la rebelión consiste en mirar una rosa

hasta pulverizarse los ojos


Alejandra Pizarnik








Carlos Giménez: anécdotas contadas por por Gabriel García Márquez, Norma Aleandro, José Pulido, Paulina Gamus, Gabriela Llanos, Francis Rueda, David Blanco, Leonardo Azparren Jiménez, Pilar Romero, Marcelo Pont, Cecilia Bellorín, Natalia Martinez, Aitor Gaviria, Ugo Ulive, Nestor Muzo / entrevistas de Ma Angelina Castillo Borgo (El Nacional) y viviana marcela iriart (Escritoras Unidas & Cia), 2012-14








Sobre la adaptación y dirección de Carlos Giménez de "El Coronel no tiene quien le escriba" (1989): “Absolutamente emocionante pero de veras. Yo no leo ninguno de mis libros después de que se publican, no los leo por miedo, por miedo de  que algo no me guste y quisiera cambiarlo (…) El Coronel no tiene quien le escriba no es la excepción. Yo no la leo  desde que se publicó sin embargo  hoy la viví completamente otra vez como cuando la escribí. De veras no esperaba que fuera tan emocionante, tan conmovedora para mí y tengo la impresión de que para el público también porque me di cuenta de que todo el mundo quedó en suspenso desde la primera palabra hasta la última. No se oyó volar una mosca, no se oía respirar. Es emocionante realmente”. 
Gabriel García Márquez
Premio Nobel de Literatura
Mexico, agosto 1989




Cómo se conocieron:   "Fue en algún momento durante 1967. Yo estaba haciendo El Rehén en Buenos Aires, con el Grupo Gente de Teatro y se me presentó un joven muy encantador para decirme que era cordobés y que con su grupo de teatro necesitaban una ayuda para ir al Festival de Manizales en Colombia, y que para eso me pedía ir a Córdoba con algún espectáculo y hacerlo a beneficio para de esa manera conseguir lo que necesitaban. Yo le pedí un tiempo para pensarlo, porque no tenía nada preparado. Armé un unipersonal de poemas y cuando lo tuve listo arreglamos para que viajara a Córdoba un lunes. Cuando llegué me enteré que habían contratado un estadio de basquet y que estaba lleno, repleto. Fue tal el éxito, que no sólo consiguieron el dinero, sino que hasta quisieron pagarme algo, cosa a la que por supuesto me negué, Me dieron las gracias. Partieron. Y nunca más supe nada de ellos. 
Luego, años después y estando yo en España, un día me dice Marilina Ross –con quien compartíamos el exilio entre otros argentinos- que un muchacho argentino con un curioso acento, andaba preguntando por mí y que necesitaba verme. Hacemos una cita para encontrarnos días después en el bar Gijón y allí fui, llena de dudas sobre quien sería, y suponiendo que él me reconocería a mí, ya que yo no tenía idea de quien se trataba.
Cuando se me presenta, al verlo me resultó una cara conocida pero no podía acertar de donde. Entonces me dijo quien era, y lo agradecido que estaba hacia mí por la ayuda que le había brindado, gracias a la cual luego de aquel Festival de Manizales se había ido a Venezuela, donde estaba llevando a cabo una exitosa carrera. Y me ofreció ir a trabajar allí, a Caracas. Fui varias veces. Llevé La Señorita de Tacna, con un suceso impresionante. Fue una hermosa devolución. "

Carlos como ser humano:  "Un ser tierno, encantador, Con un gran carisma y con aquello que los actores llamamos  un “ÁNGEL” impresionante. Con una gran delicadeza en el trato y a la vez una fuerza enorme a la hora de encarar un proyecto."

Anécdota: "Como te dije antes. Carlos es en  mismo una anécdota. Tal vez la más graciosa sea la de nuestro encuentro la primera vez en Buenos Aires y el reencuentro en España. En esos momentos fuimos alternativamente dos personas necesitadas de afecto y de trabajo. Siempre en medio del paisaje más triste y desolador se puede encontrar esa sonrisa que nos hace falta. Y esa mano que se tiende para ayudarte."

