Reverón en el mar Caribe, foto del documental de Margot Benacerraf "Reveron". Somos una hemeroteca de textos y otras cosas hermosas, de ayer y de hoy y de mañana también.

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Rafael Cadenas, premio Reina Sofía, profesor por cuatro dólares en Caracas, Manuel Llorente, El Mundo, 23 octubre 2018 / La poesía sigilosa de Rafael Cadenas, por Javier Rodríguez Marcos, El País, 11 mayo 2018 /

 

  • El galardón está dotado con 42.000 euros
  • Cadenas: "Estoy en contra de todos los nacionalismos, son como las creencias religiosas"


El poeta venezolano Rafael Cadenas, después de presentar su último libro
 de poemas en el Palacio Real de Madrid. JOSÉ AYMÁ


"Un profesor con su sueldo no puede vivir, tiene que trabajar fuera. Yo fui profesor en segundo lugar y cobro cuatro dólares. Lo completo con el [retiro] de la vejez, el premio nacional... Reuniendo todo no nos alcanza para lo que necesitamos".

Lo dijo ayer Rafael Cadenas, uno de los poetas indiscutibles de la lengua española. Se refería a su vida en Caracas (Venezuela). Y tras sus palabras, silencio en la sala del Palacio Real, donde se presentaba una antología de sus versos (editada por la Universidad de Salamanca y Patrimonio Nacional) pues hoy recibe el XXVII Reina Sofía de Poesía, dotado con 42.000 euros.

"El totalitarismo ha vuelto, ha sobrevivido, no hay que descuidarse. Hay que defender la democracia", dijo con una voz tenue, entre silencios, pero con un mensaje muy nítido. "Es muy importante la amistad entre España y Venezuela. Han desaparecido muchos periódicos, casi no hay espacio para la oposición...". Rafael Cadenas lanzaba un SOS tras otro al escaso auditorio. "La Universidad de Venezuela tiene casi 300 años y está en el suelo por la situación que vivimos", detalla.

Además de vivir (o malvivir) en Caracas, y de responder sobre ello, a Cadenas le persigue un poema desde que lo escribió cuando tenía 32 años (y ahora cuenta 88). Pasaba una época de depresión y surgió Derrota. No es que lo rechace de plano pero ya no se reconoce en él. Da igual. Donde va le preguntan por él. En América Latina es todo un himno:

"Yo que no he tenido nunca un oficio
que ante todo competidor me he sentido débil
que perdí los mejores títulos para la vida
que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es una solución)...".

"No es que me sienta triunfante sino que difiero, además menciono las guerrillas favorablemente y es un gran error recurrir a ese medio. Y tampoco lo escribí como un poema, sino uniendo frases que iban en la misma dirección". En la antología no aparece el poema, pero sí Fracaso, que Cadenas lo considera el contrapunto a Derrota, y donde se incluye este verso: "Me has hecho humilde, silencioso y rebelde".

¿Y se siente así? "Si hay alguien que dice que es humilde, no lo es; es como darse un título. ¿Callado? Sí, un poco. ¿Rebelde? Más que rebelde trato de ser consciente".

Los dos primeros libros de Cadenas, Los cuadernos del destierro (1960) y Una isla (1958), reflejaron y no sólo su estancia en la cárcel (tres meses) y su exilio (cuatro años) en la isla de Trinidad. "Eran versos un tanto exuberantes. Luego la poesía cambió, se acercó a la prosa, al habla. Y eso ha seguido hasta ahora". O sea, de libros como Memorial (1977), Amante (1983) y Gestiones (1992) a ese "ahora" que es En torno a Basho y otros asuntos (2016). Basho y sus haikus, sobre todo el que para Cadenas es el modelo: "Un viejo estanque:/ salta una rana,/ ruido de agua". Pues la poesía de Cadenas, como el haiku, intenta capturar el presente, lo que existe, pero sin olvidar el pasado. "Es lo que trato de escribir, presente y pasado. ¿El futuro? No lo conocemos, es una fantasía".

No lejos de los haikus están otras debilidades de Cadenas, como el Maestro Eckhart, san Juan de la Cruz ("de quien escribí un pequeño libro") y la corriente clásica de la India ("pero sólo como lector, no como practicante"). También leyó a la Generación del 98 y del 27 gracias a la Colección Austral pero no a las posteriores, no han llegado a Venezuela. Y recuerda que cuando era periodista de un diario deportivo un ciclista le confesó que se sabía de memoria La voz a ti debida de Pedro Salinas. Y lo dice como ejemplo de un país que ama la poesía y la música. Y luego calla.

