la rebelión consiste en mirar una rosa

hasta pulverizarse los ojos


Alejandra Pizarnik








“Y estamos marchando todavía en las calles

Con pequeñas victorias y grandes fracasos

Pero hay alegría y hay esperanza

Y hay un lugar para ti”

Joan Báez





"Göttingen" de y por Barbara: La historia detrás de la canción / versiones de Carla Bruni, Soledad Bravo y Lara Fabian





                                                   Carla Bruni, Soledad Bravo, Lara Fabian



LA HISTORIA DETRÁS DE LA CANCIÓN



Barbara, (París 1930-1997) durante la ocupación de Francia por los nazis sufrió la pérdida de  parte de su familia y tuvo que vivir escondida en Saint-Marcellin por ser judía. 

A pesar de eso en 1964, cuando era muy famosa, aceptó  cantar en la ciudad  alemana de Göttingen, en el teatro Junges, donde fue ovacionada. Allí, en sus jardines aledaños, escribió Göttingen”, una canción de reconciliación franco-alemana que fue muy mal recibida en Francia en ciertos circulos, que no entendía cómo una víctima del nazismo podía escribir una canción de reconciliación, pero que se convirtió rapidamente en una de sus canciones emblemáticas, grabada en numerosos idiomas y por diferentes artistas de todo el mundo. En su tumba hay un cartel que dice: “Los niño@ de Gottingen no te olvidamos”. 


En  2002, la Asociación Cultural Franco-Alemana, la Asociación Barbara Perlimpinpin, el cine  Lumière  y  la municipalidad  de Göttingen colocaron una placa en homenaje a Barbara en la entrada del  Cine Lumiere (ex Teatro Junges). En 2007,  con la presencia de delegados de la Embajada de Francia en Alemania, se  plantó una rosa en su homenaje en dicho jardín.


Göttingen
Letra y música: Bárbara

Bien sûr, ce n'est pas la Seine,
Ce n'est pas le bois de Vincennes,
Mais c'est bien joli tout de même,
A Göttingen, à Göttingen.

Pas de quais et pas de rengaines
Qui se lamentent et qui se traînent,
Mais l'amour y fleurit quand même,
A Göttingen, à Göttingen.

Ils savent mieux que nous, je pense,
L'histoire de nos rois de France,
Herman, Peter, Helga et Hans,
A Göttingen.

Et que personne ne s'offense,
Mais les contes de notre enfance,
"Il était une fois" commence
A Göttingen.

Bien sûr nous, nous avons la Seine
Et puis notre bois de Vincennes,
Mais Dieu que les roses sont belles
A Göttingen, à Göttingen.

Nous, nous avons nos matins blêmes
Et l'âme grise de Verlaine,
Eux c'est la mélancolie même,
A Göttingen, à Göttingen.

Quand ils ne savent rien nous dire,
Ils restent là à nous sourire
Mais nous les comprenons quand même,
Les enfants blonds de Göttingen.

Et tant pis pour ceux qui s'étonnent
Et que les autres me pardonnent,
Mais les enfants ce sont les mêmes,
A Paris ou à Göttingen.

O faites que jamais ne revienne
Le temps du sang et de la haine
Car il y a des gens que j'aime,
A Göttingen, à Göttingen.

Et lorsque sonnerait l'alarme,
S'il fallait reprendre les armes,
Mon cœur verserait une larme
Pour Göttingen, pour Göttingen.

Mais c'est bien joli tout de même,
A Göttingen, à Göttingen.

Et lorsque sonnerait l'alarme,
S'il fallait reprendre les armes,
Mon cœur verserait une larme
Pour Göttingen, pour Göttingen.