Actriz. Directora. Nominada al Oscar. Ganadora como Mejor Actriz en el Festival de Cannes, Golden Globe,  David di Donatello, entre otros premios. Regisseur de Opera. Autora. Docente

Buenos Aires
29 de agosto de 2013





Carlos como director:  "Asombraba a los teatreros de varios continentes, constituía un verdadero fenómeno, porque siendo el teatro un universo complejo, él lo conocía a fondo, en toda su hondura y potencialidad. Se notaba que si alguien podía seguir transformando la escena ese era Carlos. "

Anécdota: "Yo admiraba el trabajo de Vanessa Redgrave, la actriz inglesa. Alguien del grupo me había comentado que  Carlos la conocía. Yo no lo creía. Un día le dije “me gustaría entrevistar a Vanessa Redgrave” y Carlitos tomó el teléfono, marcó un número y dijo “¿Vanessa? Es Carlos Giménez, te voy a pasar a un amigo que quiere entrevistarte”. Siempre me sorprendía. Él trajo a Caracas a un actor desconocido para entonces llamado Gary Oldman.
Otra anécdota que no debería llamar así, fue más inolvidable aún. Estaba muy enfermo y al parecer perdía la memoria de vez en cuando. Eso es lo que me decían. Pero sin embargo, un día sonó mi teléfono y era él. Me dijo “te llamo porque me estoy despidiendo de los amigos”. Así, de golpe. No sabía qué decirle. Era tan valiente, tan noble. Lamenté no haber estado más cerca cuando murió. La verdad es que su amistad fue una de las que más me enseñó. Era muy culto. Me encantaba hablar de poesía con él."

Poeta, narrador, periodista. Premio Municipal de Literatura, Mención Poesía (2000).  Dirigió las páginas de arte de El Nacional, El Diario de Caracas y El Universal.
Caracas
9 de septiembre de 2013







Cómo se conocieron: "Conocí a Carlos en 1971 como público o espectadora de su montaje teatral “Tu País está feliz”. Recuerdo que fui un domingo por la mañana al Ateneo de Caracas para ver la obra y llevé conmigo a mi hija que sólo tenía 14 años. Cuando los actores se desnudaron y comenzaron a moverse entre el público como Dios los trajo al mundo, mi hija me preguntó ¿Mamá, qué hago? Pues nada mi amor, simplemente míralos. Esa obra teatral que estuvo meses en cartelera, fue muy de avanzada en un país bastante prejuicioso como la Venezuela de entonces, y además con un gobierno socialcristiano semi confesional, que ya había censurado la primera dirección teatral de Carlos en Caracas: “La Orgía”. (...)

(Carlos era) Un hombre muy joven y muy guapo. Bastante contestatario y muy inteligente. Era lo que reflejaban las entrevistas que le hacían en la prensa capitalina. "

Carlos y el Festival Internacional de Teatro de Caracas: "El Festival de Teatro inscribió a Venezuela en el mapa de la cultura universal. Allí se unieron dos voluntades de hierro, con un alto sentido de la estética y del compromiso con la creación teatral, que fueron María Teresa Castillo y Carlos Giménez. Constituyeron un binomio dorado. Lograron el milagro de que buena parte de la dirigencia política del país concurriera a presenciar montajes en los que los políticos eran satirizados. Y sin embargo lo disfrutaban. Sin duda que eso fue posible gracias al talante democrático de esa dirigencia política. ¡Ahh, y algo importante! Los festivales contaron siempre con el apoyo presupuestario de los gobiernos democráticos de AD y Copei."

Anécdota:  "Una para mí inolvidable: En el acto inaugural del Festival de Teatro de 1987, yo era Ministra de Estado para la cultura y Presidenta del CONAC, como tal me correspondía decir unas palabras de saludo al público que llenaba el teatro Teresa Carreño y que eran los grupos extranjeros invitados, prensa nacional e internacional y los grupos venezolanos. En esos momentos estaba en su grado de mayor efervescencia un conflicto entre el despacho que yo ocupaba y los músicos de la Orquesta Sinfónica de Venezuela. La diatriba llevaba semanas ocupando páginas enteras de la prensa nacional y hasta grafitis insultantes contra mi persona. Cuando fui anunciada por el maestro de ceremonias y subí al escenario, un grupo sin duda previamente preparado con ese fin, comenzó a abuchearme. Carlos vino hasta donde yo estaba, se puso al micrófono y dijo unas palabras muy vehementes en defensa no de mi actuación en el caso de la Orquesta, sino de mi condición humana y del respeto que merecía. No solamente me salvó del bochorno de una situación humillante, sino que salvó el normal desenvolvimiento de la gala inaugural."

