Reverón en el mar Caribe, foto del documental de Margot Benacerraf "Reveron". Somos una hemeroteca de textos y otras cosas hermosas, de ayer y de hoy y de mañana también.

ETIQUETAS

Mostrando entradas con la etiqueta CINE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CINE. Mostrar todas las entradas

SONIDO...CÁMARA...ACCIÓN... MI PRIMERA VEZ por Jairo Carthy /. Caracas, 5 de Abril de 2026

 

Cuando regresamos de España, luego de participar en dos Festivales Internacionales de Teatro y cumplir una temporada en Madrid, teníamos el reto de volver a montar la obra que llevamos de nuevo en Caracas, nada menos que en el prestigioso Nuevo Grupo.

 

En el elenco original de hacía ocho años, el personaje de Isabel (o Elvira, como en la ópera) fue interpretado por la gran Tania Sarabia. Para esta reposición y la posterior gira a Europa, ella no estaba disponible; tenía otros compromisos ineludibles de teatro y televisión. Fue el único personaje que cambió; de resto, éramos los mismos actores originales que le dábamos vida a esa versión del dramaturgo brasileño Guilherme Figueiredo llamada "DON JUAN".

 

Ese cambio de actriz vino acompañado de un ángel que llegó a mi vida para transformar muchas cosas y hacer realidad sueños que, en ese momento, yo creía imposibles. Su nombre - y así, con letras mayúsculas- : PERLA VONASEK.

 

Aparte de su innegable talento, capacidad, cultura y experiencia, Perla era una mujer sumamente divertida, de una sensibilidad y un corazón enorme. Tenía muchísimas cosas que contar y yo tenía todo por aprender de ella. Ella era la pareja de otro ser grandioso, Santiago San Miguel, productor y director de cine español. Ambos vivían en España y, por suerte para mí, estaban pasando una larga temporada en Venezuela.

 

Comenzamos la temporada de la obra y todo estaba saliendo muy bien. Teníamos bastante público y, de nuevo, la crítica y los comentarios nos favorecían. Una noche, justo antes de empezar la función, Perla se me acercó con complicidad: - Jairo, mi amor, esta noche te tienes que botar. Santiago viene a ver de nuevo la función y trae a un amigo de él que en estos momentos está en la pre-producción de una película.

 

Yo estaba feliz de ver a Santiago y, por supuesto, seguí el consejo de Perla: salí a "botarme". La sala estaba llena, y ese calor del público es el combustible que te impulsa a darlo todo. Al terminar, entre los aplausos y el desfile de gente asomándose a los camerinos, Perla me susurró: - Jairo, Santiago te espera afuera, quiere saludarte.

 

Me arreglé a toda prisa y salí al jardín del teatro. Allí estaba él, recibiéndome con un abrazo fraterno. - Te felicito, Jairo, estuviste excelente como siempre. Nos has hecho reír muchísimo. Mira, te presento al señor Luis Correa. Él va a dirigir una película y está interesado en conocerte.

 

Volteé a verle y allí estaba Luis. Con su aspecto que parecía un estilizado Papa Noel, con su pelo y barba blanca prematuras -pues era un hombre bastante joven- y unos penetrantes ojos azules que intimidaban bastante. Lo saludé muy respetuosamente y me dijo: - Aquí tienes mi tarjeta, me gustaría que me llamaras mañana, pues me gustaría que conversáramos a ver si estarías interesado en trabajar en mi película.

 

Casi me echo a reír. Parecía una escena de una película americana en la que al protagonista lo contratan y se convierte en superestrella. Perla se sumó al grupo y me guiñó el ojo; ella ya sabía lo que Santiago buscaba al llevar a este personaje a ver la obra.

 

Yo estaba muy impresionado por este encuentro. Cuando llegué a la casa le conté emocionado a mi Mamá y ella, quien, como siempre, irradiaba felicidad por mis logros.. Pero, todavía no tenía ningún detalle sobre el papel que me ofrecían, ni de qué trataba la película... absolutamente nada. Por supuesto, pasé toda la noche casi sin dormir, pensando y pensando, hasta que por fin llegó el día y, con él, la entrevista.

 

La oficina quedaba cerca de mi casa, así que pude ir a pie. Al llegar había un montón de personas y un gran letrero que decía: TIEMPO CERO FILMS. Me anunciaron y de inmediato me pasaron a la oficina. Afortunadamente Santiago estaba también allí; él era el productor de la película y también tenía cosas que decirme.

 

Luis Correa me explicó que la película se llamaría, en principio, “LA ENCRUCIJADA”, aunque ese sería el nombre que para todo se utilizaría públicamente, pues el verdadero nombre sería otro. Como la película estaba basada en hechos de la vida real, era muy peligroso que saliera a la luz pública la verdadera trama. 

 

Se trataba de la guerra a muerte en Santa Bárbara del Zulia entre dos familias: los Semprún y los Melía. Un odio visceral que los llevaba a exterminarse uno a uno por el poder absoluto sobre las tierras y los negocios. En la ficción, los nombres cambiarían. Mi familia serían "Los Araujo" y mi personaje: Antonio Araujo, mejor conocido como "El Chingo Araujo".

 

Era un asesino temido, un matón que trabajaba para la familia rival y que cargaba con el rechazo de los suyos por su conducta sanguinaria.

