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Especial María Lejárraga, la escritora que volvió de las sombras: videos, textos de la autora, Rosa Montero y Vanesa Montfort





"Las mujeres callan porque, aleccionadas por la religión, creen firmemente que la resignación es virtud; 
callan por miedo a la violencia del hombre, callan por costumbre de sumisión; 
callan, en una palabra, porque en fuerza de siglos de esclavitud, 
han llegado a tener el alma de esclavas".
María Lejárraga




 "El amor brujo", "Canción de Cuna" y  "El sombrero de tres picos" 
fueron algunos de sus grandes éxitos, firmados por su marido
Gregorio Martínez Sierra






Fuente: Bermemar


María Lejárraga y su marido


MARÍA LEJÁRRAGA por ROSA MONTERO

La historia que voy a contar es asombrosa. Y lo es, no sólo por la fascinante peripecia vital de la protagonista, sino también porque lo ignoramos todo sobre ella. Estoy hablando de María Lejárraga, esposa de Gregorio Martínez Sierra, uno de los dramaturgos españoles más famosos de principios de siglo XX; Canción de cuna, la obra que Garci ha llevado al cine, es de él. O, mejor dicho, está firmada por él. Porque en realidad la escribió María, como todas las demás obras del marido; es un hecho comprobado (las investigaciones de Patricia O ´Connor, Alda Blanco y Antonina Rodrigo son irrefutables) que Gregorio colaboró muy poco, tal vez nada.

De modo que ella fue la autora de numerosos éxitos teatrales (sus obras fueron representadas en el extranjero y convertidas en películas en Hollywood) así como la inspiradora de Album de viaje del compositor Joaquín Turina, y de Noches en los jardines de España, de Manuel de Falla. Escribió además los libretos de El amor brujo y El sombrero de tres picos de Falla, y numerosas zarzuelas (como Las golondrinas de Usandizaga). Por si esto fuera poco, fue ensayista, feminista, socialista y diputada durante la República. Tras la guerra vivió el exilio, trabajando en periódicos y radios. Murió en Buenos Aires, lúcida y activa pocos meses antes de cumplir cien años. (...)

María nació en 1874, pero se crió en el pueblo de Carabanchel (hoy un barrio de Madrid) junto a un orfanato donde su padre trabajaba como médico. Vio, desde muy niña, el horror y el dolor de la miseria. Por entonces España era un país inmovilista y retrasado, cerrado a cal y canto al devenir de la historia. En el mundo occidental las cosas se movían y las sufragistas empezaban a reivindicar el voto y la voz para la mujer, pero aquí seguíamos anclados a un concepto retrógrado de la feminidad y la familia, impuesto por una jerarquía eclesiástica ultramontana. Tan tarde como en 1920, por ejemplo, se intentó celebrar en España algo tan normal e inocente como el VIII congreso internacional de la IWSA, la principal asociación mundial para el sufragio de la mujer, pero al final el evento fue suspendido y trasladado a Ginebra por la oposición frontal del gobierno y las asociaciones católicas.

En 1870 Fernando de Castro fundó la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, y en 1876 Francisco Giner de los Ríos creó la Institución Libre de Enseñanza; dos puntales básicos para la modernización de nuestro país. Y es que los progresistas sabían que no podía haber progreso sin cultura, sin una revolución básica que sacara a los ciudadanos de su miseria intelectual; a principios de siglo, el 70% de los españoles eran analfabetos. Este desesperado afán de modernidad cuajó en los grandes e inquietos intelectuales de la generación del 14: Gregorio Marañón, Fernando de los Ríos, Ramiro y María de Maeztu, Clara Campoamor, Azaña... y nuestra María Lejárraga, que además era maestra. Todos ellos y unos cuantos más hicieron dar a este país un par de saltos de siglos en la breve, fulgurante y desastrosa Segunda República.

Pero hasta llegar a eso, el ambiente, sobre todo para la mujer, era irrespirable. En 1908 el jesuita Alarcón decía en un libro que la emancipación de la mujer era aberrante y que "a esas Euménides hay que encerrarlas o en casas de corrección o en los manicomios inmediatamente". Y en 1927 la revista religiosa Iris de Paz aremetía contra las socias (Lejárraga entre ellas) del Lyceum, el modosísimo club femenino montado por María de Maeztu, en el cual lo único que se hacía era asistir a conferencias culturales, tomar el té y estudiar un poco. "La sociedad haría muy bien recluyéndolas como locas y criminales. El ambiente moral de la calle y de la familia ganaría mucho con la hospitalización o el confinamiento de esas féminas excéntricas y desequilibradas". (Y es que, lo de encerrar en los manicomios a las mujeres díscolas fue una práctica común en todo el mundo en los siglos XVIII y XIX).

En este entorno vivió María Lejárraga (...)

A los veintitrés años se echó su primer y último novio; Gregorio Martínez Sierra. (...)

Se casaron tres años después, en 1900, y cuando llegaron a su apartamento después de la boda, se abrazaron y exclamaron: " ¡Ya no nos manda nadie!". Ella llevaba cinco años trabajando como maestra, pero como mujer que era, sólo podía independizarse a través del matrimonio. En cuanto a él, a los veinte era un niño y tal vez no dejara nunca de serlo (...)

Empezaron a publicar antes de casarse. Ella sacó Cuentos breves, un volumen para niños, que firmó por primera y última vez con su nombre. Y después editaron cuatro libros de Gregorio ya escritos por ella, aunque probablemente él colaborara en alguno de los primeros; de joven tenía ínfulas de poeta. Tras la boda, todo siguió lo mismo. Vivían del exiguo sueldo de maestra que ganaba María, que se tenía que levantar a las cinco de la mañana para preparar las clases y arreglar la casa. A las ocho se iba al colegio, volvía a las doce, hacía la comida de ambos, reanudaba las clases y después cuando llegaba a casa al caer la noche, se ponía a escribir las novelas y obras teatrales que luego firmaba con el nombre de él. Estaba tan agotada que se quedó en los huesos. El médico le recetó que comiera carne sangrante, pero María se sentía incapaz de probar bocado. Juan Ramón Jiménez, íntimo amigo suyo, compraba sellos vacíos en la farmacia, y los rellenaba con carne picada, obligandola después a tragarlos como una medicina.

Mientras tanto, Gregorio zanganeaba en la cama hasta muy tarde. Aunque hay que decir, para ser justos, que no permanecía del todo inactivo. Al parecer siempre tuvo grandes dotes como organizador de empresas colectivas; era capaz de auto promocionarse de un modo formidable y de sacar dinero hasta de debajo de las piedras. Así, con esa habilidad y con notable brío, fue montando diversas revistas culturales y por último la importante editorial Renacimiento. Como gestor, fue una figura fundamental del Modernismo español; claro que era María quien escribía las revistas, quien corregía las pruebas, quien llevaba la contabilidad. (...)

En 1906, Gregorio se lió con la hermosa Catalina Bárcena, famosa actriz joven. Era tan típica la historia, y Gregorio parece tan insulso y feo, que una está tentada de creer  que su afición al teatro provenía del soterrado sueño de hacerse empresario para poder ligar con la primera actriz (que es exactamente lo que hizo). El caso es que Gregorio impuso a Catalina, pero no se atrevió a abandonar a María por motivos evidentes. Y lo increíble es que María aguantó. Sufrió mucho, e intentó suicidarse en 1909, pero aguantó. Escribía María en silencio para Gregorio, y le compartía en silencio con Catalina, y en silencio soportaba las zafias y mezquinas crueldades de la actriz, que estaba frenética con esa rival que era más vieja y más fea y que nunca decía nada, pero de la que era imposible librarse porque ella era parte de su amante, y además la parte que le era más atractiva; la que correspondía al talento, al dinero y al éxito.

Esta situación imposible se prolongó durante años, hasta que en 1922 Catalina tuvo una hija con Gregorio. Entonces María se separó por fin, y se marchó a vivir a Francia; pero siguió escribiendo para su marido y manteniendo el silencio hasta el final.

Las cartas de Gregorio a su mujer son patéticas; le pide textos y más textos, como si se tratara de una máquina. Y no sólo quiere obras de teatro, sino artículos de prensa (se los encarga de veinte en veinte), conferencias, incluso notas necrológicas (como una a la muerte de Luca de Tena). El apuntador de la compañía declararía años después que "todos en el teatro sabíamos que quien escribía las obras era doña María y que don Gregorio no escribía ni las cartas a la familia".

Sin embargo, Gregorio dice de sí: "Yo he pensado mucho y hablo con mucha gente. Y voy dejando en todas partes un prestigio personal tan grande y sólido, que sólo con esto nos bastaría para tener asegurada la prosperidad."