Abogada. Fue parlamentaria, Ministra de Cultura de Venezuela y presidenta del Consejo Nacional de la Cultura, Vice Ministra de Información y Turismo. Columnista. 
Caracas
18 de agosto de 2013







Carlos como tío:  (Lo conocí) "Unas Navidades en la casa de mis abuelos, Carmen y Juan. Yo soy la menor de los cinco primos de la rama de los Giménez, así que estaba todo el día pegada a la falda de mi abuela, que a su vez tenía locura con Carlos. Recuerdo que me pareció diferente al resto de mis tíos, de los amigos de mis padres, de los vecinos… Carlos llevaba el pelo largo, sandalias de cuero y una mochila cruzada. También me pareció muy lindo, muy atractivo. ¡Un actor de cine! "


Carlos como ser humano"Carlos era tímido, disimulaba su timidez con ese gesto soberbio, pisando fuerte, por encima del mundo. Los Giménez somos todos muy melosos, nos abrazamos mucho,  muy pegajosos. Pero Carlos no era así; con las únicas dos personas que demostraba afecto físico eran mi abuela y mi madre. Y por supuesto, Carlos era brillante, con un carisma tremendo. Lo conseguía siempre: llegaba a un almuerzo familiar, empezaba a hablar y ya sólo él existía. Tenía mucho sentido del humor, especialmente irónico, muy cáustico…."


Anécdota: "La mejor, mi mejor recuerdo con Carlos. Yo tenía 16 años. Acababa de terminar la secundaria y con mi mejor amiga del colegio, Lilybel, planificamos un súper viaje a escondidas de nuestros padres, porque claro, si pedíamos permiso ni locas nos iban a dejar viajar solas a Aruba y a Margarita. Todo iba genial hasta que volviendo de Aruba a Caracas, perdimos la conexión a Margarita. Así que nos quedamos las dos tiradas en el Aeropuerto de Maiquetía a las tres de la madrugada. Yo le dije a mi amiga: vámonos a la casa de mi tío Carlos, él nos va a ayudar y no nos va a regañar. Llegamos a su casa y le dije por el intercomunicador: “Tío, soy yo, Gabi”. Me respondió: “Gabriela está en Margarita usted quién es”. Hasta que lo convencí y nos abrió la puerta. Le contamos todo y soltó una carcajada enorme. Nos preparó las camas, mi amiga se fue a dormir y yo me quedé con él bebiendo vino y hablando de todo. Fue una noche muy bonita, mágica.
Al día siguiente, tuvimos mucho cuidado. Nosotros vivíamos ventana con ventana de la casa de mi tío. Teníamos que ir agachadas para que mis padres no nos vieran. Mi tío mandó primero a un amigo, el Pichu, para que peinara la zona y nos dijera si estaba libre de “padres”. Carlos nos compró unos pasajes nuevos, nos dio dinero, nos subió en un taxi y nos fuimos a Margarita!! ¡¡¡Lo mejor es que le pedimos que guardara el secreto y a la hora lo sabía toda Rajatabla!!! (se ríe)."

Gabriela Llanos  (sobrina de Carlos)
Periodista y escritora.
Madrid
12 de septiembre de 2013




Carlos como ser humano"Fue una relación eternamente maravillosa a nivel personal y profesional. En mis comienzos en Rajatabla (1971), recuerdo que yo vivía en un barrio bastante retirado del sitio de ensayo y siempre estuvo pendiente de ayudarme económicamente para que pudiera llegar a mi casa. Jamás me gritó, ese afecto fue mutuo hasta que se fue de este plano, no me separé de él nunca."