 

En ese momento mi mente volaba: ¿Un asesino? ¿Un matón? ¿Un delincuente terrible? ¿Eso era lo que el Señor Correa esperaba de mí? ¿Y cómo, después de verme actuando en una obra donde, aparte de interpretar a un libidinoso criado como Leporello, el cual tenía grandes momentos de comicidad que la obra exigía, de dónde creía él que yo podía hacer un papel así? ¡Y en cine! Donde no hay el “desde lejos del teatro” u otros trucos para alcanzar una caracterización. Pues sí, él creía que yo lo podía dar. Y como él creía en mí, yo también me arriesgaría. Mi mayor reto sería lograrlo para no defraudar la confianza depositada en mi persona.

 

Por supuesto acepté sin haber leído el libreto. Los honorarios que me ofrecían superaban cualquier monto que yo había ganado antes en teatro. Solo había un inconveniente: según el plan de rodaje, la película arrancaría una semana antes de que la obra bajara de cartelera. Luego de eso, yo estaría totalmente libre de fechas y horarios. Santiago, como el gran productor que era, me dijo: - No te preocupes, Jairo. Salimos casi todo el elenco a Maracaibo en avión el lunes a primera hora y el miércoles al mediodía ya estarás rumbo de nuevo a Caracas para hacer tu obra. Nosotros seguimos unos días más por allá y luego nos instalaremos en Calabozo, donde se rodará gran parte de la película. Es lo más parecido que hemos encontrado a Santa Bárbara del Zulia por lo que ya te explicamos.

 

Los tres celebramos mi incorporación a este proyecto y quedamos en que me llamarían para la firma del contrato, las pruebas de vestuario y demás formalidades. La verdad, no podía creer que algo así me estaba pasando a mí. Iba a trabajar en una película... pero, ¿cómo sería el papel? ¿Será corto? ¿Será largo?

 

Al llegar a mi casa, y luego de contarle con detalles todo a mi ansiada Mamá, me puse a leer el libreto. Acostumbrado a los libretos de teatro, este tenía como tres veces más de grosor, y la manera en que se escribe un guion es muy diferente. Leyendo y leyendo, estaba horrorizado y fascinado a la vez: ¡era el más malo de la película! Asesinaba al que se me pusiera por delante, hacía muchas fechorías, inclusive incendiaba a un tipo vivo. Era un loco desquiciado; por eso era uno de los primeros de la familia a los que matan, y allí se desencadena una ola de crímenes y venganzas de parte y parte.

 

Llegó el ansiado día. Ya había ido a buscar el vestuario que utilizaría: un traje gris para la escena del cementerio en el entierro del padre de la familia, y de resto un look como de vaquero con jeans, camisa a cuadros, sombrero y, por supuesto, botas que ayudaban a esa imagen de virilidad y poderío.

 

Días previos a este viaje, había terminado de leer las “Memorias” de Laurence Olivier, uno de los grandes actores de todos los tiempos. Él explicaba que, para poder interpretar un personaje en una película (la cual no se haría en orden cronológico), él había descubierto que lo mejor era que durante ese tiempo de rodaje el actor viviera como el personaje. Así no habría posibilidad de no tener claro cómo encarar cada escena.

 

El Maestro Olivier afortunadamente practicaba el “Método” (el sistema de actuación creado por Constantin Stanislavski), el cual consistía en buscar la verdad y el sentimiento. Yo también creía en ese método para componer. Por ello, ya le había creado la voz, la manera de caminar y de moverse a ese asesino llamado “El Chingo Araujo”, que distaba mucho de parecerse a mí.

 

Llegamos a Maracaibo. Nos instalaron en un hotel que, dado que la ciudad es una de las más calurosas del país, el aire acondicionado era central y no se podía regular la temperatura individualmente. Así que pasé otra noche casi en vela, muriéndome de frío y con los nervios de punta por esa primera vez ante una cámara de cine.

 

El llamado era a las siete de la mañana en el lobby. Y allí aparecí, para asombro de muchos, vestido como el personaje, con el traje gris,  su sombrero, con su actitud sombría y una cojera que le había agregado como consecuencia de algún tiro que alguna vez le alcanzó una pierna. Todos me miraban. Yo no hablaba con nadie; me subí al autobús que nos llevaría a la locación en total silencio, pensando solo en la muerte de “mi padre” y lo mucho que lo hice sufrir.

 

Rodamos la escena: la madre con sus siete hijos varones ante la tumba del patriarca de la familia. Mucha tristeza, mucho dolor... y entre ellos, allí estaba yo. Sentía que la cámara se acercaba, estaba conmigo, pero no podía ni siquiera mirar de reojo. Todos los consejos del libro de Olivier los estaba poniendo en práctica: “Siente, no actúes, no es teatro… la cámara es el público que te verá cientos de veces aumentado, y el más mínimo gesto lo multiplicará. Solo siente, cree en lo que haces y hazlo con toda la verdad posible”.

 

Y así lo hice. Cuando a mi regreso a Caracas me encontré con Perla en el Teatro, me dijo emocionadísima: - ¡Jairo! Santiago me dijo que anoche estuvieron viendo los Rushes (que son las tomas diarias en bruto) y me dijo que están impresionados contigo. Que en la escena del cementerio estuviste conmovedor, pero al mismo tiempo dejas ver esa maldad y ese desequilibrio de tu personaje. ¡Te felicito, mi amor! Santiago y Luis sabían que lo podías lograr... ¡y eso que todavía no has filmado ni una de tus maldades!