Letra y Música: Barbara






Naturalmente no es el Sena
Ni el bosque  de Vincennes
Pero es igual de hermoso
En Göttingen, Göttingen

No hay muelles ni canciones
Que se lamenten ni se arrastren
Pero el amor florece igual
En Göttingen, Göttingen

Creo ellos que  saben mejor que nosotros
La historia de los reyes de Francia
Herman, Peter, Helga y Hans
en Gottingen

Y que nadie se ofenda
Pero los cuentos de nuestra infancia
"Érase una vez" comienzan
en  Gottingen

Nosotros claro que tenemos  el Sena
Y además nuestro bosque de Vincennes
Pero vaya que las rosas son bellas
En Göttingen, Göttingen

Nosotros tenemos nuestras mañanas pálidas
Y el alma gris de Verlaine
Pero la de ellos es la misma melancolía
En Göttingen, Göttingen

Cuando ellos  no saben que decirnos
Se quedan ahí sonriéndonos
Pero les comprendemos igual
A los niños rubios de Gottingen

Y peor para los que se asombran
Y que los demás me perdonen
Pero los niños son iguales
En París o en  Göttingen

Oh haz que nunca vuelva
El tiempo de la sangre y el odio
Porque allí hay  gente que quiero
En Göttingen, Göttingen

Y si sonara la alarma
Y hubiera que retomar las armas
Mi corazón derramará  una lágrima
Por  Göttingen, Göttingen


Pero es igual de hermoso
En Göttingen, Göttingen

Y si sonara la alarma
Y hubiera que retomar las armas
Mi corazón derramará  una lágrima
Por  Göttingen, Göttingen






  

Nació el 9 de junio de 1930 en  Paris, murió en 1997. Cantante, compositora, pianista y actriz,  fue bautizada como   “la mujer de negro”, por el color de su vestuario. Fue victima del nazismo por ser francesa judía y vivió escondida con su madre durante la ocupación de Francia por los nazis.
Comenzó su carrera en los años cincuenta siguiendo los pasos de Brassens, Brel y Piaf. Compuso numerosas canciones que ya son clásicas como 'Göttingen', 'Attendez que ma joie revienne', 'Marienbad', 'Une petite cantate', y 'Ma plus belle histoire d’amour', su tema más popular  dedicado a su público que la adoraba.  Fue el último símbolo de la chanson francesa.
   


 
En 1960 empezó a cantar sus propias composiciones y tuvo un gran éxito con su primer disco: Dis, quand reviendras-tu? (1963)  y pasó de cantar en los cabaret  a los grandes teatros :  Bobino, Olympia de París, Zénith. Su éxito fue arrollador y no paró hasta su muerte.
En 1965, su álbum "Barbara canta a Barbara" tuvo gran éxito comercial y ganó el Premio de la Academia Charles Cros. En la ceremonia, Barbara partió el trofeo en varios pedazos que distribuyó entre los técnicos para demostrarles su  gratitud. Comenzó entonces a repartir su dinero y usar su fama para socorrer a niñas y niños víctimas de la pobreza y la violencia.

Como actriz trabajó en "Señora", de Albert Willemetz,; Franz de y con Jacques Brel,; "El Ave rara" de  Jean-Claude Brialy.  Actuó también en la coreografía  Nací en Venecia, de y dirigida por  Maurice Béjart.

Su álbum "Única" fue líder de ventas en 1981 . En 1982 recibió el Premio al Mejor Disco en reconocimiento a su contribución a la cultura francesa. Tuvo una relación laboral muy estrecha con Gérard Depardieu.

En 1982  tocó el piano y cantó en la Ópera Metropolitana de Nueva York en un ballet con Mikhail Baryshnikov

En los años 80 coescribió la música para la obra "Lily Passion" con Lucas Plamondon en la cual aparecía Gerard Depardieu.

Fue una activa militante de la lucha contra el SIDA y por los derechos de la infancia.  En 1988 Francia le conceden la Orden de la Legión de Honor de la República Francesa. Escribió un libro autobiografíco.  Murió por problemas respiratorios en 1997.

Al año siguiente, el Ayuntamiento de la ciudad de Saint-Marcellin donde Barbara y su familia se refugiaron durante la Ocupación nazi, decidió dar el nombre de la cantante a un  jardín  de la ciudad.