"Tu país está feliz": (...) fue una revolución, recorrimos todo el territorio Nacional y fuimos a los Festivales de Manizales y Puerto Rico con un éxito sin precedentes. Se estrenó en el viejo Ateneo de Caracas que era un espacio maravilloso. Los ensayos eran interminables, salíamos de madrugada y yo tenía que quedarme a dormir en el ático del teatro, fue una experiencia única. Luego ese montaje se hizo muchas veces con otros actores, pero no con la misma magia. Nosotros decíamos: Ni los Beatles tienen tanto éxito como el Rajatabla, nos adoraban en cualquier sitio donde nos presentábamos. En Bogotá fue un suceso. Lo más rico era que a pesar que viajábamos sin casi nada de recursos económicos, éramos tan jóvenes que no nos importaba dormir en el piso, comer regular, etc. (...)
En Tu país está feliz, también hubo una anécdota buenísima: había una escena donde todos nos desnudábamos y yo nunca lo había hecho, y Carlos me dijo: Bueno Francis, entonces, cuando te vas a quitar la bata. Mañana, le contestaba y al día siguiente tampoco lo hacía; se subió al escenario y me la arrancó descosiendo todos los botones. Fue terrible pero él era así."

Anécdota: "Una muy buena. En El Campo, una obra terrible, estrujante; mi personaje Emma era desvalida, maltratada, tenía sarna, la cabeza rapada sin dientes y un día me dijo: Francis, tienes que raparte la cabeza y sacarte los dientes de adelante y después te pones prótesis. Me eché a reír, pero me lo dijo en serio. Bueno Carlitos me raspo mi coco, pero lo de los dientes estás loco de bolas. A veces me llamaba en la madrugada para conversar de proyectos juntos, mi marido me celaba mucho de él. Yo le decía: Gilberto, Carlos y yo somos como las aldabas, siempre juntos. Luego fueron muy amigos.

Actriz.  Premios (algunos): Municipal (en 7 ocasiones), Premio Nacional del Artista, Premio Juana Sujo, Premio Fernando Gómez, Premio María Teresa Castillo, Orden Andrés Bello...
Caracas 
15 de agosto 2013





Carlos como ser humano:"Un hombre INTELIGENTE, PRACTICO, HABILIDOSO Y SOÑADOR, y que creía en lo que profesaba y te convencía de lo que para él era su vida, la cultura a través del hecho teatral."

"Lo que más valoro es la cultura que en poco tiempo atesoraba, sabía de los grandes maestros del arte mundial léase teatro, música, pintura, literatura y sobre todos los valores humanos, así como también se preocupaba por la política mundial. Sabía y no la ignoraba, la pobreza mundial,  le preocupaba mucho y por eso luchaba, contestatario sí hasta la muerte, citaba África y Asia como los más  pobres  y criticaba a los que tenían más por la poca ayuda al necesitado, era humanista."

Anécdota:  "Tengo muchas, te contaré dos. Una mañana en GHELENIAGORA ("montaña de siervo" en polaco) me preguntó: “¿qué haces negrito?” Y le contesté nada, me dijo “vas a ver algo que te va a sorprender, vente”, tomamos un taxi y subimos a la montaña. Al llegar veo una capilla tallada en pura madera, me sorprendió mucho, le pregunté ¿y como hicieron esto? Me respondió “fue traída por vikingos en barco desde Noruega y eso no es todo, ya armada”.   Dije ¡Dios mío!

La otra, estando en la  catedral de Burgos, España, me dijo “ven para que veas el lugar donde condenaron al primer etarra” (hombre ficha de la organización política extremista llamada Eta) y hay muchas pero muchas más.·

Iluminador. Director de teatro. Actor
Caracas 
25 de septiembre de 2013



Leonardo Azparren Jiménez dijo de Carlos Giménez

La muerte de Carlos Giménez significó para el teatro la pérdida de su dirigente más importante y más temido, incluso por las instancias gubernamentales. Porque más allá de su labor como director, que fue sumamente importante porque nadie pudo ser y nadie podrá ser indiferente a sus criterios sobre la puesta en escena y sobre la forma como él construía sus espectáculos, supo ser un gran dirigente con una marcada influencia social. De tal manera que el teatro venezolano no ha vuelto a tener una persona como él. Yo, que lo critiqué duro y que la gente en el mundo del teatro sabía que no había una sintonía buena entre nosotros dos, reconozco que su ausencia es una de las peores cosas que le ha ocurrido al teatro venezolano.