En la tragedia de nuestra guerra y del exilio posterior, Gregorio, que se había ido a Argentina con su amante, abandonó por completo a María y no se preocupó de enviarle el dinero de sus obras.

María vivió en Francia la Segunda Guerra Mundial, ocultándose de los nazis (perseguían a los republicanos españoles), muerta de hambre y miseria, casi ciega por una doble catarata. En 1945 algunos amigos consiguieron localizarla y se la llevaron a EEUU; también localizaron a Gregorio y le obligaron a cumplir con su deber. Gregorio envió algún dinero (poco) y unas cuantas cartas llenas de autoconmiseración y disculpas. En 1947 el hombre regresó a España y murió dos semanas después; el 50% de los derechos de las obras escritas por María pasaron a ser de la hija de Bárcena.

La parte más fascinante de esta historia es increíble: a partir de 1917, María empieza a escribir ensayos y conferencias y libros feministas. Todos con la firma de su marido. María, ya traicionada por Gregorio, maltratada por la Bárcena, aguantándolo todo desde el morboso encierro de su silencio, empieza a reflexionar sobre sus propias contradicciones y hace que su marido, como el muñeco de un ventrílocuo, vocee y defienda públicamente sus análisis; resultan más efectivos si los respalda un hombre. Llegamos así a la perversa paradoja de un Gregorio que da conferencias feministas y que denuncia públicamente el delirio en el que en realidad vive:

"Las mujeres callan porque, aleccionadas por la religión, creen firmemente que la resignación es virtud; callan por miedo a la violencia del hombre, callan por costumbre de sumisión; callan, en una palabra, porque en fuerza de siglos de esclavitud, han llegado a tener el alma de esclavas".

Rosa Montero

Historias de mujeres
Editorial Alfaguara, 2007

Fuente: Darthpitufina



Rosa Montero





ARTÍCULO DE MARÍA LEJÁRRAGA SOBRE
 EL VOTO FEMENINO, 1931

El año 1931 se acaba y desde la Revista Crónica solicitan a María Martínez Sierra su opinión sobre el acontecimiento más destacado en este año que acaba. Ella no lo duda: “la resolución de las constituyentes que nos asigna parte igual y responsabilidad análoga en el gobierno de la República”.

El voto femenino supuso en la España de esa época un gran debate, ¿votaría la mujer al dictado de su confesor, de su marido, de la moda?, María, defensora del derecho al voto femenino, reivindica que este no pone en peligro a la República, el peligro es que este voto no lleve a fortalecer conciencias, a fortalecer el papel de las mujeres en la sociedad, su capacidad para votar desde sus propias convicciones, desde su propio espíritu.






La gran escritora que borró su nombre

La editorial Renacimiento rescata la obra de María Lejárraga, la mujer que escribió las obras con las que su esposo, Gregorio Martínez Sierra, conoció el éxito. Novelista y dramaturga, murió pobre y exiliada


Escribió en silencio, en soledad entre cuatro paredes, lejos de los aplausos por las obras de teatro que salían de su pluma. Su nombre es una ausencia, una sombra, un vacío y una historia dolorosa. María de la O Lejárraga (San Millán de la Cogolla, 1874-Buenos Aires, 1974) atravesó todo un siglo y fue una de esas mujeres brillantes y pioneras de la Edad de Plata de la literatura española, que abarcó desde 1900 hasta la Guerra Civil. 

Novelista, dramaturga, ensayista, traductora, feminista y, sin embargo, ausente de las portadas de sus libros. El nombre que leemos es el de su marido: Gregorio Martínez Sierra, quien recibía elogios en los estrenos de Canción de Cuna o El amor brujo y El sombrero de tres picos, de Manuel de Falla, mientras la autora y libretista esperaba en casa.

En estos tiempos en los que la historia de la creación parece estar curando olvidos y variando la brújula del canon oficial, la figura de María Lejárraga regresa con sed de justicia poética. La recuperación de su nombre en la portada de su obra supone el reconocimiento a una de las más destacadas autoras de su época.
Ahora la editorial Renacimiento rescata Viajes de una gota de agua, una colección de cuentos infantiles que la autora publicó en Argentina en 1954, cuando ya vivía en el exilio. Juan Aguilera Sastre e Isabel Lizarraga Vizcarra, expertos de la Edad de Plata, son los responsables del estudio introductorio y de otros dos rescates editoriales: Cómo sueñan los hombres a las mujeres y Tragedia de la perra vida y otras diversiones. Teatro del exilio (1939-1974).

El reconocimiento, para el marido

Esta edición tiene un valor especial porque aparece con su nombre auténtico: María Lejárraga, tal como hizo la autora, por primera y única vez en su vida, con su debut, Cuentos breves, publicado en 1899. Precisamente, el enfado que provocó en su familia que su nombre apareciera en esta primera obra fue la razón por la que decidió borrarse.



La hija de la amante de su marido se quedó con los derechos de sus obras

Al casarse con Gregorio Martínez Sierra, ella decidió esconderse tras su nombre. Ambos formaron una de las más fructíferas parejas artísticas de la época. Gregorio era el responsable de la dirección de las obras y quien se llevaba la gloria en los estrenos. María aceptó ese papel de sombra, como tituló oportunamente Antonina Rodrigo su biografía de la autora: María Lejárraja, una mujer en la sombra
Gregorio llevaba la parte visible de la sociedad, pero ella era quien escribía. A veces, los ensayos se paraban porque María estaba escribiendo el último acto de la obra firmada por Gregorio Martínez Sierra. Todo el mundo sabía que Lejárraga era la "negra" de su exitoso marido. Hasta tal extremo llegó esta situación que Gregorio pronunciaba discursos feministas que escribía su mujer. Ahí está el libro Cartas a las mujeres de España donde ella anima a la libertad e independencia femenina, aunque su nombre no aparece por ninguna parte. A pesar de este silencio, Lejárraga llegó a ser diputada socialista en la Segunda República, experiencia que relató en su libro Una mujer por los caminos de España, escrito en el destierro.



La historia de Lejárraga tiene un momento especialmente doloroso. Su marido se enamoró de la famosa actriz Catalina Bárcena con quien tuvo una hija. El matrimonio se rompió, pero Lejárraga siguió colaborando con su marido y escribiendo los libros que él continuaba firmando.

El gran desengaño de Lejárraga llegará en 1947 con la muerte de Gregorio Martínez Sierra, cuando la hija de Catalina Bárcena exigió los derechos de autor de su padre. María vivía con escasos recursos en el exilio y fue entonces cuando reaccionó y comenzó a publicar con su nombre, pero aún refugiada en los apellidos de su marido: María Martínez Sierra. Y decidió escribir sus memorias — Gregorio y yo— donde desvela en qué consistió la colaboración. Una obra en la que por fin sale del silencio, aunque de forma muy tibia.

Viajes de una gota de agua es un libro de melancolías, el recuerdo dolorido de la exiliada: "Es un ejercicio de nostalgia alentada por la desazón de sentir que sus libros se prohibían en España y que tampoco hallaba modo de acceder a los escenarios españoles, donde solo de manera ocasional se reponía su producción anterior", explican Juan Aguilera e Isabel Lizarraga.

Con uno de estos cuentos, Lejárraga sufrió otra decepción. La autora, a través de su traductora Collice Portnoff, envió en 1951 a Walt Disney el manuscrito de Merlín y Viviana, donde contaba la historia de un perro que se enamora de una gata coqueta, por si le interesaba para alguna película. Sin embargo, a los dos meses Disney se lo devolvió. En 1955 se estrenó La dama y el vagabundo con la que se podrían encontrar ciertas similitudes. En una carta a su traductora habla del supuesto plagio: "La enviamos a Walt Disney, la tuvo un par de meses y la devolvió diciendo que no admitían más que las obras que habían encargado. Después, hizo una película, La dama y el vagabundo, que era la misma historia, sin más cambio que haber convertido la gata en perra elegante. Esta vez no quise protestar, ¿para qué?".

A pesar de que se ha hablado de plagio, "los parecidos son escasos aparte de que el proyecto de Disney comenzó a gestarse mucho antes de que María le enviase su original", según los autores del estudio. Sería así, pero para María Lejárraga fue otro nuevo episodio de apropiación de su obra. Ahora, por fin, aquellas historias escritas en soledad no olvidan quién fue la verdadera autora.


EVA DÍAZ PÉREZ
17 sep 2018
Fuente: El País


Vanesa Montfort, creadora de la obra de teatro sobre la dramaturga María Lejárraga: "Defendía un feminismo inteligente"/ La Vanguardia, Madrid, 22/04/2019 

María Martínez Sierra (María Lejárraga). Fuente: Bermemar





El Centro Dramático Nacional estrena este martes 'Firmado Lejárraga' para sacar del olvido a "una de las grandes del siglo XX"


MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

La periodista Vanesa Montfort, creadora de la obra de teatro sobre la escritora, dramaturga y diputada María Lejárraga, ha defendido su figura como autora pero también como pionera de "un feminismo combativo" que "no ponía al hombre como enemigo". "Defendía un feminismo inteligente", ha declarado.