 

Con la emoción de saber esos comentarios, me di cuenta de que los trasnochos y los nervios habían dado sus frutos. Ahora sí iría con todo para continuar filmando. Gracias a Luis Correa por ver más allá de lo que yo mismo pensaba, por creer en mí y por darme esa oportunidad.

 

Pero este viaje no termina aquí... la próxima semana viene la continuación de este relato con todo lo que pasó en las filmaciones y la escena de la muerte de mi personaje.

 

Y así pasó...


 De venta en AMAZON
Más artículos en: Y ASÍ PASÓ 


El día que Hitler decidió dejar a Albert Einstein sin familia: Isabella Rosellini en Il Cielo Cade, película basada en la novela autobiográfica de Lorenza Mazzetti / Ingreso, poema de Beatriz Iriart en homenaje a la familia Einstein



Lorenza Mazzetti

 "Todos ellos reposan en el cementerio de la Badiuzza, en Florencia, 
entre San Donato, en la colina, y Rignano, a orillas del Arno. 
Sobre su tumba está escrito 
«masacrados por los alemanes el 3 de agosto de 1944".

 Ellos reposan en lo alto de la colina y yo los recuerdo. 
¡Si alguien pasa  por allí que deje una flor!» 












INGRESO

                      A la memoria de Robert, Nina,
                             Annamaria y Luce Einsten   



Los gestos de la muerte
no se parecen.
Los remusgos los esparcen por cuantiosos bosques
y Dríade lo transmite por milenios..
Hoy
sesgaron incontables árboles …
Extraviamos registros.
Los gestos de la muerte
no se parecen.
La sangre no se regenera, el pulso disminuye…
Hoy
EL UNIVERSO
entró en el olvido.



©Beatriz Iriart


Fotografía: Giovanni Gilli 



 


El Cielo se Cae 


















"Mi hermana y yo, que vivíamos en la Villa desde pequeñas (porque nuestra madre había muerto), fuimos perdonadas por las SS porque no nos llamábamos Einstein sino Mazzetti. 
De modo que durante años compartimos las alegrías de la vida y recibimos su cariño,  pero en el momento de la muerte nos separaron de ellos.  Esta vida me fue regalada sólo porque yo era «de otra raza».  Todos los supervivientes portan consigo el peso de este «privilegio»  y la necesidad de dar testimonio.  Este libro quiere describir la alegría y el gozo que aquella familia me proporcionó  en mi infancia, acogiéndome como una «igual»; 
aunque fui «igual» a ellos en la dicha y «diferente» en el momento de la muerte.»
 









Esta novela es, en realidad, la autobiografía de la infancia de la autora, que nació con su gemela Paola en Florencia en 1928 y pronto, huérfanas de madre, fueron acogidas por su familia judía, que habitaba una maravillosa mansión en la Toscana. Sus tíos, Nina y Robert Einstein, eran primos del famoso Albert Einstein, por lo que la familia fue masacrada por los nazis en agosto de  1944, con las dos gemelas por testigo.

Un tutor legal se hizo cargo de la herencia de las niñas, y las desposeyó a través de un turbio amaño financiero. Con el tiempo, Lorenza viajó a Londres para estudiar cine y allí filmó sus primeras películas, fundando el movimiento free cinema con Karel Reisz, Tony Richardson y Lindsay Anderson.

El cielo se cae se publicó en 1961 y recibió el Premio Viareggio en 1962 y se traduce ahora al castellano por primera vez. Por su contenido y por sus propósitos, la novela se relaciona con obras como El jardín de los Finzi Contini (la persecución de las familias judías italianas), Amarcord (la infancia y la juventud bajo el fascismo) o El diario de Anna Frank, con la que comparte la técnica de relatar un mundo abyecto desde una mirada infantil.

Penny, la niña narradora, vive en un entorno idílico, con su hermana y sus primas, protagonizando pequeñas travesuras en la escuela y en casa, jugando en el campo con los hijos de los campesinos, seducida por el mundo que la rodea. En la escuela, como otros niños, la narradora ha sido engullida por una educación convertida en adoctrinamiento lleno de consignas y dogmas fascistas, que la llevan a adorar a Mussolini y a Hitler. La Iglesia, por su parte, penetrará en la escuela con una religiosidad de intimidaciones y amenazas terroríficas que se traduce en un amplio repertorio de supersticiones infantiles.

Los niños viven en un mundo reglado, sumidos en sus problemas cotidianos (juegos, roces, travesuras, primeras manifestaciones eróticas...), sorprendidos únicamente por la distancia y displicencia con que los tíos, Wilhem y Katchen, tratan a las autoridades políticas y religiosas.
Las escasas referencias históricas permiten, sin embargo, informar al lector de que Mussolini ha sido destituido (julio de 1943), Italia es invadida por el ejército alemán y el cielo está a punto de caer sobre todos ellos.

De esta novela existe una versión cinematográfica del año 2000, dirigida por los hermanos Antonio y Andrea Frazzi y protagonizada por Isabella Rossellini.