Diez años sin Barbara (1997-2007)

  

Junto a los nombres legendarios de Jacques Brel, Georges Brassens, Léo Ferré o la propia Edith Piaf, Barbara forma parte de las grandes páginas de la chanson de Francia, género en el que su aporte no es solamente en tanto que cantante, puesto que sus melodías y letras hacen de ella una compositora y poeta. Barbara, que solía decir que para ella vivir era cantar y que de no poder hacerlo dejaría de vivir, murió hace 10 años un mes de noviembre, mes que decía detestar. Vestida siempre de negro, su voz, su estilo, su poesía y su música, marcaron a varias generaciones. Una de las últimas figuras legendarias de las canciones de post guerra, el cancionero de Barbara ha dejado para la posteridad, temas como Göttingen, Nantes, Quand Ceux Qui Vont, A Mourir Pour Mourir, L'Aigle Noir, Dis Quand Reviendras-Tu?, o Ma Plus Belle Histoire d'Amour.

Barbara, cuyo verdadero nombre era Monique Andrée Serf, nació en París en junio de 1930 y pasó una niñez y adolescencias difíciles porque, en primer lugar, su padre abusó varias veces de ella. Secreto develado hacia el final de su vida y que dio coherencia a varios detalles de su vida. En segundo lugar porque la religión judía de la madre ucraniana obligó a toda la familia a cambiar de casa y de ciudad varias veces, durante la segunda guerra mundial. Apenas terminada la guerra, Monique Serf se fue a vivir con su familia a Bruselas, donde comenzó a llamarse Barbara Brody. Volvió a París en 1953 para presentarse en el famoso Cabaret L'Ecluse, después de haber tomado cursos de piano en la capital francesa. Instalada en París, Barbara siguió presentándose en L'Ecluse, hasta convertirse en una de las principales atracciones de ese importante lugar de la chanson, grabando en 1958 el tema La Chanteuse de Minuit, primer trabajo discográfico que la llevó a grabar al año siguiente, un primer Long Play con temas de Brassens, titulado Barbara chante Brassens


Con el éxito del primer Long Play, la cantante grabó en 1961 Barbara Chante Jacques Brel. 1961 fue también el año de la muerte de su padre, a quien lejos de llevarle rencor, le perdonó todo, como lo expresa entre líneas en Nantes, una canción cuyas claves ocultas de descifraron muchos años más tarde. Hacia 1963, las presentaciones se multiplicaron y la fama alcanzada en el cabaret L'Ecluse la llevó a la sala Bobino donde Barbara dio algunos conciertos antes de dar el paso y presentarse con canciones propias, recogidas mas tarde en disco bajo el título de Barbara chante Barbara, es decir Barbara canta Barbara, que fue recompensado en 1965 por la academia Charles Cros. El año siguiente Barbara salió de gira con Serge Gainsbourg y en 1967, año de la muerte de su madre, un nuevo Long Play fue editado: Ma plus belle histoire d'amour  (Mi más bella historia de amor), suerte de homenaje y declaración de amor a su público. Con giras a Suiza, Bélgica, Italia, Rumania, Unión Soviética, Israel, Canadá y Japón, los años 70 la convirtieron en uno de los principales nombres en la industria discográfica francesa del momento.

Instalada en Percy sur Marne en 1973 nunca dejó de presentarse en público y muchos de sus discos son grabaciones de algunos de sus conciertos más memorables. Con una participación en una película de Jacques Brel y algunas presentaciones en los espectáculos de William Sheller o Maurice Béjart, Barbara se presentó varias veces en televisión y cuando se presentó la ocasión manifestó su simpatía por François Mitterrand cantando Regarde, tema escrito para celebrar el triunfo de éste en las elecciones presidenciales.

Condecorada con la Legión de Honor tras la reelección de Mitterrand en 1988, Barbara pasó los últimos años de su vida escribiendo una biografía que no terminó. Una infección pulmonar acabó con sus días un 24 de noviembre, hace 10 años pero su memoria forma parte del patrimonio colectivo de una gran mayoría de franceses que coinciden en que por encima de sus discos y las recompensas que ganó con ellos lo que queda y por lo que se ha convertido en un icono de la chanson francesa, es el incondicional amor que entregó a su público en sus innumerables presentaciones.

Un espacio de Patricia Matuk