Durante la presentación de la obra en el Congreso, donde Lejárraga ocupó un escaño por el PSOE en 1933, Montfort ha recordado que la diputada escribió más de 90 obras bajo el pseudónimo de Gregorio Martínez Sierra, su marido. Esta situación la invisibilizó hasta el punto de que sólo pudo cobrar derechos de autor de sus obras en el extranjero y durante un periodo muy corto de su vida.

"En la época era un secreto a voces que era ella quien escribía las novelas y muchos periodistas ponían verde a Martínez Sierra", ha apuntado Montfort. Sin embargo, en aquel entonces no se permitía que Lejárraga hiciera ciertas cosas, como pisar una heladería. Así lo recoge un contrato que ella, como maestra, firmó en 1900.

Entonces, la mujer tampoco podía "alternar" en la sociedad sin su marido y, mucho menos, tratar con actores como debía hacer una dramaturga.

Han sido diferentes investigaciones las que han sacado del anonimato a Lejárraga. Expertos contrastaron sus textos con la influencia que ella misma tenía en autores con los que colaboró, como Manuel de Falla o Juan Ramón Jiménez. Además, se han hallado 144 cartas en las que Martínez Sierra hacía pedidos a su mujer. "Le pedía obras completas, actos, hasta un obituario por la muerte de Torcuato Luca de Tena", ha explicado Montfort. "Ese hombre no escribía absolutamente nada", ha reconocido Eduardo Noriega, encargado de darle vida en la obra.


UNA HISTORIA "PECULIAR"

'Firmado Lejárraga' recoge, precisamente, las diferentes investigaciones que se han llevado a cabo en los últimos años y que, además, no siempre coinciden. Unas dicen que la dramaturga es la autora, otras que los esposos colaboraban al 50% y también que ella sólo le ayudaba a él a perfilar los personajes femeninos.

El texto de Montfort, que se estrena este martes en el Teatro Valle-Inclán de Madrid, también recoge entrevistas en las que Martínez Sierra habla de su mujer como "colaboradora" y el contrato privado que ambos firmaron como socios al 50% de las creaciones. Este documento fue el que salvó la pequeña parte de los derechos que recibiría Lejárraga tras la muerte de su marido, que no la nombró en su testamento, y dejó todo su legado a su amante y a la hija que tenía con ella.


"El personaje de Lejárraga es una adicción", reconoce el director de la obra, Miguel Ángel Lamata, que habla de ella como "una de las grandes del siglo XX", con "un talento innegable" y "una historia peculiar". Dice que dirigir este texto ha sido como tener entre manos "una especie de 12 hombres sin piedad" y ha animado a los ciudadanos a acudir al teatro.


ANULADA POR SU MARIDO, POR FEMINISTA Y SOCIALISTA

Los actores también se han mostrado fascinados por la historia de la diputada. El 'alter ego' de Lejárraga en escena, Cristina Gallego, ha declarado sentirse "una privilegiada" por haber podido "vivir tantas cosas"; mientras que Jorge Usón, que interpreta a Manuel de Falla, ha definido el legado de la dramaturga como "exquisito".

Noriega, por su parte, ha animado a leer 'Gregorio y yo', las memorias de la escritora en las que, a su juicio, puede verse la vida de "una mujer anulada y ensombrecida" en el inicio de su carrera y cómo su marido se "aprovecha de la situación" para que Lejárraga acabe en el olvido de la creación y también "por feminista y socialista".

En este sentido, Montfort ha recordado que en sus 100 años de vida pasó por dos guerras mundiales, una civil y por el exilio, siendo, además, mujer en "una época difícil" para serlo.


Fuente: La Vanguardia

Vanesa Montfort: Página Oficial
















Eran ‘Las inseparables’: la novela inédita más íntima de Simone de Beauvoir sale a la luz/ Silvia Ayuso, El País, Madrid, 1 de mayo de 2020




Élisabeth Zaza (izquierda) y Simone de Beauvoir, en Gagnepan (Francia) en 1928.
Élisabeth Zaza (izquierda) y Simone de Beauvoir, en Gagnepan (Francia) en 1928.ASOCIACIÓN ELISABETH LACOIN

La filósofa y escritora recogió en el texto la trágica historia de su amistad juvenil con Élisabeth ‘Zaza’ Lacoin, aunque nunca se decidió a publicarlo en vida







¿Habría habido una Simone de Beauvoir sin una Élisabeth Zaza Lacoin? La responsable del despertar feminista de millones de mujeres durante generaciones debe buena parte de su propia toma de conciencia sobre los corsés que impone la sociedad a una amistad de juventud que la marcaría de por vida. La de Zaza, que conoció a los nueve años y de la que fue prácticamente inseparable hasta su repentina muerte poco antes de cumplir los 22, en 1929. Su rastro aparece en varias obras de De Beauvoir. Pero nunca como en Las inseparables, la novela íntegramente dedicada a esta amistad corta que nunca se decidió a publicar en vida.


Su hija adoptiva y albacea literaria, Sylvie Le Bon de Beauvoir, ha decidido que se conozca ahora, convirtiéndola en la primera obra de ficción de la autora de El segundo sexo que se podrá leer tras su muerte hace 34 años, y a la que EL PAÍS ha tenido acceso.

Quizás la mejor muestra de la trascendencia de Lacoin en la vida de De Beauvoir —según su hija, la escritora “quería resucitar a su amiga de juventud”— es el hecho de que antes de terminar Las inseparables, en 1954, hiciera cuatro intentos previos de escribir sobre aquello. “Dudaba entre la ficción y la autobiografía”, explica en un correo electrónico Sylvie Le Bon de Beauvoir, que escogió el título de la novela, que la filósofa dejó lista, pero sin nombre.

Para la editora del inesperado libro, que debería haber salido a la venta en Francia en mayo pero que el coronavirus ha retrasado hasta octubre (en España y otros países no estará disponible hasta 2021), la ficción por la que acabó decantándose fue un acierto. “Como novela tiene una fuerza completamente diferente para el lector, porque hay una forma de identificación, se pueden relatar unos sentimientos y una puesta en escena” que no dan otros formatos, dice por teléfono Laurence Tâcu, de Ediciones L’Herne.

Una joven formal


Zaza no es una desconocida para los lectores de Simone de Beauvoir. Es la Elisabeth Mabille que marca también Memorias de una joven formal, primer tomo autobiográfico en el que en 1958, cuatro años después de acabar Las inseparables, De Beauvoir contaba y reflexionaba precisamente sobre esa vida burguesa y encorsetada que le esperaba como joven nacida de “buena familia” y contra la que acabaría rebelándose.

En Las inseparables, Zaza es Andrée Gallard, una “pequeña desconocida de pelo castaño, mejillas hundidas con ojos oscuros y brillantes que miran con intensidad” y cuya “seguridad y habla rápida y precisa” desconciertan y fascinan de inmediato a Sylvie Lepage, alias de Simone de Beauvoir, hasta el punto de transformarse en un amor adolescente, el primero quizás. “Comprendo de pronto, con estupor y alegría, que el vacío de mi corazón, que el sabor triste de mis días solo tenían una causa: la ausencia de Andrée. Vivir sin ella no era vivir”, escribe alguien que, sin embargo, sabe que su amiga “ignora absolutamente” lo que siente por ella. Tampoco la correspondería. “¿Cuál es el sentimiento innominado que, bajo la etiqueta convencional de la amistad abraza su corazón nuevo, entre el asombro y los trances, sino el amor?”, descodifica Le Bon en el prólogo. “Ella comprende rápidamente que Zaza no siente un apego similar, y que ni sospecha de la intensidad del suyo, ¿pero qué importa eso ante el deslumbramiento que significa amar?”.

Otros nombres y detalles de la vida real de ambas han sido cambiados en la novela. “Su educación las encorseta, no hay familiaridades, no se tutean, pero a pesar de esa reserva, se hablan como Simone no habló jamás con nadie”, afirma su hija en el prólogo.

Para Tâcu, “lo magnífico del libro es que Simone lo escribe cuando ya es una persona reconocida (cinco años antes había publicado El segundo sexo) y, aun así, se presenta en un plano secundario, un poco como la sombra de esa jovencita que admira y que es una rebelde mucho antes que ella”.

