la rebelión consiste en mirar una rosa

hasta pulverizarse los ojos


Alejandra Pizarnik





Esther Dita Cohen recibió merecido homenaje por ser mecenas de la cultura venezolana y luchadora por la tolerancia / El Universal, El Nacional, Nuevo Mundo Israelita, Caracas, 13-20 octubre 2014



Dita Cohen homenajeda. Foto Raúl Romero
.

Homenajearon a Esther "Dita" Cohen por apoyo a la cultura / Humberto Sánchez Amaya, Caracas 20 de octubre de 2014, El Nacional

El evento se realizó en el Hebraica, se hizo un repaso de su aporte al arte y se habló de los proyectos actuales 



Por su trayectoria en la promoción del teatro y la cultura en Venezuela, la comunidad israelí en el país rindió homenaje a Esther "Dita" Cohen, actual presidenta del Espacio Anna Frank.

“Lo recibo con mucho cariño, con mucho amor. Ahora que conocen mi pasado deben saber lo que tengo para el futuro, porque todavía tengo futuro”, dijo en el acto realizado ayer en el Hebraica quien fue durante años directora de Cultura de la Unión Israelita de Caracas.

En el evento varios de los invitados recordaron cómo fueron los inicios de Cohen en el teatro, cuando formó hace más de 30 años el grupo teatral Prisma, que llegó a hacer montajes como El triciclo de Fernando Arrabal, El cero transparente de Alfonso Vallejo, Los siameses de Griselda Gambado y El gorro de cascabeles de Luigi Pirandello.

Entre los proyectos que Cohen lleva a cabo con el Espacio Anna Frank está la realización de exposiciones itinerantes en varios centros comerciales y universidades, con el objetivo de promover el respeto a las diferencias. También editan material didáctico para centros educativos.

“La modernidad nos ha hecho dar cuenta de lo importante que es la imagen para dar a conocer el mensaje”, afirmó la homenajeada, de 79 años de edad.

Recordó que hace poco publicaron el libro Rumbo a la libertad, con testimonios de personas de la comunidad judía que emigraron a Venezuela. Informó que en imprenta se encuentra el segundo título de la serie sobre la tragedia de Vargas en 1999.

©Humberto Sánchez Amaya
Caracas 20 de octubre de 2014

Fuente: El Nacional




Esther “Dita” Cohen: una fuente de inspiración, por  Mercedes Chocrón de Russo, Nuevo Mundo Israelita 


Homenaje comunitario y como mecenas de la cultura en ocasión de la clausura del Festival de Teatro Interclubes 2014



Desde su juventud, Esther “Dita” Cohen se subyugó al teatro, entregó su pasión a su comunidad y a todos sus congéneres. Su alma altruista se desbordó a todo su entorno. Dita ha impulsado la realización de múltiples obras teatrales, exposiciones, conciertos, proyectos editoriales y eventos culturales dentro de nuestra comunidad y en Venezuela. El 19 de octubre, cuando baje el telón del Festival de Teatro Interclubes 2014 cuyo premio este año lleva su nombre, el CSCD Hebraica se honrará en homenajearla junto a distinguidas personalidades del medio artístico y cultural de Venezuela, familiares y amigos en ocasión de atestiguarle nuestro reconocimiento a una vida ejemplar dedicada a su familia, su comunidad y su país.
El tributo tendrá lugar a las 11 de la mañana en el Centro Creativo Brief-Kohn y en la premiación del Festival a las 6 de la tarde en el Anfiteatro Jacobo y Sofía Mishkin de Hebraica.


Pasión por el teatro 

La repuesta a la pregunta de dónde viene esa pasión de Dita Cohén por el teatro es muy clara. A media cuadra de la escuela pública para niñas donde Dita, su hermana Marianne y Elisa Lerner cursaron primaria, estaba el Teatro Nacional. Desde su niñez, gracias a esa vecindad teatral le viene el amor por el arte de las tablas.
Su amiga de la infancia Elisa Lerner escribió sobre ella recuerdos entrañables: “No extraña en Dita esa vocación profunda hacia el teatro al proceder ella de una familia judía. Los judíos con miembros de una parentela fragmentada —muchas veces diezmada— por una historia adversa, en el ir y venir del escenario, encuentran consuelo en esos  parientes de ficción que son los personajes de, pongamos por caso, Arthur Miller. A veces no tan distintos de otros parientes de la verdad consanguínea. Pero, de igual manera, casi de ficción, porque un largo avatar, una larga desdicha, hizo que, en ocasiones, solo se les haya conocido a través de cartas remotísimas y de fotografías desleídas… Toda vocación ina­go­ta­ble viene de la niñez. No sé de qué ar­ti­mañas se valió Dita. ¿No se tiene dicho que era ella una niña muy lista? Pero, de seguro, fue esa su primera emprendedora aventura de éxito. Entrar al gran teatro, vecino a nuestra escuelita, maravillarse con lo que sucedía en la escena y persistir”.

