular - , noté que el nivel de vida en ese país era altísimo; allí, ver un Mercedes Benz o un Lamborghini era lo cotidiano.

 

Camino a la ciudad, observé el paisaje y le pregunté:

 

- Nelson, ¿aquí la gente juega mucho al golf?

 

Él, sorprendido, me miró.  - ¿Por qué lo preguntas? ¿Quieres jugar? Hay varios campos...

 

- No, no sé jugar, respondí. - Lo digo porque llevo rato viendo campos bellísimos, parecen alfombras.

 

Nelson soltó una carcajada: - No, Jairo. Esos no son campos de golf; son los parques públicos de Bruselas.

 

Ese fue el inicio de un día inolvidable. Cruzamos puentes de piedra sobre lagos perfectos, donde nadaban cisnes blancos y patos salvajes. Me sentía dentro de una tarjeta de Hallmark  o en un libro de cuentos de hadas.

 

Fuimos a desayunar a una cafetería para probar la exquisita pastelería belga. Nelson me contó que su pasión era la equitación y que tenía varios caballos.

 

- ¿Y dónde los tienes? ¿En tu casa?  - pregunté.

 

- No, en las caballerizas del Country Club. ¿Quieres acompañarme? Paso por allí y así conoces los caballos y el Club.

 

Me pareció un plan mucho mejor que quedarme viendo televisión.

 

El Country Club era un imponente castillo medieval de piedra rodeado de jardines llenos de flores multicolor. Hacía mucho frío, unos 9 grados, pero para los belgas acostumbrados a tener temperaturas bajo cero, aquello era casi verano. 

 

Tras atender sus asuntos, Nelson me invitó a la terraza: -Vamos para que conozcas a unas amigas y tomemos un té caliente, seguro te caerá muy bien.

 

La elegancia y el buen gusto reinaba en cada rincón. En la terraza nos esperaban cinco damas sofisticadas. Yo no entendía nada; hablaban una mezcla de francés y flamenco (neerlandés), además de alemán. Me senté a disfrutar del té y del paisaje, pero me sentí incómodo al verlas reír mientras me miraban.

 

- Nelson, me siento fuera de lugar - le susurré -. Siento que se burlan de mí. Por favor, llévame a casa de Mariangelina o pideme un taxi.

 

Él me tranquilizó de inmediato: - ¡Para nada Jairo! Al contrario, me están pidiendo que te lleve como invitado especial a la fiesta de esta noche.

 

- ¿A una fiesta? ¡Cómo se te ocurre! - exclamé.

 

- Esta noche se celebran los 100 años del Country Club de Bruselas. Hay cien invitados de todo el mundo y ellas quieren que tú seas el invitado 101. Les dije que eres un actor venezolano que estabas de gira por España, y venías invitado por la Embajada de Venezuela y, además, el hermano de Deborah Carthy Deu, la actual Miss Universo. Eres la celebridad de la noche.

 

Efectivamente, mi hermana Deborah había sido coronada como Miss Universo representando a Puerto Rico, y su triunfo me llenaba de gran orgullo, ella es una luchadora incansable y además de su belleza tenía todos los atributos para ser Reina universal.

 

- Pero no tengo ropa para algo así —objeté.

 

- No te preocupes. Vamos a la boutique de Gianni Versace. Allí alquilan trajes de etiqueta. Con ese bronceado y tu peinado engominado de latin lover, las vas a volver locas.

 

¿Gianni qué? … Era la primera vez que escuchaba el nombre de Versace. La tienda era un espectáculo de cristal. Gracias al estatus diplomático de Nelson, las puertas se abrían a nuestro paso. Tras varias pruebas, el esmoquin quedó listo.

 

Pasamos la tarde recorriendo Bruselas, una ciudad espectacular que mezcla castillos antiguos con arquitectura moderna. Fuimos a su elegante apartamento a prepararnos. Me afeité y me peiné al estilo de Carlos Gardel, cabello engominado echado para atrás. El esmoquin de seda tenía una caída impecable. Yo me preguntaba: “¿Quién me va a creer esto?”.

 

Llegamos tarde a propósito para llamar la atención. Entré con un abrigo de piel de Nelson apoyado solo sobre un hombro, haciendo una entrada puramente teatral. El salón estaba organizado en mesas de herradura con candelabros enormes. Al poco tiempo, pronunciaron mi nombre en el discurso de apertura. Nelson me susurró: — Levántate y haz una venia.