Pero conforme pasan los años, acota Sylvie Le Bon, “intelectualmente es Simone quien influyó a Zaza, quien la animó con fuerza a que fuera ella misma”. La importancia de la amiga, afirma, “se sitúa en otro plano: la presencia de Zaza a su lado cuando ella realizaba un difícil combate para su emancipación fue valiosa. Las dos lucharon juntas contra el ‘destino cenagoso’ que les esperaba como mujeres en esa época, y en esa lucha Zaza sucumbió. Esa tragedia atormentó a De Beauvoir”. Pero también la convirtió en lo que llegaría a ser, insiste Tâcu, que recuerda las palabras de la propia filósofa en sus memorias: “Creo que pagué mi libertad con su muerte”.

¿Por qué permaneció en un cajón tantos años una obra que narra un episodio tan fundamental? De un lado, hay un aspecto protocolario. Tras la muerte de la filósofa en 1986, Sylvie Le Bon se convirtió en su albacea literaria. “Tuve que publicar primero su correspondencia, porque ella había comenzado ya a hacerlo: cartas a Sartre, a Nelson Algren, a Jacques-Laurent Bost (…) Ahora voy a poder dedicarme a las novelas y novelas cortas”, adelanta. Luego está el hecho de que la propia De Beauvoir no se decidió a publicarla, sobre todo después de que su compañero Jean-Paul Sartre la desestimara. “Creo que era muy severa consigo misma. Y Sartre era muy severo con Simone. Puede que tampoco quisiera verla como una escritora, sino más como una filósofa”, relativiza Tâcu que, como Le Bon, subraya el hecho de que la propia De Beauvoir nunca destruyó esta obra. “Si solo hubiera sido un borrador, no la habría mecanografiado. Creo que era algo tan íntimo que le resultaba difícil sacarlo a la luz en vida. Es un libro acabado. Es un buen libro”.


Primera página del manuscrito de 'Las inseparables'.ARCHIVO SIMONE DE BEAUVOIR


Fuente: El País




Contra la Violencia Machista y por Igualdad de Derechos: huelga internacional de mujeres convocadas por "Ni una Menos" / Fuentes: "Ni Una Menos"; Brenda Struminger, La Nación; Mariana Carbajal, Página 12, Buenos Aires, 23 -24 de enero de 2017





«Dediquemos una financiación sólida, una valiente labor de promoción y una férrea voluntad política a alcanzar la igualdad de género en todo el mundo. No hay ninguna otra mayor inversión en nuestro futuro común.» — Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas


Llamamiento al Paro Internacional de Mujeres – 8 de marzo 2017
Este 8 de marzo la tierra tiembla. Las mujeres del mundo nos unimos y organizamos una medida de fuerza y un grito común: Paro Internacional de Mujeres. Nosotras Paramos. Hacemos huelga, nos organizamos y nos encontramos entre nosotras. Ponemos en práctica el mundo en el que queremos vivir.
Paramos para denunciar:
Que el capital explota nuestras economías informales, precarias e intermitentes.
Que los Estados nacionales y el mercado nos explotan cuando nos endeudan.
Que los Estados criminalizan nuestros movimientos migratorios.
Que cobramos menos que los varones y que la brecha salarial llega, en promedio, al 27%.
Que no se reconoce que las tareas domésticas y de cuidado son trabajo que no se remunera y suma, al menos, tres horas más a nuestras jornadas laborales.
Que estas violencias económicas aumentan nuestra vulnerabilidad frente a la violencia machista, cuyo extremo más aberrante son los femicidios.
Paramos para reclamar el derecho al aborto libre y para que no se obligue a ninguna niña a la maternidad.
Paramos para hacer visible que mientras las tareas de cuidado no sean una responsabilidad de toda la sociedad nos vemos obligadas a reproducir la explotación clasista y colonial entre mujeres. Para salir a trabajar dependemos de otras mujeres. Para migrar dependemos de otras mujeres.
Paramos para valorizar el trabajo invisibilizado que hacemos, que construye red, apoyo y estrategias vitales en contextos difíciles y de crisis.
Paramos porque nos faltan las víctimas de femicidio, voces que se apagan violentamente al ritmo escalofriante de una por día sólo en la Argentina. 
Nos faltan las lesbianas y travestis asesinadas por crímenes de odio.
Nos faltan las presas políticas, las perseguidas, las asesinadas en nuestro territorio latinoamericano por defender la tierra y sus recursos. 
Nos faltan las mujeres encarceladas por delitos menores que criminalizan formas de supervivencia, mientras los crímenes de las corporaciones y el narcotráfico quedan impunes porque benefician al capital. 
Nos faltan las muertas y las presas por abortos inseguros.
Nos faltan las desaparecidas.
Frente a los hogares que se convierten en infiernos, nos organizamos para defendernos y cuidarnos entre nosotras.
Frente al crimen machista y su pedagogía de la crueldad, frente al intento de los medios de comunicación de victimizarnos y aterrorizarnos, hacemos del duelo individual consuelo colectivo, y de la rabia lucha compartida. Frente a la crueldad, más feminismo.
Nos apropiamos de la herramienta del paro porque nuestras demandas son urgentes. Hacemos del paro de mujeres una medida amplia y actualizada, capaz de cobijar a las ocupadas y desocupadas, a las asalariadas y a las que cobran subsidios, a las cuentapropistas y a las estudiantes, porque todas somos trabajadoras. Nosotras paramos.
Nos organizamos contra el confinamiento doméstico, contra la maternidad obligatoria y contra la competencia entre mujeres, todas formas impulsadas por el mercado y el modelo de familia patriarcal.
Nos organizamos en todas partes: en las casas, en las calles, en los trabajos, en las escuelas, en las ferias, en los barrios. La fuerza de nuestro movimiento está en los lazos que creamos entre nosotras.
Nos organizamos para cambiarlo todo.
Tejemos un nuevo internacionalismo. Desde las situaciones concretas en las que estamos interpretamos la coyuntura.
Vemos que frente al giro neo-conservador, en la región y el mundo, el movimiento de mujeres emerge como potencia de alternativa.
Que la nueva “caza de brujas” que ahora persigue lo que nombra como “ideología de género” intenta justamente combatir y neutralizar nuestra fuerza y quebrar nuestra voluntad. 
Frente a los despojos múltiples, las expropiaciones, y las guerras contemporáneas que tienen a la tierra y al cuerpo de las mujeres como territorios predilectos de conquista, nosotras nos acuerpamos política y espiritualmente.
Porque #VivasYLibresNosQueremos nos arriesgamos en alianzas insólitas.
Porque nos apropiamos del tiempo y construimos disponibilidad para nosotras, hacemos del estar juntas alivio y conversación entre aliadas, de las asambleas manifestaciones, de las manifestaciones una fiesta, de la fiesta un futuro común. 
Porque #EstamosParaNosotras, este 8 de marzo es el primer día de nuestra nueva vida. 
Porque #NosMueveElDeseo, 2017 es el tiempo de nuestra revolución. 
#NiUnaMenos #VivasNosQueremos

Ni una Menos (Argentina) Facebook   / Página Oficial  
Vivas Nos Queremos (México): Facebook 
Ni una Menos (Perú): Facebook 
Ni una Menos (Brasil): Facebook 
Women´s MarchPagina oficial
Marcha de las Mujeres: En español



Juan Minujin, Maitena y Erica Rivas. Fuente: Ni una Menos


Facundo Arana. Fuente: Ni una Menos
Mariana Fabbiani. Fuente: Ni una Menos


Julieta Ortega. Fuente: Ni una Menos

Ni Una Menos prepara un paro internacional por los derechos de las mujeres


La última marcha de mujeres fue en octubre. Foto: Archivo / Mauro V. Rizzi

Será el 8 de marzo e incluirá una movilización; varios países europeos y de América latina también harán protestas: Alemania, Brasil, Chile, Corea del Sur, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Escocia, Honduras, Irlanda del Norte, República de Irlanda, Israel, Italia, México, Nicaragua, Perú, Polonia, Rusia, Suecia, Turquía y Uruguay.




Después de tres masivas marchas, una huelga de mujeres y la presentación del Índice de Violencia Machista, el futuro inmediato del colectivo Ni Una Menos se dirige a la realización de un paro internacional de mujeres, a la expansión de la iniciativa a otros países y a la profundización de las acciones contra los femicidios y por la igualdad de género.

Desde que surgió, en 2015, su consigna contra los asesinatos de mujeres se expandió por todo el país. Ni Una Menos fue apropiado por los distintos niveles de gobierno, por grupos feministas locales y extranjeros, sindicatos y agrupaciones políticas y sociales. La imagen que identifica al colectivo está presente en carteles en dependencias del Estado como en casas particulares, comercios y avatares de redes sociales.
También traspasó las fronteras. Ahora hay Ni Una Menos en países como Perú y Brasil. En México se creó el año pasado por redes sociales un grupo similar a partir de una marcha, llamado Vivas Nos Queremos. Poco después, Ni Una Menos incorporó esa frase como parte de su nombre, como señal de solidaridad con ese país, donde hubo siete femicidios por día entre 2013 y 2014. En la Argentina, en 2016 hubo un femicidio diario.