Carlos tuvo un gran sentido del espectáculo y lo fortaleció con el repertorio con el que trabajó. Él le dio un sello muy personal a su trabajo y lo diferencia bastante de otros directores. Carlos Giménez es el tipo de individualidad que no deja herederos. Entre otras cosas porque el talento no se transfiere. Él tiene un lugar importantísimo en la historia del nuevo teatro y es necesario que en algún momento se haga un estudio crítico serio de lo que fue su trabajo como director de teatro, que es distinto a como dirigente teatral. Como dirigente fue único. Lo que logró hacer en Rajatabla, en el contexto del Ateneo de Caracas, fue inigualable. Removió mucho al teatro venezolano de la época".

Leonardo Azparren Jiménez
Crítico de teatro.
Entrevista de ©Ma Angelina Castillo Borgo
El Nacional, Caracas, 30 de marzo 2013
Fuente: El Nacional



Pilar Romero dijo de Carlos Giménez


Es el gran ausente de la escena venezolana. Ganó la batalla para que Rajatabla fuera la primera agrupación subsidiada por el Estado. Dignificaba la creación y la profesión artística. Tenía una gran creatividad, no solamente como director de teatro sino como cineasta, por la manera en que manejaba la luz, la concepción de las grandes escenografías. La imagen para él era muy importante. En la época de los festivales internacionales estaba en Caracas -sin muchos recursos- el mejor teatro del mundo. La movilización para adquirir las entradas era grande. La gente hasta llegaba a romper las puertas de los teatros. Era una fecha en la que la ciudad enloquecía y Carlos siempre con su voz de mando decía: "Puerta libre". Y uno no se daba abasto. La gente llevaba colchonetas para dormir en las adyacencias del Teresa Carreño para comprar los boletos. Era teatro de primer mundo sin tener que costearnos caros pasajes a tierras lejanas. Fueron banquetes artísticos. 

Como ser humano era un creativo prolífico. No paraba. No tenía horarios. Era el último en acostarse y el primero en levantarse. Tenía una generosidad que se perdía de vista, a pesar de su aparente carácter que te hacía temblar. Pero era más fama que realidad. Tenía un carácter explosivo que se producía frente a las injusticias y un humor muy ácido. Su sueño era el teatro como gran refuerzo del proceso educativo del hombre. Era un ser humano excepcional".

Pilar Romero
Actriz. Escritora. Guionista. Miembro de la Junta Directiva de Rajatabla. Ganadora de varios premios nacionales e internacionales como actriz y escritora.
Entrevista de ©Ma Angelina Castillo Borgo
El Nacional, Caracas, 30 de marzo 2013
Fuente: El Nacional






Carlos y el Poder:  "Sí, él era absolutamente consciente de su poder y sabía ejercerlo, no hubiese llegado a tenerlo si no hubiese tenido la sabiduría para aprovecharlo y dirigirlo en beneficio de su grupo, de la cultura venezolana y la mundial, porque no era una persona que buscaba la gloria para sí. No era fatuo ni banal. Sabía que debía aprovechar el poder para construir y eso fue lo que hizo con total generosidad e inteligencia. Le dio un lugar de privilegio a Rajatabla en el orden mundial, a Venezuela como país-emblema de la cultura teatral y al mundo con el intercambio a través de uno de los mejores y más prestigiosos Festivales del mundo. Bien podría haber sido un megalómano que aprovechara su carisma a su favor y no dejara nada tras de sí. Por el contrario yo conocí a un hombre tímido, inteligente y sensibilísimo que se escondía tras una coraza de altanería.

Yo ya lo conocí así, pero mi proceso fue inverso. Cuanto más lo conocía más descubría su enorme humanidad y fragilidad. Si se convirtió en el hombre mas poderoso de la cultura venezolana es porque afortunadamente no dejó pasar la oportunidad de serlo y su fin último no perseguía el poder sino para construir un mundo cultural más ancho y más alto."