Una fuente de inspiración


Sonia Zilzer, directora de la Biblioteca Leo Anita Blumn de la Unión Israelita de Caracas, expresó sus recuerdos sobre la homenajeada: “El paso de Dita por Cultura de la UIC es el paso de una fuente de inspiración, de un motor en marcha, de la alegría contagiosa para emprender los proyectos, de dejar tras de sí gente que sigue con entusiasmo el camino dejado por ella. Dita decía que el trabajo de cultura era la construcción del ‘edificio virtual del Judaísmo venezolano’, que los pioneros dejaron bien sentadas las bases de nuestra kehilá y que nuestra labor era darle aún más riqueza, cultura y belleza a nuestras tradiciones”.

Mercedes Chocrón de Russo
Gerencia de Comunicaciones e Información del CSCD Hebraica


Trabajos de Dita Cohen en la UIC


Obras de teatro
El mono
El grito de la langosta
Lecturas de Miller
Ladrona de almas
Número 174517 Auschwitz

Exposiciones
Reflejos de nuestra presencia en Venezuela
Bar Mitzvá: fe, tradición y arte
El colegio: Pasé o pasó por mí
Bauhaus
Germinaciones.

Proyectos editoriales
Valió la pena
Noticia de una diáspora

Ciclos de charlas  y eventos:
Café con fe, charlas con el rabino Brener
Mameloshen: conversa en idish
 Abriendo libros: círculos de lectura.

Eventos musicales
Ballet de Jerusalén en Caracas
Festival de Corales
Homenaje a Jacques Braunstein
 Brundibar.

Además de charlas, conferencias y cursos con invitados nacionales e internacionales, organización de la biblioteca y restauración del Museo Kern, ciclos de cine y festival gastronómico.



Nuestra Dita


La energía sin treguas para ella misma, el coraje inmenso que ha sido su destino en Dita estuvo presente desde siempre en la niña torrencial y, al unísono, de una generosidad precisa. Eran dos hermanas. El árbol del azar a veces despliega sus hojas con alguna benevolencia. De modo que el encuentro con Dita y su hermana Marianne, ligeramente mayor, tuvo lugar en la escuelita federal de la esquina de Cipreses. No importa si luego el albur no nos hubiera permitido seguir mayores estudios. En tan modesta escuelita recibimos buena formación para desentrañar algunos pliegues del mundo. A Dita y a Marianne desde el primer momento las vi como unas hermanas con sello propio. De alguna manera aún vagarosa sabía que dejarían honda huella en el corazón de mis días.
Con Marianne compartí los grados, los diversos salones donde nuestra infancia fue rodando. Era brillante, alta, muy alta y bellísima. Se le daba muy bien todo, la ardua matemática, los poemas que escribía. Dita era robusta, ágil y bien plantada. Inventaba bromas, rochelas, juegos. No sabía ella misma, en la edad de la inocencia, que sería su forma de inicio para un conocimiento de los  desdoblamientos del teatro. Pero apartaba las bromas, las rochelas, los juegos si tenía una compañerita llorosa al lado a la que podía prestar consuelo activo. En suma, Marianne era la intelectual. Pero en la traviesa y, a la vez, compasiva Dita asomaba una hacedora.
Una vez, en una matinée de la infancia, recuerdo haberme topado con Marianne y Dita mientras veíamos El ladrón de Bagdad en el viejo cine “Olimpia”, donde Sabú, un muchacho hindú, iba por los cielos en alfombra mágica cumpliendo sin más todos sus recados. Y, quizá, en otro cine de barrio, a rebotar, con nuestras respectivas familias embelesados todos con El gran vals. Pido de antemano perdón a los respetables rabinos de luengas barbas que nos alientan con sus rezos y sus cálidas tazas de té. Para nosotras, hijas de jóvenes parejas idish emigradas de Europa, Hollywood con sus grandes productores, directores y actores judíos no dejaba de ser como una sinagoga fantasiosa, divertida y por demás cosmopolita.
Dita, al igual que Marianne, se manejaba estupendamente bien en el mundo pragmático del día, el de los números y en el de la noche, el de las artes. Sin medias tintas en la vida, mientras estaba por graduarse de economista la recuerdo esposa jovencísima, casi adolescente, muy deportiva, caminando por la Ciudad Universitaria bajo un sol de justicia en uno de sus primeros embarazos. Hoy rodeada de su floreciente y triunfal familia ella me parece la alcaldesa más feliz de una ciudadanía entrañable.
Dita, la precoz hacedora, siguió construyéndose en las dos veredas que la han significado: el teatro y la devoción solidaria por la gente. Porque guardo el recuerdo de una mujer no judía a la que después de años de no verla la encontré, da pena decirlo, algo desmantelada, hecha casi una ruina. En medio de ese cuadro tan poco favorecedor los ojos le chispeaban de entusiasmo, de alegre agradecimiento cuando, casi de inmediato, hizo alusión a Dita, a lo buena compradora de sus cuadros que había sido. Al parecer esta inteligente y culta mujer, visitada por el desamparo como Blanche Du Bois, había devenido en pintora. El amable corazón de Dita tiene una vasta memoria para recordar y aliviar el dolor y la necesidad del otro que para ella son fraternos no solo en nuestra comunidad.
No puede hablarse de Dita sin mencionar uno de sus hijos más preciados, el grupo teatral “Prisma”, del cual fuera fundadora y principal animadora y que diera lustre a nuestro teatro por años. ¿Qué empujó a Dita a su pasión por el teatro? Quizá, lo mismo que a otros hombres y mujeres judíos del teatro. La necesidad de “entretenerse”, de ser otros mientras olvidan por algunas horas la amarga historia de la que provienen.
Solo puedo añadir que mi vida, quizá, hubiera sido otra, más pobre, de no haberme encontrado justo a tiempo en la felicidad de la infancia con Dita y su hermana Marianne. A Dita le debo, siempre le deberé, no escribir para ella unas páginas de estremecida belleza como las del reportaje de Ida Gramcko publicado en el “Papel Literario” que rescatara para mí siendo ella aún una niña en la tierna edad iluminada ya por esa gentileza de corazón que arroja lejos de sí todo mal sobre el mundo.