 

Lo hice, y la curiosidad de los asistentes creció.

 

Durante el brindis, pedí agua mineral. No quería que el champán me diera sueño. Así, totalmente sobrio, tuve a un mesonero dedicado exclusivamente a servirme agua Evian toda la noche. Esto me permitió observar cómo la nobleza europea se desinhibía con el alcohol. Frente a mí estaba el Conde de Luxemburgo; a un lado, la Princesa de Suecia; al otro, el Príncipe de Dinamarca y una princesa de Malasia. Era la monarquía en pleno y yo estaba allí, entre ellos.

 

Al comienzo pensé que Nelson me estaba echando broma, pero luego descubrí que no era así, mujeres mayores muy elegantes con sus tiaras de piedras preciosas, un joven rubio también de la nobleza llevaba un corbatín de oro macizo, era un desfile de personas extrañas, joyas, Príncipes, Princesas, Duques, ¡en fin! Y por supuesto me repetía: ¿Quién me va a creer esto que estoy viviendo?

 

El momento cumbre fue el baile. Sin las barreras del idioma - hablando una mezcla de español, inglés e italiano -  con total desparpajo terminé charlando con medio salón. Estaba relajado, nadie me conocía y yo no conocía a nadie.  Una señora muy elegante, parecida a Hillary Clinton, me sacó a bailar. De pronto, la gente hizo una rueda a nuestro alrededor. Yo, con mi estilo caribeño, la soltaba, le daba vueltas y la acercaba al compás de la música. Nelson se escondía tras una columna muerto de la risa. Mi pareja de baile, aunque disimulaba, parecía algo desconcertada por mi ímpetu. Yo la tenía tomada de las dos manos y la alejaba y acercaba a mí, así durante un buen rato.  Creo que empezaba a incomodarse. Finalmente, Nelson me hizo señas para que la soltara y cediera el turno a otra pareja. La pobre mujer salió huyendo, aunque con mucha clase.

 

Fue una de las noches más increíbles de mi vida. A veces me cuesta creer que fue real, pero las diapositivas que conservo con aquel traje de Versace confirman la veracidad de la historia. Al terminar la velada en el Country Club, Nelson me mostró un poco de la vida nocturna de Bruselas: bares donde las mascotas son bienvenidas y las prostitutas, mujeres absolutamente bellas y perfectas se exhiben en una calle especial, en vitrinas,  totalmente desnudas para que uno pueda escoger la que más le guste.

 

Simplemente, una experiencia inolvidable.

 

Y así pasó…

 

Jairo Carthy

jcarthyc@gmail.com

 

Más artículos en: Y ASÍ PASÓ 
 
 
 
 
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"Puerta Abierta al Mar en el Ateneo de Caracas" por Dra. Susana D. Castillo, Latin American Theatre Review, Kansas University, Estados Unidos, 2007

 



Como parte de la trilogía escogida por el productor Benjamín Cohen para configurar el espectáculo “Tres dramaturgas del silencio al estallido,” se estrenó exitosamente PUERTA ABIERTA AL MAR de la argentina-venezolana Viviana Marcela Iriart. Este proyecto, donde se presentaban los tres montajes simultáneamente, empezó el 13 de abril y se mantuvo en cartelera por dos meses consecutivos en la sala de conciertos del Ateneo de Caracas. Las otras obras escogidas fueron Las  Tiendas del Sheik   de Carmen García Vilar y Casa en Orden  de Ana Teresa Sosa.

PUERTA ABIERTA…, cuyo texto inédito ha llegado hasta nosotros, explora el desarraigo de sus dos personajes en diferentes planos.

En un primer nivel, la obra versa sobre el re-encuentro ansioso de dos mujeres separadas durante diez años. El tipo de relación de los personajes no se aclara pero es obvio que ha existido un pasado íntimamente compartido –casi simbiótico- desde la infancia y la adolescencia. Dunia y Sandra son ahora mujeres en sus cuarenta y de aspecto profesional.

Acertadamente el encuentro inicial esta coreografiado en una danza lenta en la que las dos mujeres tratan de hallarse –como en una neblina – al mismo tiempo que reprimen la exteriorización de sus conflictivas emociones. Con reserva, y tratando de reconocer la huella dejada en ellas por el tiempo, las dos mujeres empezaran un dialogo, tirante a veces, que ira desplegando las reacciones contenidas. Axial ellas pasaran - con cautela y mesura - de la evocación a la risa, del canto a la nostalgia, de la distancia….al tango!