Anecdota: "(...)  Su carácter era muy volátil por la impotencia que le daba la falta de comprensión ante la catarata de ideas brillantes que generaba constantemente, su euforia podía pasar a ira cuando se sentía incomprendido, como si viera caer una antorcha y desaparecer en la oscuridad de un pozo profundo.
Pero también lo hacía pour la galerie, como un famoso momento que presencié. Estaba en mi oficina cuando sentí a Carlos vociferar y lanzar una máquina de escribir que cruzó su despacho y fue a parar la pared de la secretaría. Entré por una puerta lateral preocupado y encontré a la comisión directiva con la cabeza gacha mientras él me veía entrar y me guiñaba el ojo con picardía. En realidad estaba relajado y divertido. Todo era un acto para lograr algún objetivo incomprendido."

Director de arte. Escenógrafo. Nominado al Premio Goya por la película “El Secreto de sus ojos”
Buenos Aires 
15 de octubre de 2013







Carlos como ser humano: "(...)  Para mí, siempre fue muy cercano, muy generoso, aunque su presencia siempre imponía un respeto, pero que creo que era precisamente por lo que representaba: ¡Una institución teatral de carne y hueso, si se puede decir así…! ¡Si me estuviera escuchando ahorita, seguro que se reiría conmigo! Jajaja

Aprendí mucho con él. Como te expresé antes, él siempre sabía lo que quería, tanto en la vida, como en el escenario, y no escatimaba esfuerzos para conseguirlo. Cierto es que era muy gritón, pero supongo que el grito era su manera de “protestar” si no conseguía el efecto deseado, se desahogaba gritando, pero, al acabar el ensayo, si lograba lo que quería, te daba una palmadita en el hombro (¡o en las nalgas!...) con una palabra de agradecimiento. Al final. Siempre había ese espíritu de camaradería, el sentimiento de equipo, que él propiciaba. Siempre nos decía que el espectáculo teatral era como el mecanismo de un reloj: Si alguna pieza falla, por pequeña que sea, el reloj no funciona"

Anecdota: "¡Tengo tantas! Pero, una de las más significativas fue cuando, poco antes de ir al Festival Cervantino en México, en 1983, le pregunté a Carlos si mi esposo Jimmy, con quien llevaba muy poco tiempo de casada (¡de hecho, aún no habíamos tenido ocasión de hacer el viaje de novios!) podría viajar con nosotros, que él disponía de unos días libres  y que pagaría su pasaje. Carlos, no sólo me dijo que sí, sino que cuando Jimmy le preguntó a cuánto ascendía la deuda, me abrazó sonriendo y le respondió: “No me debes nada, tú ocúpate de hacer feliz a esta negrita”…¡Y así ha sido!"

Cantante, actriz, locutora, dramaturga.
Barcelona 
14 de abril de 2014





Nathalia Martínez

Nathalia Martínez / Alexandra Blanco


"Tuve la oportunidad de trabajar con Carlos siendo una niña. Lo conozco desde pequeña porque mi familia trabajaba mucho con él, mi madre era vestuarista de sus montajes y mi abuela, Lily Álvarez Sierra, manejaba el Teatro Las Palmas donde Carlos presentó muchos espectáculos. Estando yo más grande me llamó para actuar en sus montajes. Encontré en él a un gran maestro y una persona que me enseñó a valorar esta profesión de una forma inmensa. Era una persona que te estimulaba mucho a estudiar, a mantenerte al tanto de lo que pasaba en el mundo. Era superexigente. 

Se enamoraba de la sensibilidad. Si algo agradecía era un actor trabajador. Le gustaba plantearte la puesta en escena y cuando veía que agarrabas rápido la idea te exigía más. Le encantaba que uno llegara al día siguiente al ensayo con una propuesta. Detestaba la indisciplina, la torpeza. Era muy capaz de insultar a un actor por llegar tarde o por no tener su parlamento bien aprendido. Era capaz de hacer que el teatro venezolano tocara otras fronteras. Me hizo tener pasión hacia lo que hago y eso siempre se lo agradeceré".

Actriz y directora
Entrevista de ©Ma Angelina Castillo Borgo
El Nacional, Caracas, 30 de marzo 2013
Fuente: El Nacional







Cómo se conocieron:  "Entré al Taller Nacional de Teatro de la Fundación Rajatabla. Después de verlo subir como un huracán por las escaleras, entrar en su oficina y revolucionar todo el edificio...salió y nos encontró en el patio de entrada del edificio Rajatabla. Se detuvo en seco, se dio la vuelta y nos dio la bienvenida."