Caracas, 17 de octubre de 2014


Premio Esther Cohen

El Universal, 13 de octubre de 2014

Por una labor



Del 5 al 19 de octubre, tendrá lugar el XXII Festival de Teatro Interclubes 2014  Beyajad (Unidos) Premio Esther Dita Cohen, organizado por el Centro Social Cultural y Deportivo Hebraica, institución ganadora en la edición de 2013. Participarán 11 agrupaciones del país. En esta oportunidad se le rendirá un homenaje a Esther "Dita" Cohen, fundadora del Centro Cultural Prisma en la parroquia La Candelaria. Este año, el premio del Festival lleva el nombre de esta figura de la cultura, Esther "Dita" Cohen, benefactora de numerosos grupos teatrales, que  siempre continúa ofreciendo su apoyo incondicional. Este merecido homenaje se llevará a cabo  el domingo 19 de octubre y ese mismo día tendrá lugar la premiación del Festival.

El Universal, 13 de octubre de 2014 

Fuente:  El Universal







Nuestra Dita, por Elisa Lerner, Nuevo Mundo Israelita, Caracas 17 de octubre de 2014













La energía sin treguas para ella misma, el coraje inmenso que ha sido su destino en Dita estuvo presente desde siempre en la niña torrencial y, al unísono, de una generosidad precisa. Eran dos hermanas. El árbol del azar a veces despliega sus hojas con alguna benevolencia. De modo que el encuentro con Dita y su hermana Marianne, ligeramente mayor, tuvo lugar en la escuelita federal de la esquina de Cipreses. No importa si luego el albur no nos hubiera permitido seguir mayores estudios. En tan modesta escuelita recibimos buena formación para desentrañar algunos pliegues del mundo. A Dita y a Marianne desde el primer momento las vi como unas hermanas con sello propio. De alguna manera aún vagarosa sabía que dejarían honda huella en el corazón de mis días.

Con Marianne compartí los grados, los diversos salones donde nuestra infancia fue rodando. Era brillante, alta, muy alta y bellísima. Se le daba muy bien todo, la ardua matemática, los poemas que escribía. Dita era robusta, ágil y bien plantada. Inventaba bromas, rochelas, juegos. No sabía ella misma, en la edad de la inocencia, que sería su forma de inicio para un conocimiento de los  desdoblamientos del teatro. Pero apartaba las bromas, las rochelas, los juegos si tenía una compañerita llorosa al lado a la que podía prestar consuelo activo. En suma, Marianne era la intelectual. Pero en la traviesa y, a la vez, compasiva Dita asomaba una hacedora.

Una vez, en una matinée de la infancia, recuerdo haberme topado con Marianne y Dita mientras veíamos El ladrón de Bagdad en el viejo cine “Olimpia”, donde Sabú, un muchacho hindú, iba por los cielos en alfombra mágica cumpliendo sin más todos sus recados. Y, quizá, en otro cine de barrio, a rebotar, con nuestras respectivas familias embelesados todos con El gran vals. Pido de antemano perdón a los respetables rabinos de luengas barbas que nos alientan con sus rezos y sus cálidas tazas de té. Para nosotras, hijas de jóvenes parejas idish emigradas de Europa, Hollywood con sus grandes productores, directores y actores judíos no dejaba de ser como una sinagoga fantasiosa, divertida y por demás cosmopolita.

Dita, al igual que Marianne, se manejaba estupendamente bien en el mundo pragmático del día, el de los números y en el de la noche, el de las artes. Sin medias tintas en la vida, mientras estaba por graduarse de economista la recuerdo esposa jovencísima, casi adolescente, muy deportiva, caminando por la Ciudad Universitaria bajo un sol de justicia en uno de sus primeros embarazos. Hoy rodeada de su floreciente y triunfal familia ella me parece la alcaldesa más feliz de una ciudadanía entrañable.