La democracia trasciende lo político

Rafael Cadenas tiene un sentido del humor que saca a ráfagas, de vez en cuando, como para suavizar el silencio tenso de la sala cuando habla de la situación política en su país. "Estoy muy sordo. Los aparatos que uso desafortunadamente se dañaron ayer, me bañé con ellos, fue un accidente, no es que no quiera oír". Cadenas se ayuda de su hija Paula que le hace las veces de traductora. Y pasa a hablar de la poesía: "Hoy cabe de todo en ella, sobre todo desde la revolución de Walt Whitman, que amplió el lenguaje, rompió con la poesía un tanto romántica. La revolucionó en forma y contenido. Y escandalizó. Hoy Walt Whitman es símbolo de la democracia".

Y ahí une política y poesía, sus preocupaciones: "En Venezuela hubo práctica democrática durante 40 años, aunque hubo corrupción. Pero no hubo educación democrática. La democracia trasciende lo político, es muy interior. Demócrata no es sólo el que vota sino el que lo es en todas partes, en la casa, en la calle, en el trabajo. Está más allá de la política".

Y sigue: "Soy un cosmopolita. Estoy en contra de todos los nacionalismos, son como las creencias religiosas".

- ¿Y escribe?

- Hace meses que no escribo. Pero reviso poemas antiguos, de otras épocas. Tengo como para tres libros.

- ¿Y cómo fue el cambio de una poesía más narrativa a una más espiritual?

- La poesía cambió, se acercó mucho a la prosa, el lenguaje fue más cercano al habla -dice en tercera persona-. Llegó la poesía más breve. Pero no porque yo lo decidiera sino que simplemente ocurrió.

- ¿Suscribe estas palabras de Czeslaw Mislosz, citadas por Octavio Paz, que aparecen en el umbral de su libro Una isla: "Infeliz bajo la tiranía,/ infeliz bajo la república,/ en una suspirábamos por la libertad,/ en otra por el fin de la corrupción"?

- Ahí parece que en la tiranía no hay corrupción, y también la hay.

Rafael Cadenas, en su Ars poética, dice claramente: "Que cada palabra lleve lo que dice (...) estamos aquí para decir verdad".

Y parece que no se ha movido del primer texto que aparece en esta antología: "Soy desmañado, camino lentamente y balanceándome por los hombros (...) sobrevivo en la indecisión". Y en 2017, el pasado año, escribió este poema que tituló Poesía y que también aparece en esta antología que él mismo ha preparado junto a Juan Pablo Gómez Cova:

"Siempre a la mano
para ti, 
disponible.
Soy apenas
 un mandadero
 que disfruta
el trayecto, día
tras día
hasta que tú
quieras
 amiga
y las palabras
lleguen".

Manuel  Llorente, El Mundo, 23 octubre 2018 
Fuente: El Mundo



LA POESÍA SIGILOSA DE RAFAEL CADENAS,
 por Javier Rodríguez Marcos, 
El País, 11 de mayo de 2018