Carlos como director: "Todos los montajes de Carlos en los que trabajé fueron maravillosos. Los procesos eran tan creativos y aunque extenuantes en algunos casos, eran procesos maravillosos todos. Muy al contrario de lo que la gente cree, Carlos era un director que permitía que sus actores se involucraran de lleno en el proceso creativo, que participaran y que propusieran constantemente. Era realmente enriquecedor trabajar con Carlos y con el equipo maravilloso que tenía."

Anécdota: "Recuerdo una vez en el Delacorte Theater, en New York, que a Carlos le acababan de hacer una entrevista para los medios de allí e  inmediatamente después nos reunió a todo el elenco en el escenario, que era al aire libre, y empezó a gesticular exageradamente y a corregir cosas de algunas escenas. Yo le dije: Pero Carlos yo no estoy  en esa escena y dijo, después de guiñarme un ojo: “Es que están filmando a lo lejos y quiero que se me vea con carácter...!!!”

Actor
Madrid 22 de agosto de 2013



Ugo Ulive dijo de Carlos Giménez

"Apenas había presentado Tu país está feliz, que se convirtió en un espectáculo emblemático y que fue repuesto varias veces, el público caraqueño se conmovió mucho. La genial idea de los festivales internacionales provenía de él originalmente, y supo rodearse de un grupo de colaboradores que hacían posible que esos eventos llegaran a altos niveles. Además, se planteó un repertorio muy fuerte e ilustrativo. Uno podía discrepar muchas veces con su forma de hacer teatro, sobre todo con ese acento que ponía en la imagen sin pararle mucho al texto. Pero esa característica era muy suya y todos lo comprendíamos así. Tuve una muy buena amistad con él. Él anunció que iba a montar Animales feroces y Rajatabla me llamó para que lo sustituyera en la dirección, parecía que él quería decirme algo con ese montaje. Pienso en qué habría pasado si Carlos estuviera vivo y creo que se hubiera metido en el proceso y lo hubiera agitado. Sentimos cuánta falta hace sobre todo ante la torpeza de la política cultural para el teatro. Si Carlos estuviera,  si Garcilaso viviera, yo sería su escudero".
Ugo Ulive
Director. Autor.

Entrevista de ©Ma Angelina Castillo Borgo
El Nacional, Caracas, 30 de marzo 2013
Fuente: El Nacional





Carlos como ser humano: "La primera impresión fue la de un hombre apasionado, implicado y generoso, amaba el teatro y eso lo transmitía. Estaba a full con el teatro y podía estar horas cuando algo le interesaba.  En relación al poder, en ese momento no le veía como a un hombre "poderoso", lo veía como a un hombre que tenía autoridad  y que amaba el teatro como yo."

Anécdota: "Nunca lo olvidaré… año 1983, yo acababa de llegar a Caracas porque quería ver las obras del festival, que estaba a punto de comenzar. No conocía absolutamente a nadie, pero mi ilusión de estar ahí era algo increíble para mí.
Fui a su despacho y pedí hablar con él,  había una secretaria y también estaba Anita, su hermana. Le dijeron que le buscaba un “chico” y Carlos se asomó por la puerta, me vio y me dijo: “espérame ahí afuera que cuando pueda te hago pasar.”
Yo, que estaba con mi maleta de recién llegado, le hice caso, y estuve cuatro horas sentado esperándole en un banquito fuera de su oficina.
Cuando Carlos salió para irse me vio sorprendido y me dijo: “¿qué haces aquí?...perdón, ¡pensé que ya no estarías!.”... Entonces llamó a Anita y le dijo que me buscara algo para hacer en el festival. ¡Qué emoción sentía!  Mis pequeños deseos ya se estaban realizando. (...) Recuerdo que comencé ayudando en la oficina y luego ya en el teatro como asistente de los montajes de las compañías que venían de gira. 
Mi paso por Rajatabla fue una experiencia que marcó mi vida….siempre lo recordaré como una experiencia de expansión en todos los sentidos."

Actor. Payaso. Director de Escena
Madrid 25 agosto 2012


Fuente original: Carlos Giménez