Dita, la precoz hacedora, siguió construyéndose en las dos veredas que la han significado: el teatro y la devoción solidaria por la gente. Porque guardo el recuerdo de una mujer no judía a la que después de años de no verla la encontré, da pena decirlo, algo desmantelada, hecha casi una ruina. En medio de ese cuadro tan poco favorecedor los ojos le chispeaban de entusiasmo, de alegre agradecimiento cuando, casi de inmediato, hizo alusión a Dita, a lo buena compradora de sus cuadros que había sido. Al parecer esta inteligente y culta mujer, visitada por el desamparo como Blanche Du Bois, había devenido en pintora. El amable corazón de Dita tiene una vasta memoria para recordar y aliviar el dolor y la necesidad del otro que para ella son fraternos no solo en nuestra comunidad.

No puede hablarse de Dita sin mencionar uno de sus hijos más preciados, el grupo teatral “Prisma”, del cual fuera fundadora y principal animadora y que diera lustre a nuestro teatro por años. ¿Qué empujó a Dita a su pasión por el teatro? Quizá, lo mismo que a otros hombres y mujeres judíos del teatro. La necesidad de “entretenerse”, de ser otros mientras olvidan por algunas horas la amarga historia de la que provienen.

Solo puedo añadir que mi vida, quizá, hubiera sido otra, más pobre, de no haberme encontrado justo a tiempo en la felicidad de la infancia con Dita y su hermana Marianne. A Dita le debo, siempre le deberé, no escribir para ella unas páginas de estremecida belleza como las del reportaje de Ida Gramcko publicado en el “Papel Literario” que rescatara para mí siendo ella aún una niña en la tierna edad iluminada ya por esa gentileza de corazón que arroja lejos de sí todo mal sobre el mundo.





Caracas 17 de octubre de 2014




Toronto 2014 por Luis Sedgwick Báez / Toronto, 1 de octubre de 2014






Primero las estadísticas, que enorgullecen a los directivos del Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) y al Festival en sí. De los 5.671 films presentados, se escogieron 393, de 79 países. El film más largo, de 388 minutos es “ From what is before” (Filipinas) de Lav Diaz y el más corto, de dos minutos es  “Una vida simple” ( Holanda) de Joris y Marieke. En la sección “ De ciudad en ciudad”, Coreo del Sur ha sido la favorecida. La idea es traer filmografías de ese país para mostrarlos a los espectadores de Toronto. En la sección “Conversaciones”, el público ( y los críticos) tuvieron la ocasión de intercambiar puntos de vista con Juliette Binoche, Reese Witherspoon, Richard Gere, Robert Duvall y Denzel Washington. Durante una semana la avenida King se convirtió en peatonal, es la arteria principal del TIFF, todo gira a su alrededor. Durante todo ese tiempo  las motos ( una plaga en Caracas)  brilaban por su ausencia y los viandantes de la ciudad no cruzan la calle con el semáforo rojo, aún cuando no circula ningún carro.

A lo largo del día y de la noche, la gente se apostaba frente a los hoteles de renombre con la ilusión de ver siquiera por unos segundos a alguna estrella que  entraba  o salía. Los guardaespaldas, los eternos cancerberos de los actores, destacaban con su vestimenta negra y lentes retintos,  y su aparataje en los oidos : unos zombies.


Jane Fonda

Casi llego tarde a la función de las 8.30 am pues me había olvidado que el metro, en Toronto, abre a las 9 am los días domingo, un exabrupto para la ciudad más importante del Canadá. Sí, no me quise perder  “Sueño de una noche de verano” (EEUU) de Julie Taymor  (aquella del “Rey León” en Broadway), para admirar y volver a recalcar su extraordinaria imaginación en la puesta en escena, su coreografía visual de particular estética, de este clásico de Shakespeare, filmada cuando se inauguró un teatro en Brooklyn con los espectadores presentes. Puck (el Cupido) es una mujer, un tanto mayor, diminuta, elástica y que actúa como un Marcel Marceau andrógino; Oberon es negro y Titania, tampoco una beldad.

Larga  (196 minutos, el señor de al lado mío se durmió), lenta (varios espectadores abandonaron la sala) y discursiva, “Winter sleeps” ( Turquía) de  Nuri Bilge Ceylan obtuvo la Palma de Oro en Cannes. Con aires de Ingmar Bergman y de Edward Albee ( en el teatro), hace años que no confrontaba un guión con los personajes tan íntimamente descritos en sus emociones. El film es una suerte de catársis emocional y nosotros somos parte de ella. Un antiguo actor vive en la casa heredada de su padre, convertido ahora en hotel. Su esposa , mucho más joven, se dedica a la ayuda social y una hermana convive con el aburrimiento. Todos son frustrados por una razón u otra. Estéticamente admirable, con un conjunto de actores a la altura, filmado en el entorno fantasmagórico de Capadocia, el film ofrece múltiples discusiones e interpretaciones. Es la vida misma en movimiento: un film magnífico.