Lorenza Mazzetti narró en esta novela, publicada por primera vez en 1961 y rescatada años después con gran éxito de crítica y público por la prestigiosa editorial Sellerio, su propia infancia. El punto de vista de Penny, la jovencísima narradora de la historia, es el punto de vista de Lorenza: la realidad a través de los ojos de una niña soñadora y traviesa que crece fascinada por la personalidad de su tío Robert, primo del conocido científico Albert Einstein y cabeza de una acomodada familia de origen judío que, en el verano de 1944, recibiría la trágica visita de las SS por orden personal del mismísimo Adolf Hitler, quien deseaba dejar sin parientes al padre de la física moderna.

Lorenza Mazzetti nació en Florencia, Italia, en 1928, y vive en Roma actualmente. A principios de los años 50 se instaló en Londres, donde estudió en la Slade School of Art. Comenzó su breve pero interesante carrera como directora de cine vinculada al movimiento Free Cinema, junto a sus amigos Karen Reisz, Tony Richardson y Lindsay Anderson. 

En 1959 regresó a Italia, donde trabajó para la Rai, colaboró con Cersare Zavattini, el conocido guionista de Ladrón de bicicletas o El jardín de los Finzi Contini, y creó el grupo teatral PuppettTheatr. Mazzetti es autora de libros como Con rabbia (1963) y Uccidi il padre e la madre (1969).


De El cielo se cae (1961) existe una versión cinematográfica del año 2000 dirigida por los hermanos Antonio y Andrea Frazzi y protagonizada por Isabella Rossellini. 



Album di famiglia
exposición de Lorenza Mazzetti
Roma 2010









  

Scrittrice e regista nata a Roma dove attualmente vive e gestisce il PuppettTheatre: teatro per bambini a Campo de' Fiori.

Nel 1956 a Londra ha contribuito alla nascita del movimento del Free Cinema firmandone insieme a Lindsay Anderson, Tony Richardson e Karel Reitz il manifesto, scritto come documento di presentazione della prima rassegna promossa dal gruppo: 

"Gli autori dei film preferiscono chiamare il loro lavoro "free" piuttosto che "experimental". Infatti non è autocontemplativo né esoterico. E la sua preoccupazione principale non è la tecnica. 

Questi filmsono liberi nel senso che le loro asserzioni sono del tutto personali. Anche se i loro umori e i loro soggetti sono diversi, ognuno è interessato a un qualche aspetto della vita, come è vissuta oggi, in questo paese. Un jazz club nell'area settentrionale di Londra, la strada principale della zona portuale dell' East End; un parco di divertimenti in un luogo di villeggiatura della costa meridionale… queste ambientazioni possono essere apparse già nel cinema britannico. Ma qui c'è lo sforzo di vederle e sentirle in una maniera nuova, con amore o con rabbia, ma mai freddamente, asetticamente, convenzionalmente. In realtà gli autori di questi film li pongono come una sfida all'ortodossia".

Dal programma del National Film Theatre, Londra, 1956
in Emanuela Martini. Storia del Cinema Inglese: 1930-1990. Marsilio ed.'91

"Indipendente, personale e poetico... il free cinema assunse rapidamente e volutamente il significato di un nuovo modo di fare film"
L. Anderson. Il free cinema vent'anni dopo.
in Alan Lovell, DavideFerrario: Free Cinema. Bergamo, Modena '81



    

Together è il mediometraggio di Lorenza Mazzetti, allora studentessa italiana di Belle arti allo Slade di Londra, presentato nel programma che diede avvio al movimento del Free Cinema Inglese: dal 3 all'8 febbraio '56 presso il National Film Theatre.
Il film seguiva due giovani sordomuti nelle strade povere nel quartiere del porto. Finanziato dal British Film Institut e montato con la collaborazione dello stesso Anderson, fu premiato al festival di Cannes dello stesso anno. Le storie del cinema convergono nel sottolinearne il valore e la peculiarità, anche nel confronto con le altre opere del movimento. 

Tornata in Italia Lorenza Mazzetti ha collaborato con Cesare Zavattini con cui condivideva la teoria "del pedinamento" (secondo lo sguardo già utilizzato nella realizzazione di Togheter) ed ha partecipato alla realizzazione di alcuni episodi nei film collettivi Le italiane e l'amore (1961) e I Misteri di Roma (1962).

Nel '62, a restituzione della sua storia d'infanzia, scrive in pochi mesi il romanzo autobiografico "Il cielo Cade" che vinse il premio Viareggio: raccontava la sua esperienza di bambina orfana accolta in una casa amata e messa di fronte all'insensato dell'orrore nazista/razzista. 

Leggiamo nel risvolto di copertina, edizione Sellerio 2000

"Dedico questo libro a mio zio Robert Einstein, cugino di Albert, a mia zia Nina Mazzetti Einstein, alle mie cugine Annamaria (Cicci) e Luce Einstein. Tutti dormono nel cimitero della Badiuzza sopra Firenze.

Sulla loro tomba c'è scritto "trucidate dai tedesci il 3 agosto 1944"

"Io e mia sorella che stavamo alla villa fin da piccole (perché la nostra mamma era morta) siamo state risparmiate dalle SS perché non ci chiamavamo Einstein ma Mazzetti. Così abbiamo diviso le gioie della vita e ricevuto il loro affetto per anni ma al momento della morte siamo state separate da loro. Questa vita mi è stata regalata solo perché ero di un'altra razza.