El espectador se entera de esta manera que la brecha abierta en esta pareja radica en el motivo mismo del éxodo y en el rol que cada una ha asumido como razón vital: Sandra ha cortado sus raíces de un tajo al dejar el país y llevar con ella la denuncia vehemente de los abusos del poder; Dunia se ha quedado en un destierro interno, acosada por el clima de amenaza e incertidumbre cotidiano, usando mecanismos de defensa para sobrevivir los miedos. La nota álgida surge cuando ambas partes confrontan sus versiones y expresan, con dolor, sus dudas sobre la inutilidad del sacrificio vivido. Ambas, por otra parte, se sienten acusadas y enjuiciadas por su contraparte y esa sospecha detiene el flujo del afecto, del reencuentro y de la vida que ahora las reúne. El denominador común, de estas posturas antagónicas, sale a flote cuando Sandra y Dunia cobran consciencia de que la juventud nueva “no tiene memoria” y se ha olvidado ya de ese capitulo de la historia que a ellas –y a miles de compatriotas- los marco radicalmente. Ante esta realidad, la alienación aflora simultáneamente en las dos compañeras. Y es allí donde la obra alcanza otros niveles de significación mas amplios ya que traspasa la situación especifica de caracter político para llegar a un nivel existencial donde la soledad y los recuerdos habitan sin dar tregua.

De manera magistral la autora ha intercalado, a lo largo de la obra, la voz inconfundible de Susana Rinaldi al punto que la letra de las canciones parece entretejerse con los parlamentos de la obra, y, aun mas, parece crear un tercer personaje omnisciente. El recurso de la música actúa igualmente como soporte certero, como raigambre profunda de estos seres fragmentados. El final esperanzador, que se da a través de la voz de Rinaldi cantando apropiadamente “A pesar de todo”. así como en la aceptación conciliatoria de Sandra y Dunia, atenúa tiernamente la tensión emotiva mantenida en alto a lo largo de la pieza.

Es oportuno añadir que Viviana Marcela Iriart –novelista y periodista – estuvo refugiada en el consulado de Venezuela a los 21 años, etapa en la que empezó su exilio que la llevaría a varias latitudes hasta ubicarse en Venezuela. A juzgar por el interés manifestado con el estreno de PUERTA ABIERTA…es dable augurar a la escritora Iriart muchos éxitos en sus futuras obras.

 


Dra. Susana D. Castillo (
San Diego State University)

Latin American Theatre Review

Universidad de Kansas, Otoño 2007, Estados Unidos




De venta en: Autoreseditores







 



 

 

FEDORA ALEMÁN... única / por Jairo Carthy / Caracas, 15 de Febrero de 2026

 


Las actividades en el Museo del Teclado eran un torbellino de creatividad. Entre los proyectos de la Ópera de Caracas y los de la Dirección de Música, casi no se notaba la diferencia; éramos un solo equipo donde todos colaborábamos con todos. Al menos para nosotros, esa distinción no existía.

 

Además de escribir poesías y convertir la oficina en un "Kinder" (como ya les he contado), también sabíamos trabajar —¡y mucho!—. Uno de esos retos monumentales fue el homenaje a una mujer extraordinaria, ejemplo para generaciones y maestra de  muchos cantantes: la soprano FEDORA ALEMÁN. Estábamos absolutamente emocionados de formar parte de este proyecto.

 

Fedora, caraqueña de nacimiento, fue la primera venezolana en conquistar el mercado internacional con su canto lírico. Fue una pionera que rompió esquemas, pero lo que más nos cautivaba era su espíritu: siempre sonriente, alegre y con una belleza inigualable que conservó intacta a través de los años. Era un privilegio absoluto sumergirse en su mundo para intentar que sus objetos más preciados estuvieran representados en su exposición homenaje.

 

Pero para montar una muestra así, había que empezar por el principio: su casa. Ella con su especial carácter y dispuesta a ayudar nos dice: - Si quieren pueden ir a mi casa y registrar a ver qué les conviene llevarse-  Estabamos sorprendidos de tanta generosidad y camaradería.  Y así lo hicimos, fuimos a buscar y buscar entre las décadas de historia que ella, afortunadamente, había guardado. Entrar en la intimidad de su hogar era algo que nos daba mucho respeto, casi timidez, pero ella nos facilitaba todo con su dulzura:

— Ustedes llévense lo que necesiten; solo pregúntenme si encuentran algo y no saben qué es o a qué pertenece.