Dady Brieva. Fuente: Ni una Menos


PARO DE MUJERES

Las mujeres que originaron Ni Una Menos, en su mayor parte periodistas y escritoras, se reúnen semanalmente para debatir y organizar acciones. La más reciente fue el lanzamiento de la campaña #EstamosParaNosotras a través de las redes sociales, que promueve el uso de una cinta negra ("como color de luto y lucha") para transmitir apoyo entre mujeres.

Días atrás se sumaron a la convocatoria de grupos feministas norteamericanos para manifestarse contra las expresiones discriminatorias del flamante presidente Donald Trump, a horas de su llegada a la Casa Blanca.


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Nuestra compañera @LaGall está en Chicago. Trenes repletos camino a la  






La próxima iniciativa del grupo es un paro internacional, el 8 de marzo, cuando se conmemora el Día Internacional de la Mujer. Por ahora lo organizan en sintonía con grupos feministas de Alemania, Brasil, Chile, Corea del Sur, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Escocia, Honduras, Irlanda del Norte, República de Irlanda, Israel, Italia, México, Nicaragua, Perú, Polonia, Rusia, Suecia, Turquía y Uruguay.


En Buenos Aires, como el año pasado, el paro está convocado entre las 13 y las 14. A las 17, habrá una marcha del Congreso a la Plaza de Mayo. Los detalles pueden consultarse en el Facebook y la página web de las organizadoras, donde los contenidos están en español y en inglés.



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El primer paso en este camino al paro internacional de mujeres.
El 8 de marzo la tierra tiembla 

"El paro de 2015 tuvo repercusiones en otros países. Desde entonces empezamos a articular más fuerte la actividad internacional. Primero con América latina, después con países de Europa", contó a LA NACION la periodista Florencia Alcaraz, que el año pasado viajó a La Paz para tender lazos y concertar acciones con Ni Una Menos Perú.
El paro internacional apunta contra la violencia y contra la desigualdad económica entre hombres y mujeres. Así lo resume la periodista Marta Dillon: "El paro es la visibilización de todas las horas que las mujeres trabajamos sin que nos paguen. Sabemos que nuestras jornadas laborales son tres horas más largas porque las tareas de cuidado se suman como segunda o tercera jornada. Además, la brecha salarial está en el 30%. Vamos a parar las horas que no nos pagan para reflexionar sobre esa desigualdad estructural".





 "Cuando se inicia un camino, lo peor es quedarse en la mitad", agregó la periodista Luciana Peker, una "colaboradora" de Ni Una Menos. "Cuando las mujeres denuncian, la violencia crece. El que antes les pegaba quiere matarlas. El ensañamiento crece. Entonces la protección del Estado tiene que crecer", dijo a LA NACION.

Mónica Cahen d'Anvers. Fuente: Ni una Menos




"Lo que veo con mi trabajo como periodista de género es que hubo un aumento de la crueldad a partir de las denuncias de la primera marcha. A esto no se responde volviéndose a esconder, sino protegiendo más a las mujeres, con un movimiento más fuerte. Por eso se prepara un gran paro internacional. En la mitad del camino es donde las mujeres más riesgo corren", dijo.
En 2017, Ni Una Menos también buscará introducir en la agenda pública los tipos de violencia de género menos conocidos (con respecto a los golpes o los femicidios), pero más frecuentes: la violencia simbólica, sexual, obstétrica, institucional, entre otras, tipificadas en la ley de prevención integral de la violencia contra la mujer.
Las activistas creen que después de la primer marcha de Ni Una Menos, es decir, durante el último año de gobierno del Frente para la Victoria (FPV) y el primero de Cambiemos, la situación de las mujeres en la Argentina no mejoró. "Nuestra agenda sigue siendo la misma que en 2015. Esto es lamentable", lanza Alcaraz.

"Seguimos reclamando el patrocinio jurídico gratuito para mujeres víctimas de violencia de género, que se transformó en ley, pero no es una realidad; se decía que iba a haber pulseras electrónicas para controlar a los agresores y por ahora es sólo una prueba piloto que se hace en unas pocas provincias, no es un plan federal. Además, creemos que el presupuesto que tiene asignado el Consejo Nacional de las Mujeres no es suficiente y la ley de educación sexual integral que pedíamos se cumpliera en 2015 sigue intacta".
“MICROMILITANCIA”






Mirtha Legrand. Fuente: Ni una Menos

Varias de las integrantes del colectivo original, aunque no participan de los encuentros organizativos, aportan al movimiento a través de sus acciones individuales. Se trata de las periodistas Marcela Ojeda, Ingrid Beck y Ana Correa, entre otras, que trabajan como periodistas en distintos medios, gráficos, televisivos, radiales, online, y en las redes sociales.
"No somos una ONG ni una Sociedad Civil, orgánicamente no tenemos nada definido. Pero si mañana falla alguna línea de ayuda a las víctimas, o sucede algo que conmueve, decimos que hay que salir y salimos. Mientras tanto, individualmente, cada una tiene sus lugares de laburo, su micromilitancia", dijo a LA NACION Ojeda, que conduce, junto a Valeria Sampedro el único programa de género de Radio Nacional, Mujeres de Acá.
En el mismo sentido se manifestó Beck, quien coordinó la elaboración, el año pasado, de un Índice de Violencia Machista sin financiamiento, basándose en los testimonios de 59.380 casos para medir 15 dimensiones diferentes de violencia contra las mujeres. Lo presentó formalmente en noviembre y planea llevarlo a las provincias y otros países de la región.

"Los registros estatales de femicidios dan cuenta de la cantidad de muertes, pero no se meten con los otros tipos de violencia, con las instancias de violencia previas, que si son detectadas y tratadas podrían servir para prevenir los femicidios. Por eso quisimos trabajar en esto, hubo muchísima respuesta positiva de parte de las mujeres, para contar qué les pasaba. La idea es divulgar estos resultados, más allá de que estén online, para hacerle saber a todos que esos datos están disponibles", sostuvo Correa.

RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL


Michelle Obama en Argentina. Fuente: Canal 26

Puede decirse que los hitos de Ni Una Menos son las dos primeras marchas del 3 de junio, convocadas a través de las redes sociales (la primera tuvo como disparador la muerte de Kiara Páez en Santa Fe y reunió más de 200.000 personas sólo en Buenos Aires; la segunda se realizó en el primer aniversario).
También la realización del primer paro de mujeres y la movilización del "miércoles negro" -el 19 de octubre-, convocados por redes sociales después la conmoción que causó la violación y brutal homicidio de la adolescente marplatense Lucía Pérez.
En febrero de 2016, la primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, reconoció a Ni Una Menos por impulsar la ley de asistencia gratuita a las víctimas de violencia de género, promulgada en noviembre de 2015. Lo hizo durante su discurso ante estudiantes en Barracas para difundir su programa "Dejemos que las niñas aprendan", uno de los hitos de su visita a la Argentina con el entonces presidente norteamericano, Barack Obama.

En noviembre, la relatora especial de Naciones Unidas, Dubravka Simonovic visitó por primera vez la Argentina para analizar la situación de las mujeres en el país. La funcionaria viajó a algunas provincias, mantuvo reuniones con funcionarios nacionales y locales, así como con referentes de género de la sociedad civil. Entre ellas, las integrantes de Ni Una Menos, quienes le entregaron a un informe sobre la cantidad de femicidios, pero también sobre las muertes por aborto clandestino -más de 300 por año- y el incumplimiento de la ley de aborto no punible.

Durante una conferencia de prensa, Simonovic destacó el trabajo de Ni Una Menos, que consideró "un movimiento que se adelanta al problema [de género]" y consideró que "el Estado debe ponerse a la par e intensificar esfuerzos".
La relatora de la ONU también señaló que en la Argentina falla la aplicación de la ley de aborto no punible, -que permite interrumpir el embarazo por violación, malformaciones severas del feto o riesgo de vida de la madre- y consideró que ese incumplimiento es "una violación de los derechos" de las mujeres.
Al final de la visita, la ONU lanzó un comunicado donde reconoció al "movimiento argentino Ni Una Menos por darle protagonismo al tema de los femicidios y así lograr atraer la atención internacional".
Correa destacó la importancia de esos reconocimientos, en particular las palabras de Simonovic sobre el incumplimiento de la ley de aborto no punible. Pero aclaró que, por el momento, el tema del aborto no se encuentra en la agenda de Ni Una Menos como colectivo.
Aunque varias plantean la necesidad de que se respete la ley de aborto no punible, y otras directamente están a favor de que se sancione una ley que impulse el aborto legal, la posición no es unánime.