El poeta venezolano sucede a Claribel Alegría en la XXVII edición del galardón



“Humilde, silencioso y rebelde”, así se autorretrató en un poema el venezolano Rafael Cadenas, que acaba de obtener el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Convocado por Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca, el galardón se ha convertido en el más prestigioso del género en los países de lengua española y portuguesa. Cadenas toma el relevo este año de la nicaragüense Claribel Alegría, que lo obtuvo el año pasado, meses antes de fallecer.
El jurado encargado de seleccionar a Cadenas como ganador del premio estuvo copresidido por Alfredo Pérez de Armiñán y de la Serna, presidente del Patrimonio Nacional, y Ricardo Rivero Ortega, rector de la Universidad de Salamanca. Su composición la completaron Darío Villanueva Prieto, director de la Real Academia Española; Juan Manuel Bonet Planes, director del Instituto Cervantes; Ana Santos Aramburo, directora de la Biblioteca Nacional de España; y José Manuel Mendes, presidente de la Asociación Portuguesa de Escritores, entre otros poetas y personas vinculadas con el mundo de la poesía como Berna González Harbour, Luis Alberto de Cuenca, Pilar Martín-Laborda y Bergassa o Blanca Berasategui.
Nacido en Barquisimeto (Venezuela) en 1930 y vecino de la urbanización La Boyera, al sureste de Caracas, Cadenas es uno de los autores fundamentales de la lírica latinoamericana de los últimos años, papel ya reconocido por el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances que otorga la Feria del Libro de Guadalajara (México) o el García Lorca que se concede en Granada. Sigiloso en el trato y lento en la conversación –piensa cada palabra como si formara parte de un futuro poema-, Cadenas ha ido ocupando poco a poco un lugar en el Olimpo de los poetas vivos sin abdicar ni de su humildad ni de su rebeldía ni de su silencio. Ni de un compromiso crítico al que se ha acercado también sin estridencias.
Era un jovencísimo militante comunista autor de un libro de poemas –Cantos iniciales (1946)- cuando tuvo que exiliarse a la isla de Trinidad, circunstancia a la que suele quitar hierro diciendo que se puede llegar a ella “en lancha” desde la costa venezolana: “está a 30 kilómetros”. Cuatro años tardó en recorrerlos de vuelta para instalarse en la capital en 1957, pocos meses antes de la caída del dictador. Un año más tarde publicó el poemario La isla y en 1960, uno de sus libros clave, titulado, no por casualidad, Los cuadernos del destierro. En 1966, en medio de una profunda depresión, dio a la imprenta Falsas maniobras (1966), que incluye su poema más famoso, un verdadero hito en América Latina: Derrota
“Yo que no he tenido nunca un oficio 
que ante todo competidor me he sentido débil 
 que perdí los mejores títulos para la vida 
que apenas llego a un sitio ya quiero irme 
(creyendo que mudarme es una solución…” 
Cuando se le recuerdan esos versos Cadenas responde que los escribió con 32 años –en unos meses cumplirá 88-, que ya no se reconoce en ellos y que su éxito se debió a la situación política de los años sesenta en su país, volcado en la consolidación de la democracia con el presidente Rómulo Betancourt. Se reconoce, eso sí, en el verso que dice que es un hombre que apenas habla. 
“¡Que cada palabras lleve lo que dice. 
 Que sea como el temblor que la sostiene. 
Que se mantenga como un latido”, dicen tres famosos versos suyos.
Su laconismo le ha llevado a cultivar una poesía cada vez más influyente y, a la vez, más esencial. Menos exuberante, matiza él. A la reunión en 2007 de su Obra entera (Pre-Textos) -700 páginas que contienen libros como los citados más IntemperieMemorial (los dos de 1977), Amante (1983) o Gestiones (1992)- le siguieron títulos como Sobre abierto (2012) o En torno a Basho y otros asuntos, su último libro hasta la fecha. “Lo que salva de los escombros / es la mirada”, escribió en él. Aunque es difícil encontrar en su poesía rastro alguno de intención política, Cadenas mantiene una actitud muy crítica respecto al Gobierno de su país. Siempre se ha declaro a favor de la democracia, “por defectuosa que sea”, y alarmado por la ausencia de separación de poderes en Venezuela. Pese a los ataques que ha recibido por ello desde el flanco gubernamental, siempre ha quitado importancia a su propio papel. Rebelde y silencioso era su autorretrato.
Javier Rodríguez Marcos
El País
 11 mayo 2018
Fuente: El País




El TIFF y su proyección por Luis Sedgwick Báez, 6 de octubre de 2018








El Festival Internacional de Toronto (TIFF) llegó a su 43 aniversario. Su presidente, Piers Handling anunció su retiro hace algún tiempo. Bajo su égida el TIFF se ha convertido en lo que es: uno de los mejores festivales, y para algunos, el mejor, por su programación, selección, proyección. También, repentinamente, Michéle Maheux, segunda a bordo y factótum sin discusión, anunció su retiro. Ambos fueron reemplazados por Joana Vicente (nacida en Portugal) que compartirá tareas con Cameron Bailey, antiguo Director artístico.



Joana Vicente 


Toronto fue escogida una vez más  por “The Economist” como una de las diez ciudades con mayor calidad de vida en el mundo. Al mencionar tal honor a sus ciudadanos me responden con un gesto de indiferencia. Al comentar tal actitud con Carmel Winters, una irlandesa cuyo film “Flota como una mariposa” ganó el premio Fipresci en la sección “Descubrimiento” me respondió: “Cuando en los países las cosas van bien, estos elogios no tienen importancia”.  Si lo sabremos nosotros.

En el camino a recoger mis credenciales me encuentro con un ‘indigente’ sentado en la acera con un cartel que rezaba “necesito dinero para cerveza y marihuana”.





 

Marcello (Marcello Fonte, ganador del premio al mejor actor en Cannes) cuida perros, vende cocaína y se reúne con amigos del bajo fondo. Ingenuo y de pocas luces, no moraliza sobre su entorno inmediato. “Dogman” (Italia) de Matteo Garrone (aquél de “Gomorrah”) logra en imágenes proyectar una atmósfera sórdida, impregnada de una violencia exacerbada (el signo de los tiempos) y realista en los gestos de los personajes. Sobresale a ultranza por su presencia Marcello Fonte en una actuación memorable, de preclara intensidad.