Tutti i sopravvissuti portano il peso di questo privilegio e il bisogno di testimoniare.
Questo libro vuole descrivere la gioia e l'allegria che quella famiglia mi ha dato nella mia infanzia, accogliendomi come uguale, mentre sono stata uguale a loro nella gioia e diversa al momento della morte.

Loro dormono lì sulla collina e io li ricordo. Se qualcuno passa di lì lasci un fiore"

Penny e Baby - le due bambine dal cui punto di vista e con le cui parole è narrato l'ultimo tempo del fascismo, con la guerra vicina alla grande villa e l'irrompere brutale della persecuzione antisemita contro lo zio che le ha adottate (o meglio che loro hanno adottato come padre ), non hanno una spiegazione generale del mondo. Posseggono però una mitologia, ricca di una miriade di figure prese dal catechismo, dalla propaganda fascista a scuola, dai giochi con i contadini, dalla vita con gli zii e gli ospiti … 

 Il Cielo cade contiene un'idea da raccogliere ancora: che sia bandito dall'agire umano tutto quello che una bambina o un bambino non può spiegare entro la sua mitologia. Vale per la civile Toscana del '45, e per i Balcani di turno, per l' Afganistan, la Palestina e le strade sotto casa!

Il romanzo pubblicato in Europa, Usa, America Latina e persino in Giappone è stato appena pubblicato in Germania, e amorevolmente tradotto peraltro da Victoria von Schirach (nipote di Baldur von Schirach, creatore della Hitler Jugend e tra i più zelanti esecutori delle idee naziste).


Il cielo cade


Ispirato al romanzo è il film omonimo dei fratelli Frazzi, sceneggiato dalla grande Suso Cecchi d'Amico, che entusiasta del libro ebbe l'idea di adattarlo per lo schermo subito dopo la sua prima uscita, ma il progetto non è andato in porto che ora

Regia: Andrea e Antonio Frazzi.
Sceneggiatura: Suso Cecchi d'Amico
Fotografia: Franco Di Giacomo
Scenografia: Mario Garbuglia
Musica: Luis Enriquez Bacalov
Interpreti: Isabella Rossellini (Katchen Einstein)
Elena Sofonova (Maya) Jeroen Krabbé (Wilhelm Einstein) Paul Brooke (Mr Pit)
Veronica Niccolai (Penny) Lara Campoli ( Baby)
Produzione: Silvia d'Amico Bendicò per Paris Film/Viva; Cinematografica; Istituto Luce; Rai.
Italia 2000. 102' Distribuzione: Istituto Luce
Miglior Opera prima Globo d'Oro 2000 - Premio Giffoni 2000
Presentato al Festival di Berlino 2001

L'intera vicenda è raccontata attraverso lo sguardo di una bambina orfana, Penny, ospite con la sorella minore nella bella villa degli zii nella campagna Toscana, tra il '43 e l'estate del '44.
La sceneggiatura recupera del romanzo la poesia delle immagini ed il teatro degli affetti e della memoria; l'infanzia presaga e insieme ignara in cui il cielo cade trascinato giù dagli angeli del male: guerra e nazismo. Penny cerca di dare un senso agli eventi, a partire dalle sue fantasticherie sul Duce buono (come impara a scuola) e il diavolo cattivo, trovando occasione di gioco nelle circostanze anche le più gravi e dando forma al suo teatro umano.

Andrea e Antonio Frazzi, fratelli nati a Firenze nel 44 e laureati in Filosofia, esordiscono come registi teatrali nel '72. Hanno realizzato numerosi documentari e dal 1975 hanno lavorato per la Rai/Tv, fino allo sceneggiato su Don Milani Il priore di Barbiana del '97.
Il Cielo cade è il loro primo film per grande schermo

"E' bello ogni tanto ritrovarsi sulla strada maestra del neorealismo", Tullio Kezic/Corriere 27-5-00

"E' un film dove si ride e ci si commuove, Il cielo cade, e già questo lo rende piuttosto raro nel panorama del cinema italiano. E' la fiaba di una famiglia ritrovata che volge in disperazione proprio alla vigilia della liberazione. Una storia forte, crudelissima che nessuno scrittore avrebbe avuto il coraggio di inventare. Ed è infatti vera, vissuta e raccontata in uno straordinario libro di Lorenza Mazzetti, una sorta di Diario di Anna Franck italiano scritto con gli occhi di una bambina non ebrea e per questo sopravvissuta, ma con lo stesso peso morale dei reduci dei lager: dover testimoniare a futura memoria l'orrore dell'Olocausto. 
Monicelli avrebbe voluto farne un film tanti anni fa, oggi il progetto, firmato da Suso Cecchi D'Amico, è stato realizzato dai fratelli Frazzi, artigiani della miglior fiction tv al debutto sullo schermo. Un film giustamente ambizioso, rispetto al minimalismo di altri e alla voglia di dimenticare di quasi tutti, ed è un peccato che arrivi nelle sale tardi e male. Sorprende l'interpretazione di Isabella Rossellini in una parte di parte di madre, che forse sente più delle precedenti di donna fatale, colpisce ed emoziona la rassomiglianza e forse l'omaggio a sua madre, Ingrid Bergman. Non sorprende invece la bravura di Jeroen Krabbe, nella parte dell'orgoglioso e tragico zio Wilhem. I bambini protagonisti, scelti fra mille, hanno miracolosamente facce antiche di chi non ha visto nemmeno uno spot. La storia è vissuta attraverso i loro occhi, lo sguardo di un'innocenza violata, allora come oggi, nell'Italia del '45 come nel Kosovo o nell'Eritrea del Duemila"