Y en cuanto al desempleo en Europa?  Sarah (Marion Cotillard, intensa, sin maquillaje) labora en una planta de celdas solares. Su puesto tambalea pues el resto de sus colegas deben de elegir entre ganar un bono extra de mil euros al mes y eliminar un puesto de trabajo, que sería el de Sarah. ”Dos días y una noche” (Bélgica) de los hermanos Dardenne confronta la odisea de la protagonista en tratar de convencer a sus compañeros, yendo de casa en casa, a que voten por ella para conservar su puesto. Muchos de ellos le sacan el cuerpo pues alegan que necesitan el sueldo. En las respuestas de cada quién afloran toda una gama de actitudes y reacciones ante su petición y que el film los capta con una honestidad a flor de piel.

Qué le pasa a David  Cronenberg? Una cosa es mostrar la violencia y sexo por doquier, otra cosa es filmarla con ojo morboso y regodeándose en el asunto ( algo que varios colegas me dijeron que ocurre en el film de Abel Ferrara “Pasolini”, que no ví y por ende no puedo emitir opinión). “Mapa de las estrellas” (EEUU) nos muestra a una actriz en decadencia ( Julianne Moore, ganadora en Cannes como mejor actriz) que vive del recuerdo de su madre, también actriz en una época y fallecida en un incendio. Muchas de las escenas son gratuitas y de lugar común. Entre los personajes desfilan padres incestuosos, hijos incestuosos y sicópatras, amén de la consabida crítica a la industria de Hollywood y a sus conspicuos representantes. Un colega canadiense me comentaba que “apreció” cuando uno de los personajes mata a golpes a otro con una estatua del “Genie” ( el Oscar del Canadá). No sé cómo interpretar esta aseveración? Una metáfora? Cronenberg es canadiense.


Apoyado por un extraordinario guión de Leonardo Padura ( el escritor cubano de moda) y de Laurent Cantet, su director, “Retorno a Itaca” (Francia) nos transporta a una terraza/techo frente al malecón en La Habana. Varios amigos se reúnen para dar la bienvenida a otro amigo que regresa al país después de 16 años en España. Aquí , como en el film de Nuri Bilge Ceylan, todos los personajes respiran frustración: una médico que gana una miseria y que sobrevive pues sus hijos de Miami le envían una remesa; un pintor, que pinta coloridos para vender a los turistas a precios irrisorios; un ingeniero idealista cuyo hijo quiere irse  a vivir al extranjero pero no puede pues carece de dinero, un chulo que negocia bajo cuerda y vive dia a dia sin preocupación pero vigilado por las autoridades y el que retorna no se siente realizado en España. Todos ellos hablen a calzón quitado en un desahogo de las emociones. El film es una crítica al sistema imperante en Cuba, sin tapujos, sin contemplaciones, lo que les inculcaron a través del miedo vis-á-vis a lo que viven ahora : ilusiones perdidas, vidas desperdiciadas.

Históricamente el film nos ubica en China durante la Revolución Cultural. Un padre disidente es encarcelado, se escapa, su hija, siguiendo los dictámenes del partido lo delata y nuevamente lo apresan. Cuando regresa después de cumplir su condena su esposa, que ha sufrido un trauma cerebral y emocional no lo reconoce. “” Volviendo a casa” (China) de Zhang Yimou es una alegoría sobre las vicisitudes sufridas por el pueblo chino durante ese período de la historia. Gong Li ( ex pareja del director) es la madre sufrida, vulnerable, inquebrantable y siempre una presencia luminosa en la pantalla.

“Leviatán”(Rusia) de Andrey Zvyagintsev es el retrato de la Rusia contemporánea. Desfilan alcaldes corruptos, obsesionados en adquirir terrenos a precios de gallina flaca para luego urbanizarlos o hacerse palacetes donde vivir; con poder se rodean de mafias extorsionando  y chantajeando a los que se oponen; burócratas que asumen su función con inercia y el vodka que lo toman como agua. Un film importante ( de lo mejor que he visto en el TIFF) por el tema planteado, por su enfoque, un guión lúcido e inteligente, filmado en la costa abrupta y desolada del mar de Barents, con el mar y el cielo infinito donde los actores se expresan con nostalgia y temor al futuro.

Me encuentro con Francisco Lombardi, el director de cine peruano en la calle. Tenemos el mismo gusto en los films, hablamos, nos recomendamos mutuamente lo que hemos visto, lo que vamos a ver. Comienza a rodar su nuevo film a fines de septiembre.

Hay una frase en el film de Ivan Reitman “Hombres, mujeres, niños” (EEUU) que es muy indicativa. Un alumno le dice a su profesor “No tengo g.r.”” al no entender esta frase minimalista, el alumno le contesta “ no tengo gente real”. El film apunta hacia la conectividad entre los individuos a través de las redes sociales, todos se FB-ean, tweet-ean, chatean,a toda hora, a todo momento, Los padres ven porno, las madres buscan contactos para satisfacer sus deseos sexuales que sus maridos le niegan, los adolescentes comparten sus conquistas y las chicas compiten en conquistar al propio. Reitman no moraliza, presenta los hechos tal como son. El film es fiel reflejo del signo de estos tiempos.