 

Encontramos carpetas, sobres, cajas y cajitas llenas de recortes de prensa de todo el mundo, fotografías familiares y escritos personales. Partituras dedicadas a ella por grandes compositores, vestuarios que había utilizado, premios, medallas, condecoraciones y muchas cosas más que contaban la historia de esta genial e importante artista. Salimos de allí con un verdadero arsenal  por lo que decidimos mudar todo ese material a la oficina para analizarlo y ordenarlo con calma, permitiéndole a ella mantener su espacio y su tiempo.

 

Al llegar al Museo con aquel cargamento de cajas y maletas, el primer reto fue: ¿dónde exhibimos los trajes?  Armando, siempre resolutivo, se fue a los depósitos de la famosa tienda Selemar. Allí consiguió un tesoro: un montón de maniquíes que hoy llamaríamos "vintage". Parecían sacados de los años cincuenta; eran verdaderas reliquias con mecanismos internos para ajustar las medidas de busto, cadera, cintura,tallas e incluso la altura. ¡Algo totalmente novedoso para nosotros!

 

Junto a estos, usamos otros más modernos y, al terminar la exposición, el dueño de la tienda quedó tan encantado con la Exposición, que se los regaló a Armando. Por su parte, Fundarte nos prestó las famosas "bateas": unas vitrinas tipo mesitas, perfectas para proteger con vidrio desde un documento hasta una joya siempre bajo llave, evitando que algún "admirador despistado” se llevara un recuerdo.

 

Parte del homenaje, era la producción de un Disco LP patrocinado por Fundarte con piezas memorables de su repertorio. Fue un honor ver que incluían las Bachianas Brasileñas, pues el mismísimo Heitor Villa-Lobos llegó a decir: "Fedora Alemán es la mejor intérprete de este trabajo".

 

Para la carátula del disco, hicimos una sesión de fotos y, como ya era tradición, la responsabilidad del maquillaje recayó sobre mí. Fedora tenía una piel de porcelana a pesar de los años y unos ojos tan expresivos que facilitaban enormemente mi labor. Nos divertimos muchísimo; ella, siempre coqueta y llena de simpatía, nos guiaba entre poses:

— Muchachos, ¡lo importante es el cuello!, decía entre risas y emrojecida, asegurándose de salir impecable. ¡lo importante es el cuello!

 

Un día estábamos reunidos en el museo Ana Cecilia, Nelly, Armando, Corina (la artífice de los detalles creativos más increíbles en este y otros trabajos) y yo, cuando de repente llegó Fedora para ver cómo iba el montaje. Mientras ojeaba los papeles que estábamos clasificando, Ana Cecilia —quien tenía más confianza por ser Fedora la suegra de su hermana Beatriz— le preguntó:

— Fedora, estamos viendo muchos poemas de admiradores de todo el mundo, pero nos llamó la atención este con un título tan raro...

De inmediato, Fedora se sonrojó y comenzó a reír. Todos nos quedamos intrigados. — ¿Cómo se llama el poema?, preguntó Armando. Nelly contestó: — "Las T de FA".

Nuestra diva soltó una risa pícara y muy ruborizada nos preguntó: —¿No entienden?. Y señalándose el busto con total elegancia, remató: — ¡Las T de Fedora Alemán! Es un poema muy bonito.

 

La carcajada fue general. Fue un momento mágico. Efectivamente, ella siempre había destacado por su porte y ese detalle de su anatomía que la hacía tan llamativa y elegante. Por supuesto, pusimos el poema en una de las vitrinas y pasamos semanas vigilando, entre risas, si el público descubría el secreto del título. Era, en verdad, una poesía sutil y muy respetuosa.

 

La exposición fue un éxito rotundo. Todo —la iluminación, los afiches que parecían flotar en el aire, los vestuarios— estaba a la altura de su trayectoria. Fedora se tomó el tiempo de agradecernos individualmente con esa calidez que solo tienen los grandes. Éramos, sin duda, un gran equipo.

 

Lo que nunca imaginamos en aquel entonces fue que, años más tarde, cuando la Ópera ya había desaparecido y cada uno de nosotros había tomado rumbos distintos, el destino cerraría el círculo: Fedora Alemán regresaría al Museo pero esta vez como Directora de Música y del Museo del Teclado.