Filmografia di Lorenza Mazzetti
1954 K B/N 40'
1954 Metamorphosis
1956 Together B/N 60'
1961 L'educazione sessuale dei figli (episodio nel film collettivo Le italiane e l'amore organizzato da C. Zavattini dal libro di Gabriella Parca "Le italiane si confessano")
1962 I misteri di Roma (episodio nel film collettivo omonimo organizzato da C. Zavattini )

Indicazioni bibliografiche
Giorgio Betti," L'italiana che inventò il Free cinema inglese. Vita cinematografica di Lorenza Mazzetti", Vicolo del Pavone, 2002











Después de 66 años, quieren juzgar a los asesinos 

de la familia de Einstein

Clarín, 20/02/11 

La justicia alemana busca a los miembros de un comando nazi que los mató en Italia. 


EXILIO. EINSTEIN ERA ALEMAN, PERO SE FUE A EE.UU. POR ADOLF HITLER.



Debieron pasar 66 años para que la Oficina de Investigación Criminal (LKA) del estado alemán de Baden-Württemberg, por fin, abriera una investigación para identificar a los asesinos de la familia del Nobel de Física Albert Einstein.

Los asesinatos ocurrieron nueve meses antes del final de la Segunda Guerra Mundial y cuando las tropas alemanas se retiraban de Italia. Fue en ese momento en que un comando exterminador de la Wehrmacht, el ejército alemán, asaltó la vivienda de Robert Einstein, primo hermano del científico, y asesinó a su esposa y sus dos hijas.

El diario alemán Bild reveló ayer que la LKA en Stuttgart ha reabierto el caso para tratar de aclarar y, si es posible, detener a los militares alemanes que participaron en el crimen en la pequeña localidad de Rignano sull’ Arno, junto a la ciudad italiana de Florencia.
Al parecer, los nazis identificaron por su apellido como judío a Robert Einstein y decidieron su exterminio y el de su familia bajo la acusación de espionaje.

En ausencia del primo de Einstein, que se había escondido, el comando exterminador asaltó el 3 de agosto de 1944 la villa “Il Focardo” y asesinó a la esposa de éste, Nina, de 57 años, y sus hijas Luce y Anna Maria, de 26 y 17 años, respectivamente.

Robert Einstein no pudo superar el trauma y se suicidó casi un año después de perder a su familia , el 13 de julio de 1945, poco después del final de la Segunda Guerra Mundial. La historia fue un pesado trauma para su primo científico.

Bild destaca que la investigación es dirigida por el comisario superior Martin Länge, quien ya en 2007 visitó el lugar del crimen y que ha recurrido al programa de la televisión alemana “Aktenzeichen XY” de colaboración ciudadana con la policía para tratar de localizar a un testigo del triple asesinato.

Se trata al parecer de un soldado alemán de entre 18 a 20 años que acompañaba al comando exterminador, pero que se negó a participar en el múltiple crimen de la familia del padre de la Teoría de la Relatividad.

20 de febrero de 2011



«Perseverancia», el paisaje interior de Tomás Sánchez, por Lía Rueda, Ciudad de México, 9 de octubre de 2025

 


“Perseverancia”. Dirigido por Juan Carlos Martín. Con Tomás Sánchez.


Un ensayo documental sobre la vida y obra del reconocido pintor y grabador cubano Tomás Sánchez Requeiro, que nos muestra cómo quien persevera, alcanza. La cinta nos sumerge en el ritual de constancia, tenacidad, insistencia, firmeza y persistencia de un maestro del paisajismo, un ser que es el alma de los árboles, del reflejo, de la luz que desborda paisajes inimaginables. Sánchez logra composiciones casi tridimensionales que transmiten lo que se siente al percibir la naturaleza. Y no es de extrañar, pues desde su infancia, durante una convalecencia, ya pintaba paisajes. Ahora, después de una operación, vive con más tranquilidad y sigue pintando desde su casa en Costa Rica.

La vida de Tomás Sánchez fue bastante dura debido a la situación en Cuba. A los siete años quería ser comunista, mientras su familia creía en Dios. Estudió a los expresionistas en un contexto donde el gobierno mantenía una política en contra de todas las religiones, lo que lo llevó a pintar una virgen de gran formato.

Más tarde se dedicó a paisajes de bosques oscuros, donde el dominio del pincel lo condujo a una meditación necesaria, plasmada con un hiperrealismo absoluto y fascinante. Todos sus conocimientos de filosofía oriental, el yoga y la meditación formaban parte de su vida diaria para poder pintar, dotando a sus obras de un profundo misticismo.




Conocedor de la ciencia y defensor del medio ambiente, incluye en sus paisajes contemplativos a una persona meditando sobre lo que sucede en los grandes basureros de las costas de La Habana. Ganaba premios anualmente, pero los desencuentros con las autoridades, su amistad con monjas, la práctica y enseñanza de yoga y meditación, hicieron que lo corrieran de la Escuela de Artes por considerarlo un sospechoso para Cuba. Siempre estuvo a favor de la libertad, pero sin ofender ni señalar a nadie.