“Mi nueva amiga” (Francia) de Francois Ozon está basado en una novela de Ruth Rendell y apunta hacia un hombre (Romain Duris) quién, a la muerte de su esposa decide satisfacer a su yo interior: ser mujer. Con un bebé a cuestas, se viste y se comporta como una mujer. Al principio sólo lo sabe la madrina del bebé pero luego el secreto se hace vox populi. En el trayecto ocurren enredos sexuales, él/ella quiere acostarse con la madrina y con el esposo de ésta. Por momentos parecería que estamos ante una versión de Pedro Almodovar (las situaciones, el travestismo, los ambientes gay de las discotecas) pero Ozon ha sabido mantener un nivel de equilibrio evitando caer en la morbosidad. Con un Romain Duris que asume su papel con dignidad, por momentos cómico, el film carece de un gravitas dramático que podría resaltar el valor del film, pero no creo que ese haya sido el deseo del director.

Tanto Julianne Moore, como Jennifer Anniston están magníficas, la primera como una paciente precoz de Alzheimer en “Still Alice” (EEUU) de Richard Glatzer y la segunda en “Cake” (EEUU) de Daniel Barnz como una mujer agria y resentida con el mundo y con ella misma después de haber quedado traumatizada, física y emocionalmente, con un accidente de carro donde murió su pequeño hijo.

Un film inclasificable, en 3D, por el perenne vanguardista del cine Jean Luc Godard, “Adios al lenguaje”(Francia) es un conversatorio, donde el autor filosofa sobre la cotidianidad, sobre el devenir, una mirada compasiva hacia la naturaleza y hacia los animales, con desnudos excesivos y gratuitos, en fin…..

De apenas 25  años y con 5 largometrajes a su favor, Xavier Dolan, nacido en Montreal presentó en persona en el espectacular teatro Princesa de Gales “Mommy” (Canadá), ganador del premio del Jurado en Cannes. Original en el enfoque de un adolescente con problemas de conducta, interno en varios reformatorios sin mejora personal, irascible, violento, consigo mismo y con los demás, una madre desquiciada en su comportamiento, la propuesta de Dolan asoma auténtica, cual cinéma verité, fluida, impactante, inteligente.

Por curiosidad fui a ver “Infiltado” (Holanda) pues su director de quién nada conocía, Shariff Korver, nació en Caracas pero vive en Holanda. Un policía, de origen árabe es encargado de infiltar una mafia marroquí involucrada en drogas de alto calibre. Un film respetable, su primer film, aunque con fallas en la narración: todo ocurre como un hecho cumplido, sin una pausa con previa explicación. Su agente me contactó para entrevistarlo, que con mucho gusto lo hubiera hecho, pero fue el último día y seguía al aeropuerto.


Toronto, 1 de octubre de 2014



Gaza y el surgimiento del antisemitismo en Europa / Dr. Chaim Bernard ,Tel-Aviv, New York Times







¡Denme una estrella amarilla! Un lúgubre parche cosido con la forma de la Estrella de David que cada judío se vio obligado a colocarse en la Alemania nazi así como en cada país que los alemanes conquistaron; cada país en Europa, incluso algunos aliados de Alemania; cada cultura que buscaba exponer al judío odiado.

Una estrella amarilla que se colocaron mi padre y mi madre, mientras tú, Europa, te atenías a ello.

Eso es lo que soy para ti: el judío culpable. El judío que roba. El asqueroso judío. El judío infrahumano. El judío que sólo puede hacer el mal –bombardear a inocentes niños musulmanes— ya que eso es, por supuesto, todo lo que hacemos, todo lo que siempre aspiramos como una nación, una raza.

La estrella amarilla se nos impuso. Se nos introdujo en nuestras gargantas. Significaba el deshonor y se asociaba al antisemitismo, tal como ustedes probablemente saben. Debía ser un parche de oprobio, tal como la Letra Escarlata de Hawthorne. Pero 6 millones de veces peor.

Denme una estrella amarilla.

Quiero colocarme una estrella amarilla encima de mi pecho izquierdo en cada pieza solitaria de ropa que posea. En mi traje Armani, en mi camiseta Nike, en mi suéter Ralph Lauren, en mi capucha Champion, mis jeans Diesel, mi chaqueta de ciclista de South Beach. Me la colocaré incluso en la playa sobre mi pecho desnudo si hace falta.

Quiero caminar por las calles de París, cerca del Marais y ser visto por ustedes, los antisemitas europeos.

Fuera de la Gran Sinagoga de Estocolmo, el Centro Torah de Bruselas, el Memorial de Anna Frank en Ámsterdam, el Museo del Holocausto en Berlín la Casa de Sigmund Freud en Londres.

Quiero que todos ustedes me vean y oírles decir: ‘Miren, aquí viene el judío, no es como el resto de nosotros. Tan sólo es un sucio judío. Un asesino en masa. Mata a niños musulmanes y luego usa su sangre para hacer bollos de Matzah, tal como el resto de los judíos. Bombardean masivamente a gente inocente. Son inútiles salvo por su conocimiento, sus premios Nobel, y su éxito. Matan niños, esos judíos.