Soledad Silveyra. Fuente: Ni una Menos

CONSIGNAS ENTRECRUZADAS
En la segunda marcha del 3 de junio, así como en la movilización del "miércoles negro", el 21 de octubre pasado, hubo banderas que pedían por la liberación de Milagro Sala; contra el gobierno de Mauricio Macri, a favor de Cristina Kirchner, por la diversidad sexual, entre otras reivindicaciones.

Y viceversa: en otras manifestaciones, no necesariamente relacionadas con la igualdad de género y contra la violencia machista, se levantaron las banderas de Ni Una Menos.
Sus impulsoras originales son conscientes de que la consigna que presentaron hace más de un año por redes sociales, de alguna forma, ya no les pertenece. Correa considera que es un fenómeno "maravilloso". Ojeda agrega: "Cuando una consigna te excede, nadie es dueño y todos son dueños. Ni Una Menos no pertenece a nadie. Quien quiera apropiarse exclusivamente, miente. Yo, en particular, no me muevo del eje de los tipos de violencia hacia las mujeres".
La periodista Ingrid Beck destacó el carácter "amplio" y "transversal" que tomó el colectivo desde que se formó en 2015. Correa coincidió: "Hay grupos de Ni Una Menos en las provincias, en las ciudades, en los colegios, en los sindicatos. El grupo original, promotor de aquella primera marcha, seguro va a seguir trabajando para visibilizar la violencia de género, en la prevención. Pero la buena noticia es que esto ya ganó la fuerza de un movimiento, nos excede".

TIPOS Y MODALIDADES DE VIOLENCIA
(Fuente: Ministerio de Justicia)
La ley Nº 26.485 conceptualiza distintos tipos de violencia, categorizándolas en:
Violencia Física. La que se emplea contra el cuerpo de la mujer produciendo dolor, daño o riesgo de producirlo y cualquier otra forma de maltrato o agresión que afecte su integridad física.
Violencia psicológica. La que causa daño emocional y disminución de la autoestima o perjudica y perturba el pleno desarrollo personal o que busca degradar o controlar sus acciones, comportamientos, creencias y decisiones, mediante amenaza, acoso, hostigamiento, restricción, humillación, deshonra, descrédito, manipulación o aislamiento.
Violencia sexual. Cualquier acción que implique la vulneración en todas sus formas, con o sin acceso genital, del derecho de la mujer de decidir voluntariamente acerca de su vida sexual o reproductiva a través de amenazas, coerción, uso de la fuerza o intimidación, incluyendo la violación dentro del matrimonio o de otras relaciones vinculares o de parentesco, exista o no convivencia, así como la prostitución forzada, explotación, esclavitud, acoso, abuso sexual y trata de mujeres.
Violencia económica y patrimonial. La que se dirige a ocasionar un menoscabo en los recursos económicos o patrimoniales de la mujer, a través de la perturbación de la posesión, tenencia o propiedad de sus bienes, pérdida, sustracción, destrucción, retención o distracción indebida de objetos, instrumentos de trabajo, documentos personales, bienes, valores y derechos patrimoniales.
Violencia simbólica. La que a través de patrones estereotipados, mensajes, valores, íconos o signos transmita y reproduzca dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad.
Modalidades de violencia (además la ley señala que, según las formas que se manifieste, en los distintos ámbitos, las modalidades son):
Violencia doméstica. Aquella ejercida contra las mujeres por un integrante del grupo familiar, independientemente del espacio físico donde ésta ocurra, que dañe la dignidad, el bienestar, la integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, la libertad, comprendiendo la libertad reproductiva y el derecho al pleno desarrollo de las mujeres. Se entiende por grupo familiar el originado en el parentesco sea por consanguinidad o por afinidad, el matrimonio, las uniones de hecho y las parejas o noviazgos. Incluye las relaciones vigentes o finalizadas, no siendo requisito la convivencia;
Violencia institucional. Aquella realizada por las/los funcionarias/os, profesionales, personal y agentes pertenecientes a cualquier órgano, ente o institución pública, que tenga como fin retardar, obstaculizar o impedir que las mujeres tengan acceso a las políticas públicas y ejerzan los derechos previstos en esta ley. Quedan comprendidas, además, las que se ejercen en los partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales, deportivas y de la sociedad civil;
Violencia laboral. Aquella que discrimina a las mujeres en los ámbitos de trabajo públicos o privados y que obstaculiza su acceso al empleo, contratación, ascenso, estabilidad o permanencia en el mismo, exigiendo requisitos sobre estado civil, maternidad, edad, apariencia física o la realización de test de embarazo. Constituye también violencia contra las mujeres en el ámbito laboral quebrantar el derecho de igual remuneración por igual tarea o función. Asimismo, incluye el hostigamiento psicológico en forma sistemática sobre una determinada trabajadora con el fin de lograr su exclusión laboral;
Violencia contra la libertad reproductiva. Aquella que vulnere el derecho de las mujeres a decidir libre y responsablemente el número de embarazos o el intervalo entre los nacimientos, de conformidad con la Ley 25.673 de Creación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable;
Violencia obstétrica. Aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres, expresada en un trato deshumanizado, un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, de conformidad con la Ley 25.929.
Violencia mediática. Aquella publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres, como así también la utilización de mujeres, adolescentes y niñas en mensajes e imágenes pornográficas, legitimando la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres.

LUNES 23 DE ENERO DE 2017

Fuente: La Nación

Fotos: La de las personalidades argentinas fueron agregadas por este blog, de la página de Ni una Menos.



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Las trabajadoras de @LANACION nos sumamos al paro de mujeres. A las 16hs haremos foto general en medio de la redacción! 


Cintas Negras para combatir la violencia machista.


Claudia Piñeiro. Fuente: Ni una Menos




“Paramos por las que nos faltan”
#NUM convoca a un paro internacional de mujeres, para el 8 de marzo, en coordinación con otras 30 organizaciones de diferentes países. La medida busca visibilizar y enfrentar las inequidades y violencias sufridas por las mujeres en todo el mundo.

24 de Enero  de 2017


Foto Sandra Cartasso




24 de Enero  de 2017


El próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, tendrá una fisonomía distinta. Las mujeres volverán a tomar masivamente las calles, en un paro internacional de mujeres, con movilizaciones, como adelantó a fines del año pasado Página 12. Ayer se lanzó la convocatoria en el país desde el Colectivo #NiUnaMenos, con amplia repercusión. Pero se está gestando una articulación global en una treintena de ciudades de países latinoamericanos, europeos y Estados Unidos. La medida de fuerza, inédita, busca denunciar la desigualdad histórica de las mujeres en la sociedad y sus múltiples consecuencias: desde las violencias machistas –y su expresión más extrema, los femicidios– hasta las muertes por abortos inseguros, el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, que recae mayoritariamente sobre sus espaldas, la brecha salarial en relación a los sueldos masculinos, y la precarización laboral. Las demandas tendrán su propia impronta y modalidad de adhesión en cada lugar, con un denominador común: se trata de una respuesta a la actual violencia social, legal, política, moral y verbal experimentada por las mujeres en distintos territorios y latitudes.
Este 8 de marzo la tierra tiembla. Las mujeres del mundo nos unimos y organizamos una medida de fuerza y un grito común: Paro Internacional de Mujeres. Nosotras Paramos. Hacemos huelga, nos organizamos y nos encontramos entre nosotras. Ponemos en práctica el mundo en el que queremos vivir”: comienza el llamamiento difundido ayer en redes sociales desde #NUM. La propuesta es que el paro comience a partir de las 13, con posterior movilización desde el Congreso a la Plaza de Mayo. En distintas ciudades del país, organizaciones de mujeres y otros colectivos están definiendo las formas como se sumarán. Además de la marchas, en la discusión internacional se está barajando, por ejemplo, la posibilidad de boicotear ese día a las empresas que usan el sexismo en sus publicidades o en su enfoque hacia las trabajadoras, y el escrache a personajes públicos misóginos, como posibles formas de adhesión. 
El llamamiento difundido por #NUM señala: “Nos apropiamos de la herramienta del paro porque nuestras demandas son urgentes. Hacemos del paro de mujeres una medida amplia y actualizada, capaz de cobijar a las ocupadas y desocupadas, a las asalariadas y a las que cobran subsidios, a las cuentapropistas y a las estudiantes, porque todas somos trabajadoras”. 
Después del paro de mujeres del 19 de octubre se produjo una fuerte resonancia internacional, en la que grupos de mujeres activistas de distintas partes del mundo comenzaron a tejer alianzas para construir un momento conjunto de lucha, precisó la socióloga e investigadora María Pía López. “Pensamos el paro como un llamado de atención contra una ofensiva neoconservadora que intenta ir contra derechos, libertades y vidas. Esa ofensiva implica una suerte de caza de brujas y repone principios misóginos y racistas. Va desde discursos públicos y medidas políticas hasta el femicidio”, explicó en diálogo con Página 12, María Pía López, integrante del colectivo de periodistas, escritoras, y ensayistas desde donde se organizó el primer paro de mujeres en el país (19 de octubre), en articulación con sindicatos, agrupaciones políticas, estudiantiles, las campañas por el Derecho al Aborto y contra las Violencias, entre otros espacios, luego de las masivas movilizaciones del 3 de junio de 2015 y 2016.
En la convocatoria lanzada por #NUM, se enumeran las razones de la medida de fuerza. Entre otras: “Paramos porque nos faltan las víctimas de femicidio, voces que se apagan violentamente al ritmo escalofriante de una por día sólo en la Argentina. Nos faltan las lesbianas y travestis asesinadas por crímenes de odio. Nos faltan las presas políticas, las perseguidas, las asesinadas en nuestro territorio latinoamericano por defender la tierra y sus recursos. Nos faltan las mujeres encarceladas por delitos menores que criminalizan formas de supervivencia, mientras los crímenes de las corporaciones y el narcotráfico quedan impunes porque benefician al capital. Nos faltan las muertas y las presas por abortos inseguros”.
–¿Cómo se inscribe esta nueva convocatoria después de la multitudinaria marcha de mujeres en Washington del último sábado, con réplicas diversas ciudades del mundo? –le preguntó PáginaI12 a Verónica Gago, investigadora del Conicet y docente de la Unsam, también parte de #NiUnaMenos: 