Le ofrecieron un contrato como pintor de escenografías para una escuela de títeres. Pero con el talento que lo caracteriza, Tomás deja una huella imborrable y brillante dondequiera que pinta. Obtuvo reconocimiento internacional al ganar el Premio Joan Miró en 1980.

Vivió tres años en la Ciudad de México con permiso del gobierno cubano, pagando casi todo a las autoridades de su país. En ese entonces aún creía en la Revolución, que para Tomás ya se había convertido en involución.

Tomás Sánchez es un ser luminoso que, a través de sus paisajes, nos invita a mirar hacia nuestro interior y a meditar sobre lo que sucede con el medio ambiente.

No cabe duda de que su imaginación y sus sueños se reflejan por completo en sus pinturas, brindándonos una paz indescriptible.

Sus paisajes te hacen sentir como si estuvieras en un lugar inexistente, porque en realidad no son sitios que existan: todos provienen de su mente y transmiten una inmensa paz, la misma que Tomás Sánchez irradia con su espiritualidad.

Una película documental maravillosamente filmada en México, Costa Rica, Miami, Florida, Países Bajos y Cuba. Incluye testimonios de grandes amigos, familiares y críticos de arte que conectan con el pintor, logrando una sinergia entre el director, técnicos, fotógrafo, escenógrafos, sonidista y todo el crew de la película. El director Juan Carlos Martín, con una narrativa visual impresionante, muestra a un Tomás más sensible, con un gran legado que dejará huella para siempre.

El documental se estrenará en la CDMX el 6 de noviembre de 2025 en su cine favorito. Una película que te llevará a la reflexión, la contemplación y, lo más gratificante, a confirmar que con perseverancia uno puede lograr lo que se propone. Tomás Sánchez es un ser que inspira a cualquiera.

©Lía Rueda
Corresponsal en México


«El día en que la Tierra explotó», Looney Tunes y la conspiración zombi/ por Lía Rueda, corresponsal en México, 21 de abril de 2025

 


Por Lía Rueda

“El día en que la Tierra explotó” (The Day the Earth Blew Up) es una de las películas más esperadas por los fans de Looney Tunes, una cinta animada de comedia y ciencia ficción producida por Warner Bros. y dirigida por Peter Browngardt. Se estrenó en la Ciudad de México el 17 de abril de 2025, distribuida por Cinépolis.

La historia sigue a Pato Lucas y Porky, quienes descubren que el techo de su casa está destruido, pero no saben qué lo causó. Al investigar, encuentran una extraña baba verdosa y sospechan que un alienígena pudo ser el responsable. El problema es grave: si no reparan su casa a tiempo, el gobierno se la quitará. Sin otra opción, deciden buscar trabajo.

Tras varios intentos fallidos, terminan en una fábrica de chicles. Mientras trabajan, Lucas nota que un hombre de aspecto zombi agrega una sustancia sospechosa a la mezcla del chicle, muy similar a la baba verde de su casa. Decide investigar por su cuenta, pero sus travesuras llaman la atención de Porky, quien finalmente se une a la misión.

Pronto descubren una conspiración alienígena para controlar a los seres humanos a través de los chicles, convirtiéndolos en zombis. ¿Podrán Lucas y Porky detenerlos antes de que sea demasiado tarde? ¿Llegará el temido momento en que la Tierra explote?

Más allá de la diversión, “El día en que la Tierra explotó” plantea una reflexión sobre un problema actual: el peligro de que niños y jóvenes consuman golosinas contaminadas con sustancias como el fentanilo, usadas por personas malintencionadas (los “aliens” de la vida real) para controlarlos. Una llamada a estar alerta y proteger a los más pequeños.





Corresponsal en México









Retrato de la mujer que lucha, entrevista de Leandro Arteaga, Página 12, Buenos Aires, 27 de diciembre de 2021

 


Ilse Fuskova en El Cairo Cine Público


El documental que dirigen Liliana Furió y Lucas Santa Ana ofrece un recorrido atento sobre vida y obra de la activista del feminismo y lesbianismo en Argentina.


Ilse Fuskova, activista del feminismo y lesbianismo.






Se trata de un retrato admirado, pleno de cariño. El documental Ilse Fuskova, que dirigen Liliana Furió y Lucas Santa Ana, hace dialogar algunas de las muchas aristas en la historia de vida de la extraordinaria activista del feminismo y lesbianismo en Argentina. Azafata, periodista –sus primeros pasos en la revista Chicas, de Divito–, fotógrafa, declarada públicamente feminista ¡en 1978! y lesbiana ¡en los almuerzos de Mirtha Legrand!, creadora –junto con Adriana Carrasco– de los Cuadernos de existencia lesbiana (primera publicación lésbica argentina editada desde el feminismo), autora –con Claudina Marek– del libro Amor de mujeres (1994). Ilse Fuskova es magnífica, el cine debía abordar su historia. Y El Cairo Cine Público (Santa Fe 1120) ofrece una próxima función el jueves a las 22.30.