¿No lo sabían? Los judíos son los dueños de Hollywood, de los medios, de los bancos. Son la escoria de la tierra. Roban. Hitler tenía razón. Vayamos a pintar esvásticas sobre las tumbas de sus abuelos. Vayamos a darle una paliza. Vayamos a matarlo. Vayamos a asesinar a un rabino en Miami o en Bruselas'.

Quiero una estrella amarilla.

Europa, para mí esa estrella amarilla es un símbolo de todo lo que apoyo. Es un símbolo de sobrevivir al mal. Es herencia y conocimiento. Tolerancia y optimismo. Es fuerza y confianza frente a la debilidad e inseguridad de a quienes no se les ha enseñado suficientemente bien lo que sus madres han debido enseñarles. Esa estrella amarilla es educación, resistencia. Es lo bueno por encima de lo malo, y es vida.

Es testamento para todos quienes murieron trágicamente llevándola, para que sus futuros hermanos y hermanas sobrevivientes nunca sepan tener miedo de quienes son nuevamente. Para que nunca se callen, para que nunca pidan disculpas por sobrevivir.

Gracias a ellos y, por supuesto, para ellos, ese parche amarillo dejó de ser un parche de vergüenza hace tiempo. Es mi parche de honor. Sobreviví a la indiferencia de ustedes, a su estupidez, a su falta de humanidad, su odio y su ignorancia.

Para mí es Me Ca** en su Estrella europea amarilla.

Es una estrella que ciega cualquier otro emblema que promueve el odio. Ahoga la forma, el perfil y el color de las esvásticas, de las banderas negras de ISIS y Al Qaeda, y el verde de Hamas o el amarillo de Hezbollah.

Antes de ser llevados en manada a la cámaras de gas hace cerca de 70 años, los judíos que portaban su estrella amarilla oían decir “Maten a los judíos,” ”Heil Hitler”, El único judío bueno es un judío muerto, “Judío ladrón” —y todo ello antes de ser condenados al ostracismo de sus comunidades, desprendidos de sus pertenencias, bienes, identidades, humanidad y eventualmente, sus vidas. Oían palabras. También ocurrió en otros países. Como en el país de mi padre. País del que fue expulsado por ser un judío. Por ser un sucio judío.

Siempre empieza con palabras.

El mismo género de palabras que estamos oyendo ahora en los medios sociales de ustedes. En sus calles. En demostraciones. En conversaciones. Palabras que no tienen nada que ver con Israel, Palestina. Política.

El Medio Oriente o cualquier cosa. Tal vez no estén muy felices con ISIS y Hamas, pero si o están tratando de exponerlos por lo que son, entonces ustedes no son parte de la solución sino parte del problema. Ustedes nada saben de su propia historia, nada sobre la conquista islámica de Europa desde el año 626 hasta el día de hoy –la santa Jihad. El zumbido del mundo se somete ahora al zumbido de palabras anti israelitas y antisemitas. Palabras antisemitas a las que judíos como yo estamos acostumbrados. Les hablo a ustedes, Dieudonné. Mel Gibson. Roger Waters. Y al resto de ustedes, ignorantes que odian a los judíos. Y les hablo a ustedes, Líderes Islámicos Radicales detrás de sus púlpitos predicando mentiras y odios en nombre de Alá. Y a ustedes, espectadores inocentes en Europa.

Les hablo a ustedes, supuestamente gentes liberales –amigos míos, incluso– que pasan demasiado tiempo hablando acerca de Israel que lucha por su existencia en una guerra defensiva, “desproporcionadamente” (como si el bombardeo de Dresden, la muerte de Bin Laden, la invasión de Berlín por el Ejército Ruso nunca ocurrieron) pero hablando muy poco acerca de los centenares de miles que están siendo asesinados en Siria. Hablando muy poco sobre el hecho de que Isis se apodere del medio oriente y clave cabezas en palos, que fusila gente en zanjas, que decapita a un periodista en You Tube. Hablando muy poco sobre sirios gaseados o de un semiculto Primer ministro turco que arroja el mismo género de antisemitismo virulento que termina en una sola cosa.

Y no olviden el 11/9. El 7/7 de Londres, las bomba en el tren de Madrid o el Maratón de Boston mientras están en lo mismo.

Dirijan una buena y sólida mirada a mi estrella amarilla. Vean de donde vino. Vean lo que se hizo después de que nosotros, los judíos, nos vimos forzados a llevarla y pregúntense entonces: ¿les estamos haciendo lo mismo a otros? ¿Nosotros judíos? ¿Nosotros israelíes? ¿Estamos nosotros, los judíos determinados a exterminar gente? ¿Es acaso eso lo que queremos? ¿O hay otros que hacen lo que ustedes piensan que nosotros hacemos –otros que se niegan a expresar o a condena con una simple presión en su botón de Me Gusta?

He aquí lo que el clérigo Pastor Martin Niemöller escribió: “Primero quemaron sus libros y yo no hablé de ellos. Luego vinieron por los judíos y yo no dije nada porque yo no era judío. Luego vinieron por mí y ya no había nadie que pudiera hablar a favor mío” Escribió esas líneas en 1933 –demasiado tarde– y se refería a los nazis. Pero esas palabras suenan igualmente verdaderas.