Y así pasó.

 

Jairo Carthy

jcarthyc@gmail.com

 

 

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Conmemoración del Holocausto: Con poemas de Maiakovski, Elsa Langer, Beatriz Iriart y un texto de Javier Romañach, la Fundación Rey Ardid recordó al millón de personas con discapacidad asesinadas por los nazis / España, 3 de febrero de 2015



Fueron leídos los poemas Libertad de Expresión del poeta ruso  Vladimir Maiakovsky , La Mesa de la poeta, artista plástica y sobreviviente del Holocausto Elsa Langer; Números,  Yo estuve... y Ansias de la poeta argentina  Beatriz Iriart   y un texto del ingeniero y activista español Javier Romanach incluido en la traducción que hizo al español del libro "Forgotten crimes: the Holocaust and people with disabilities" de Suzanne E. Evans  en la conmemoraciòn del   Día Internacional en memoria de las víctimas del Holocausto.


Visiones sonoras para no olvidar: el holocausto de los discapacitados

por Noemí López, Responsable Espacio Visiones 


Visiones Sonoras para no Olvidar 

Audio realizado por los componentes de Espacio Visiones escuchado en el acto homenaje en Zaragoza a las víctimas del Holocausto (clikea  para escucharlo)



El pasado 27 de Enero los integrantes de Espacio Visiones fueron invitados a participar en el acto del  Día Internacional en memoria de las víctimas del Holocausto celebrado en la Aljafería, sede de las Cortes de Aragón  y organizado por Rolde Estudios Aragoneses y Amical de Mauthausen.
Este año era el 70 aniversario de de la liberación de los campos de concentración y exterminio de la Segunda Guerra Mundial y se celebró  bajo el lema: «Mantened la memoria viva».
Por primera vez en Zaragoza participaba el colectivo de discapacidad que tanto sufrió los horrores de aquella época.  Nuestra aportación fue de forma sonora, una grabación dónde los participantes del taller de radio narraron un texto de Vladimir Maiakovsk poemas de  Beatriz Iriart Elsa Langer  y un alegato a los derechos de las personas con discapacidad de Javier Romañach.
Tras encender una de las 7 velas al principio del acto en memoria de todos los seres que fueron victimas de un u otro modo de aquella barbarie, fueron participando diferentes personas para contar la historia de cómo había afectado aquello a los colectivos o personas que representaban (colectivo gitano, homosexual, una nieta de un superviviente aragonés, un grupo de estudiantes de un instituto representando a los niños exterminados y supervivientes… y también nuestra aportación representando a la discapacidad).

Fue muy especial recibir el agradecimiento de los organizadores, hacia nuestra aportación y pequeño homenaje a todos los seres que padecieron ese desastre, en especial a las personas con algún tipo de discapacidad.  

Las palabras de Vicente Pinilla Navarro (Presidente de Rolde de Estudios Aragoneses) nos emocionaron especialmente ya que fueron dedicadas hacia nuestro colectivo, citando que en aquel momento muchos de los crímenes quedaron impunes puesto que aquellas personas por sus circunstancias no pudieron defenderse ni fueron representadas…y terminó recordando que hoy todavía se sigue discriminando  en todo el mundo a las personas con discapacidad.

By Noemí López
Responsable Espacio Visiones
Gritando en Blog baja
Blog del Área de Salud Mental Fundación Rey Ardid
Zaragoza, España, 3 de febrero de 2015 








Poemas y texto leídos en el homenaje:

Libertad de Expresión  


La primera noche, 
ellos se acercan 
y toman una flor de nuestro jardín. 
No decimos nada. 

La segunda noche 
ya no se esconden, 
pisan las flores, 
matan a nuestro perro 
y no decimos nada. 
Hasta que un día, 
el más frágil de ellos, 
entra solo a nuestra casa, 
nos roba la luna, 
y conociendo nuestro miedo, 
nos arranca la voz de la garganta. 
Y porque no dijimos nada, 
ya no podemos decir nada.




La Mesa

Por qué no cierra la puerta?
Los rincones vacíos.
También el sol se fue.
Olvidó los colores en el suelo y se fue.
Pasaron las horas.
Las siete velas se consumían.
Y yo
bajo la mesa recordaba otra mesa
donde la sangre cálida caía sobre mí.
Sabía sin saber,
sabía sin comprender,
comprendía sin hablar.
Sola,
con los colores del piso que el sol había olvidado.