A la par de entrevistas a Adriana Carrasco, Diana Maffía, Mabel Bellucci, María Laura Rosa, Elsi San Martín, Mariela Silverstein, Susana Blaustein Muñoz, Amanda Alma, Marcelo Ferreyra y Keno Feldhaus; la película de Furió y Santa Ana exhuma material de archivo al que articula con la radiante actualidad de su protagonista: Fuskova tiene hoy 92 años y continúa en su luminosa lucha por la conquista de derechos.



“Reivindico el reconocimiento, el cariño, el marcar el camino por parte de muchas y muchos que nos preceden. En lo personal, no hubiese podido pararme tan pronto, con tanta convicción, de no haber encontrado el libro de Ilse y sus charlas con Claudina; y en un momento donde estaba saliendo del clóset y después de haber estado muchos años casada, motivo por el cual también tengo una identificación con su historia. Le tengo un enorme cariño y agradecimiento a Ilse”, explica Liliana Furió a Rosario/12. El cine de Furió y el de Lucas Santa Ana se encuentra vinculado a las luchas por los derechos de la comunidad LGTB; en el caso de la primera con su anterior Tango Queerido (2016), película dedicada al movimiento internacional de tango queer; mientras que Santa Ana dirigió El puto inolvidable, la historia de Carlos Jáuregui (2016), documental que junto al dedicado a Fuskova conforma un díptico tan indudable como necesario.

-¿De qué manera aparece la decisión de documentar la historia de Fuskova?

-Fue muy simple, así como es ella: simple y directa. Yo tengo un poco de eso también, aunque estoy muy lejos de su enorme lucha y talento. Sucedió al encontrármela en una muestra de sus obras de arte, de sus fotos, en un homenaje que le hacían en (el Centro Cultural) Tierra Violeta. Cuando fui a abrazarla y agradecerle, le pregunté: ¿cuándo podremos ver un material documental tuyo? Y me dice que no, que no hay nada. ¡Lo tenemos que hacer ya!, le dije, y aceptó de inmediato. Ahí mismo nos embarcamos. La anécdota la cuento siempre porque fue así. Yo me encontré con este honor, el de haber podido llevar a término un relato sobre la vida de una mujer imprescindible, una de las tantas mujeres imprescindibles cuyas vidas nos faltan contar.

-Allí la importancia del cine, había que acercarse a su historia de vida para acercarla a las y los demás.

-Con Lucas Santa Ana entendemos que lo colectivo siempre enriquece, que la diversidad es necesaria, y es eso lo que queda plasmado en nuestros trabajos, ese afán de por lo menos predicar un poco con el ejemplo. Siempre estamos hablando de la importancia de la diversidad y lo comunitario, y en ese sentido el cine es una muestra gigante, y me refiero a los logros de nuestro cine independiente. Tal vez me vaya un poco de tema, pero la estamos peleando, no estamos en la más bella de las situaciones a nivel nacional en cuanto al cine independiente. La luchamos a brazo partido, y lo que estamos padeciendo nos deja realmente atónitos. Pero nos llena el pecho de orgullo y alegría saber que tenemos que acompañar a las películas, más aún los documentalistas. Mi otro documental, Tango Queerido, todavía está dando vueltas por ahí y tengo el placer de presentarlo donde me lo piden. Además, las películas han sido fundamentales en las luchas que hemos llevado adelante por los derechos humanos, por los derechos de las minorías y la diversidad. El cine es una herramienta, y diría también un arma cargada de sentido, que tenemos que seguir bancando y es fundamental.

-¿Cómo accediste al material de archivo?

-El proceso fue complejo y trabajoso, nos agarró la pandemia y los archivos estaban cerrados. Ilse también donó muchas cosas. Por otro lado, ya sabemos que archivísticamente hay una deuda enorme y que atañe al cine. Pero fue maravilloso el aporte de Marcelo Ferreyra, que tiene un archivo envidiable y fue fundamental. Por su parte, Lucas tenía mucho material reunido a partir de su anterior documental, dedicado a Carlos Jáuregui. También María Laura Rosa, la diseñadora de arte, hizo su aporte. Y a Ilse le fui encontrando muchísimas cajas, arcones, verdaderas cajas de Pandora de donde salían un montón de cosas. La más valiosa fue una gigante, con unos 50 VHS sin digitalizar; de allí hicimos una selección que es lo que se ve en el documental.

-Es imposible no reparar en la irrupción mediática que hace Fuskova, con tanta claridad como para saber cómo desempeñarse en la pantalla televisiva ¡de Mirtha Legrand!

-¡Y con qué parsimonia, con qué lenguaje amoroso! Supo cómo llegar tanto a una señora paqueta de Barrio Norte como a la señora de barrio. Esa magia que tiene Ilse, ese carisma, es algo que ayudó mucho, y eso está bien claro en la película. ¡Las perlitas con Moria no se pueden creer!

-Por otra parte, pienso en los vínculos familiares y políticos, como la relación de Ilse con su nieto, vinculado con la protección del medio ambiente.


-Hay una amistad enorme con su nieto, es una posta generacional. Un montón de pibas y pibes hoy van a poder conocer a Ilse, porque hay muchísima gente de las nuevas generaciones que no saben quién es; ese nieto la tiene como referente y sigue adelante con otras luchas, tan necesarias como el cambio climático y ecológico, consecuencias de la devastación que genera el capitalismo salvaje.


Leandro Arteaga
Página 12, Buenos Aires
 27 de diciembre de 2021

Fuente Página 12