En vista de más del 10% de la población musulmana en Francia, más del 8% en Alemania, más del 6% en Inglaterra, de los neonazis en cada país europeo, o del Udo Voigt nazi con una curul en la Comisión de Derechos Humanos en el :Parlamento Europeo.

Yo, por mi parte, Europa, no voy a ningún lado.

Nunca más. A pesar de que algunos lo deseen, NUNCA MÁS.

Para cualquier otra persona que lea esto desde lejos que pueda estar de acuerdo con lo que yo digo, ya se trate de Judíos o no judíos, no se compadezcan de mí. Estamos bien y no tenemos miedo y estamos aquí para quedarnos.

No temas, Europa, porque no pretendo ser una víctima. Ninguno de nosotros lo somos. Y espero que tu tampoco. Mi estrella amarilla se está enfrentando al extremismo en su cara.
¿Me siento bien con la estrella amarilla? Totalmente.

Dr. Chaim Bernard 
Tel-Aviv
(Carta al New York Times, edición europea)

(Traducción: Carlos Armando Figueredo)







"Trazos": obras de Susy Dembo, poemas de Beatriz Iriart


Kuan Yin Diosa de la misericordia china. SD




HECHICERA DE LUNAS


A la memoria de Ana Iriart, mi mamá
(25/1/1925 -16/8/2008)


Te llamaron.
Te interrogan.
Te trasladás
a lunas, incontables lunas…
Los ausentes
no saben de los días.
Hoy es lunes 16 de agosto
y no estás.
Comprendo
que el reencuentro
es un vocablo, una pieza de ajedrez
en el inmenso tablero existente
entre el cénit y el averno.







 
El Arbol del Tarot. SD






INSOMNIA

I am a wandering nightmare
An aborted dream
A day break blues
A foreseen mourning
On the frozen nights of
The incoming Autumn






Paisaje. SD. foto: Jonathan Blum







DESIGNIO

Clío dictamina
que las raíces
me transmitan su tristeza.
El tiempo declara
que la tierra
se torne árida
y el cemento se burla
de las sinfonías
que componen mi averno.






Lo que amo. SD





SORTILEGIO ANCESTRAL

Traspasando el hilo
con remotas invocaciones
la sacerdotisa promulgó
venideros solsticios
huesos encriptados
e inminentes fragmentaciones
de sagrados sellos.






Alquimia. SD






MUJER

Y se me cansó la vista
de tanto ver miserias.
Y se me cansó la piel
de tanto recibir golpes
pero también está la vida
que me quitaron del vientre
y las horas que  perdí
en el comienzo de la Historia.
Y si bien he conocido
vivido y asistido
a los grandes del Imperio
he reído, he llorado y maldecido
la inmortalidad concedida.






Diosa del Avila. SD





VOX  POPULI, VOX DEI

Profanar en el templo
y descubrir en sus lajas
el secreto
de la sacerdotisa prostituída
es designio UNIVERSAL.






El Arbol de la Magia. SD





COLLAGE DE DOS

El Hada Morgana
analiza sus ritos
dejando vagar
la soledad encinta
de Merlines trágicos.







Susy Dembo. Foto J.Blum-A.Barquero






THE ORCHARD

To Raul Zeleniuk's memory


At the orchard
Have bloomed seven
Of your "incipient ladies of the night"
Seven were their screams
Seven are the memories
Seven your deaths
And your "incipient ladies of the night"
Bring seven lives
When the sun goes down,
And I
Await.







Madam X. SD






ZOE

Los poemas
me arrebatan
la vida lentamente
y exhausta y tibia
la sangre
se desliza
por mis dedos
como arena
de clepsidra mortal.





 
The Tin Man of the War. SD





ESTACIÓN DEL ALMA

Corría desnudo
por el andén
gritando hombres
llorando poemas
comiendo uvas.
Pero no alcanzó.
El tren
lo devoró.
Su sonrisa flotó en el aire.
Un instante.






La Dama de la Noche. SD





NIÑA LOBA

Pequeña niña
tus ojos delatan el dolor
de los campos solitarios.
Pequeña niña
de los pies descalzos
la tarde es mansamente gris.
Un arlequín de corazones gastados
dice que vendrás.






El Día que me quieras. SD





ELLAS

En los abismos de fuego
en las lunas y las bóvedas
el azur y los silencios
danzan
las ominosas vírgenes
pretendiendo sepultar
Oriente y Occidente.
Para desterrar
EL PASADO.














NUESTROS HIJOS

Tan pequeños y tan grandes
con su inocencia robada
por las aves de rapiña.
Dieron su discurso de luces y sombras
y nos dejaron su almíbar latente
a nosotros
los desmemoriados de siempre.
   
H.I.J.O.S: asociación de hijos e hijas de detenidos-desaparecidos de la dictadura militar argentina.(1976-1983).





Obras de ©Susy Dembo

Poemas de ©Beatriz Iriart