–La marcha de las mujeres de este fin de semana en Estados Unidos y en otras partes del mundo exhibió una política más allá de las urnas, en repudio a la campaña y las promesas de Trump contra migrantes, mujeres y personas trans, y mostró a la vez una expresión festiva y burlona del desacato. Esas imágenes y discursos –que circularon por todos lados– nos envuelven en esta marea que va más allá de las fronteras –como le dicen las compañeras italianas– y nos muestra de nuevo la fuerza y la escala global del movimiento. Al calor de este ciclo y en vistas al 8M, estamos haciendo una coordinación entre 30 países, el texto del llamamiento ya está en árabe y en chino, en mapudungún y en portugués, en inglés y en griego, y hay compañeras traduciendo al quechua y al aymara, entre otras lenguas. Se trata de una coordinación que es a la vez de redes y de cuerpos, de movimientos sociales y de sindicatos, de autoconvocadas y de activistas de la diversidad. La internacionalización del movimiento de mujeres disputa la idea de que la única legitimidad de movimiento y de construcción a escala global sea la del capital. 
–¿Cuál es el espíritu de esta convocatoria al paro internacional en el país?
María Pía López: –Nosotras consideramos el femicidio como la punta del iceberg de un sistema de violencias y venimos denunciando el conjunto de situaciones en las que ese sistema se inscribe. Paramos por las mujeres que nos faltan –las asesinadas, las que murieron en abortos inseguros, las que están secuestradas en redes de trata y explotación, las militantes encarceladas, las presas por delitos de pobreza– pero también por todas nosotras, porque sobre las mujeres recae el mandato del trabajo no remunerado en la casa y en el cuidado, porque cobramos en muchos ámbitos menos que los varones, haciendo igual trabajo, porque somos las más afectadas por políticas de ajuste económico. Paramos porque creemos que a la crueldad se le contesta con más feminismo y con más organización. Un paro es una medida de fuerza pero también de construcción de una fuerza, de evidencia de esa fuerza común, de la que formamos estando juntas. En el paro del 8 esperamos que resuenen los conflictos que atraviesan distintos sectores sindicales y organizaciones, que resuene desde el reclamo mapuche por las tierras hasta la defensa de la ciencia y del trabajo, la situación de las despedidas y las que tienen trabajos precarios, las migrantes y las perseguidas. Que el paro recoja las tradiciones de lucha, los pañuelos de las Madres, las libertades que faltan, los deseos de todas. Acá tendrá su color y sus palabras, y otras en cada uno de los países. En esa polifonía, sin embargo, se reconocerá un texto común: ¡decimos basta!

Los puntos del llamamiento

El llamamiento al paro internacional de mujeres en la Argentina es para denunciar:
  • Que el capital explota las economías informales, precarias e intermitentes de las mujeres.
  • Que los Estados nacionales y el mercado las explotan cuando se endeudan.
  • Que los Estados criminalizan los movimientos migratorios femeninos.
  • Que las mujeres cobran menos que los varones y que la brecha salarial promedia el 27 por ciento.
  • Que no se reconoce que las tareas domésticas y de cuidado son trabajo que no se remunera y suma, al menos, tres horas más a las jornadas laborales femeninas.
  • Que esas violencias económicas aumentan la vulnerabilidad de las mujeres frente a la violencia machista, cuyo extremo más aberrante son los femicidios.
  • “Paramos para reclamar el derecho al aborto libre y para que no se obligue a ninguna niña a la maternidad. Para hacer visible que mientras las tareas de cuidado no sean una responsabilidad de toda la sociedad nos vemos obligadas a reproducir la explotación clasista y colonial entre mujeres. Para salir a trabajar dependemos de otras. Para migrar dependemos de otras. Paramos para valorizar el trabajo invisibilizado, que construye red”, dice la convocatoria.




24 de Enero  de 2017
Fuente: Página 12





La Relatora Especial de la ONU insta a la Argentina a que aumente la protección de las mujeres en una “cultura machista”


"También estoy preocupada porque la definición de violación no se basa en la falta de consentimiento sino que se relaciona con el uso de la fuerza"



La Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer, sus causas y consecuencias, Dubravka Šimonović, termino hoy su primer visita oficial al país invitada por el Consejo Nacional de las Mujeres. Durante una semana viajo por diversas provincias donde se reunió con representantes del sector privado, público y ONGs, a fin de evaluar la situación que presenta la República Argentina en materia de violencia de género.
Durante un encuentro con la prensa en el Centro de Información de Naciones Unidas en Buenos Aires, brindó algunas precisiones sobre el informe que presentará al Consejo de Derechos Humanos de la ONU en junio de 2017 que contendrá sus conclusiones finales y recomendaciones.

Comunicado oficial de la Relatora Šimonović
El sistema argentino tiene “deficiencias considerables” para prevenir la violencia contra las mujeres, advirtió la experta en derechos humanos de las Naciones Unidas” quien manifestó además que la violencia todavía era tolerada en ciertas ocasiones en una “cultura machista” y los sistemas para prevenir los ataques no eran lo suficientemente funcionales.
Elogió al país por los avances logrados y sus esfuerzos para abordar los asesinatos de mujeres (femicidios) y otras formas de violencia, pero agregó que hay mucho trabajo por realizar para que Argentina logre cumplir con sus obligaciones internacionales y pueda desarraigar actitudes patriarcales enraizadas y estereotipos de género.
“El gobierno ahora deberá intensificar su accionar para prevenir y combatir los femicidios así como otras formas de violencia de género para asegurar los derechos de cada mujer y cada niña a vivir libre de todo tipo de violencia”, expresó la Sra. Šimonović.
“Las mujeres que han sido víctimas de violencia se enfrentan a la falta de una implementación sistemática, coherente y efectiva de estándares legales internacionales y federales en todo el país y esto resulta en diferencias significativas entre las provincias y en distintos niveles de protección para mujeres y niñas”.
La Relatora Especial se manifestó particularmente preocupada sobre el Código Procesal Penal federal que establece que el procesamiento de delitos sexuales no sea conducido de oficio, lo cual conlleva a significar y ver a la violencia sexual como un asunto privado.
“Este tipo de regulación envía un mensaje equivocado que nos lleva a pensar que las violaciones y la violencia sexual son un asunto privado y no público”, indicó.  “También estoy preocupada porque la definición de violación no se basa en la falta de consentimiento sino que se relaciona con el uso de la fuerza; la cual incumple con estándares internacionalmente reconocidos”.
La relatora Instó a las autoridades a tomar acciones concretas que incluyan la implementación de la legislación recientemente adoptada sobre protección integral para mujeres, la construcción de refugios adicionales y la creación de servicios completos de apoyo para las víctimas.  A su vez, reconoció al movimiento argentino Ni Una Menos por darle protagonismo al tema de los femicidios y así lograr atraer la atención internacional.
La Sra. Šimonović valoró la decisión de la Oficina del Ombudsman de crear un observatorio de femicidios, en línea con las modalidades provistas en el informe del mandato a la Asamblea General de la ONU A/71/389, pero instó a una mejor recabación de datos oficiales que también incluya asesinatos de personas transgénero.
Durante su visita de ocho días, la Sra. Šimonović se reunió con funcionarios federales y provinciales, sociedades civiles y víctimas de violencia, así como autoridades de la ONU. Visitó la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el resto de la provincia, Tucumán y Corrientes.
La Sra. Šimonović resaltó el notable progreso realizado que incluye la adopción de la ley de protección integral y un Plan de Acción Nacional para el período 2017-2019 que provee un marco institucional y de políticas que apuntan a la aceleración de la erradicación de la violencia y la discriminación y promueven la igualdad de género a nivel nacional.
La Relatora Especial también exhorto a que se aumente el presupuesto del Consejo Nacional de las Mujeres y se incremente su visibilidad y jerarquía.
Otras de las áreas clave de progreso incluyen el funcionamiento de una línea de atención a víctimas que funciona las 24 horas y las mejoras realizadas al sistema de asistencia jurídica.
“Esto es particularmente importante si consideramos el hecho de que un tercio de la población del país vive debajo del nivel de pobreza y las mujeres que viven en comunidades empobrecidas tienen mayores posibilidades de convertirse en víctimas y menores posibilidades de poder costear su asistencia legal”, pronunció la Sra. Šimonović.
Breve biografía de la Relatora Especial
La Sra. Dubravka Šimonović (Croacia) fue nombrada como Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer, sus causas y consecuencias por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en junio de 2015 con el objetivo de recomendar medidas y estrategias en el ámbito nacional, regional e internacional para erradicar la violencia contra las mujeres y sus causas y reparar sus consecuencias. Desde el año 2002 y hasta el 2014, la Sra. Šimonović fue miembro del Comité CETFDCM (CEDAW por sus siglas en inglés). Dirigió el Departamento de Derechos Humanos del Ministerio de Asuntos Exteriores de la República de Croacia y fue Ministra Plenipotenciaria de la Misión Permanente de Croacia ante la ONU en Nueva York. También fue Embajadora ante la OSCE y la ONU en Viena. Fue co-presidenta del Comité ad hoc (CAHVIO) del Consejo de Europa que elaboró el Convenio sobre Prevención y Lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica (Convención de Estambul).
Tiene un Doctorado en Derecho de Familia y ha publicado libros y artículos sobre derechos humanos y los derechos de la mujer. Para obtener más información, visite:
Los Relatores Especiales son parte de lo que se conoce como Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos. Los Procedimientos Especiales, el órgano más grande de expertos independientes en el sistema de Derechos Humanos de la ONU, es la denominación general para los mecanismos de investigación y monitoreo independientes del Consejo que entiende en situaciones específicas de ciertos países o asuntos temáticos a nivel internacional. Los expertos de los Procedimientos Especiales trabajan de manera voluntaria, no son empleados de la ONU y no reciben remuneración por su tarea. Son independientes de cualquier gobierno u organización y actúan a título individual.
Derechos Humanos de la ONU, página web del país – Argentina: www.acnudh.org
Fuente: ONU



Giorgina Barbarrosa. Fuente: Ni una Menos

Vicepresidenta de Argentina Gabriela Michetti. Fuente: Ni una Menos






Mensaje del Secretario General de las Naciones Unidas

«Del techo de cristal a una alfombra de vidrios rotos»


Durante mi infancia en la Corea de la posguerra, recuerdo preguntar sobre una tradición que observaba: las mujeres que iban a dar a luz dejaban sus zapatos en el umbral y, tras atravesarlo, miraban hacia atrás con temor. “Se preguntan si alguna vez volverán a poder calzar esos zapatos”, me explicó mi madre.
Más de medio siglo después, ese recuerdo me sigue obsesionando. En las regiones pobres del mundo todavía hay mujeres que hoy en día corren el peligro de morir durante el parto. La mortalidad materna es uno de muchos peligros que podrían evitarse. Con demasiada frecuencia, las niñas recién nacidas son sometidas a la mutilación genital femenina. Las niñas son atacadas en su camino a la escuela. El cuerpo de las mujeres se utiliza en las guerras como un campo de batalla. Las viudas son rechazadas y se ven empobrecidas.
Sólo podemos hacer frente a estos problemas mediante el empoderamiento de las mujeres como agentes de cambio.
Durante más de nueve años, he puesto esta filosofía en práctica en las Naciones Unidas. Hemos quebrado tantos techos de cristal que hemos creado una alfombra de vidrios rotos. Ahora estamos barriendo las ideas preconcebidas y los prejuicios del pasado para que las mujeres puedan avanzar y cruzar nuevas fronteras.
Yo nombré a la primera mujer Comandante de una fuerza de efectivos de las Naciones Unidas, e impulsé la representación de la mujer en los niveles superiores de nuestra Organización hasta alcanzar dimensiones históricas. En la actualidad, las mujeres son líderes en el ámbito de la paz y la seguridad —una esfera que antaño fue del dominio exclusivo de los hombres. Cuando llegué a las Naciones Unidas, no había mujeres al mando de ninguna de nuestras misiones de paz sobre el terreno. Ahora, casi una cuarta parte de todas las misiones de las Naciones Unidas están dirigidas por mujeres— cifra que no es ni mucho menos suficiente, pero que representa una mejora considerable.
He firmado casi 150 cartas de nombramiento de mujeres para puestos de Subsecretaria General o Secretaria General Adjunta. Algunas provenían de importantes instancias gubernamentales de prestigio internacional, otras han pasado a ocupar puestos de liderazgo en sus países de origen. Todas me ayudaron a demostrar cómo a menudo una mujer es la persona idónea para desempeñar una labor.
A fin de velar por que este progreso tan considerable sea duradero, hemos elaborado un nuevo marco que exige responsabilidades a todo el sistema de las Naciones Unidas. Donde antes se consideraba que la igualdad entre los géneros era una idea encomiable, ahora es una política firme. En el pasado, la formación sobre cuestiones de género era optativa; ahora es obligatoria para un número cada vez mayor de funcionarios de las Naciones Unidas. Antes, solo en unos pocos presupuestos de las Naciones Unidas se hacía un seguimiento de los recursos destinados a fomentar la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer; ahora es una norma en casi uno de cada tres, y suma y sigue.
Confucio nos enseñó que para poner el mundo en orden, debemos comenzar por nuestros propios círculos. Armado con la prueba del valor que aportan las mujeres dirigentes en las Naciones Unidas, he hablado en favor del empoderamiento de las mujeres por todo el mundo. En discursos en parlamentos, universidades y actos en la calle, en conversaciones privadas con dirigentes de todo el mundo, en reuniones con ejecutivos de empresas y en duras conversaciones con hombres poderosos que gobiernan sociedades rígidamente patriarcales, he insistido en la igualdad de la mujer e instado a que se adopten medidas para alcanzarla.
Cuando asumí el cargo, en el mundo había nueve parlamentos sin representación de la mujer. Hemos ayudado a lograr que esa cifra se reduzca a cuatro. En 2008 puse en marcha la campaña “ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres”; en la actualidad, decenas de dirigentes y ministros, centenares de parlamentarios y millones de personas se han sumado a este llamamiento a la acción.
Yo fui el primer hombre en firmar la campaña Él por Ella (HeForShe), y más de un millón de hombres más se han sumado desde entonces. Yo estuve al lado de los activistas que pedían el abandono de la mutilación genital femenina y celebré el momento en que la Asamblea General aprobó su primera resolución en apoyo de ese objetivo. Me hago eco del llamamiento de muchas personas que saben que las mujeres pueden impulsar el logro de nuestra ambiciosa Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre el cambio climático.
En este Día Internacional de la Mujer, me sigue indignando que se nieguen los derechos de las mujeres y las niñas, pero me siento alentado por las personas de todo el mundo que actúan con el convencimiento de que el empoderamiento de la mujer conduce al progreso de la sociedad. Dediquemos una financiación sólida, una valiente labor de promoción y una férrea voluntad política a alcanzar la igualdad de género en todo el mundo. No hay ninguna otra mayor inversión en nuestro futuro común.




Verónica Llinás. Fuente: Ni una Menos



NEGACIÓN DEL ABORTO = EXPROPIACIÓN DEL CUERPO DE LA MUJERES 

27 de enero de 2017

·         
La ilegalidad del Aborto es Violencia Física y Psíquica

La ilegalidad del Aborto es Tortura Física y Psíquica.

·         La ilegalidad del Aborto es la Expropiación del Cuerpo de las Mujeres.

·       La Expropiación del Cuerpo de las Mujeres es una Violación a los Derechos Humanos. 

El Cuerpo de las Mujeres ha sido Expropiado por la mayoría de los Estados y por todas las Religiones.

Hasta que a las Mujeres no nos sea Devuelta la Propiedad de Nuestros Cuerpos, las Mujeres continuaremos siendo Prisioneras del Estado y de las religiones.


27 de enero de 2017