Como decía F.Scott Fitzgerald “Las películas tienen una gramática particular, como la política, la producción de automóviles, o la sociedad”.






H Kore-Eda ha sido siempre un puntal en los festivales. Esta vez “Ladrones de tiendas” (Japón) se llevó la Palma de Oro en Cannes. Su enfoque se concentra en las relaciones familiares, la autoridad paterna, la sicología de la mujer, el comportamiento de los hijos. Aquí la cámara se adentra en una casa donde viven 5 personas, arrimados en una pocilga, mientras que paulatinamente la historia se va aclarando en una “familia improvisada” pues los lazos de sangre son en realidad “adoptados”. Kore-Eda logra, brillantemente, plasmar en imágenes el hacinamiento cotidiano, salpimentado con observaciones sobre la muerte y la vida misma.





Michael Moore, un personaje por siempre controversial (me tropecé con él en uno de los corredores del TIFF) ha mantenido, a través de sus documentales, una línea firme, como así en su política e ideología, sin digresiones por el camino: a favor de los desposeídos, de los marginados por la sociedad, en contra de los grandes capitalistas, en contra de la injusticia.

“Farenheit 11/9” (EEUU) se aboca en analizar la llegada de Donald Trump al poder y las circunstancias que lo llevaron al poder y en el interin pone el dedo en la llaga sobre la contaminación del agua en Flint, Michigan (sitio donde nació) y que las autoridades negaron durante bastante tiempo, la matanza en un colegio en la Florida (donde los estudiantes llevaron luego la batuta organizando marchas contra la tenencia de las armas). El film es puro Michael Moore y su extraordinaria percepción del mundo que nos rodea.






La Fipresci escogió “Guerra Fría” (Polonia) de Pawel Pawlikowski como uno de los 4 mejores films de 2018 (estará en mi acostumbrada lista!!) En la Polonia de 1946, un grupo de jóvenes con prontuario criminal es enviado a un centro donde les inculcan cantos y danzas folclóricas para presentarse en los países del bloque  soviético. Una cantante, Zula (Joanna Kulig) se enamora de Wiktor (Tomasz Kot)  el director musical del centro, relación que los lleva,  a varios países  a través del tiempo, con sus respectivos bemoles emocionales y cambios de pareja. Con una fotografía en blanco y negro donde la atmósfera adquiere una poesía visual, única, y con actuaciones a la altura.






Basado en la vida de Gerhard Richter, su infancia y juventud en la Alemania del Este y su posterior traslado al otro lado del muro “Never look away” (Alemania) de Florian Henckel  von Donnersmarck (el de “La vida de los otros” de 2006), es ante todo una mirada y una postura de lo que representa el arte vis-á-vis con la política y con uno mismo. Kurt (el carismático Tom Schilling) queda impactado como párvulo cuando su tía lo lleva a un museo para ver “el arte decadente” de los artistas en la época nazi, sabiendo que su familia es opositora al régimen. Con el tiempo, Kurt comienza a pintar “el realismo socialista”, propulsado por el sistema comunista. Se enamora, su suegro (Sebastian Koch, de convincente actuación) fue un médico que colaboró con los nazis en la eliminación de aquellos enfermos considerados  “indeseables”, pero ahora acoplado, por oportunismo, al régimen soviético. Sólo,  cuando Kurt y su esposa se trasladan al Oeste, reconocerá cuál será el tipo de pintura al que se dedicará, pues podrá crear en libertad y sin cortapisa ideológica un arte auténtico sin engañarse a sí mismo. De 188 minutos de duración, es un film de primera línea.






Me recomendaron ir temprano. Hora y media de cola, pero la espera resultó fructífera. Fue uno de los films más anticipados del TIFF. “Nace una estrella” (EEUU) de Bradley Cooper invita comparación con los otros tres del mismo título y más aún con las actuaciones de Judy Garland y Barbra Streisand. Jack (Bradley Cooper) es un cantante popular,  alcohólico y drogadicto, que por arte del destino conoce a una aspirante a cantante (Lady Gaga)  y se enamoran. La química entre ambos es indiscutible, Bradley Cooper tiene buena voz, dirige muy bien las escenas de concierto y Lady Gaga es una verdadera revelación, su presencia acapara la pantalla: tierna, vulnerable, explosiva. Un film altamente comercial y que lleva el beneplácito de la crítica.





Qué decir del último Godard? “El libro de las imágenes” (Francia) es un collage de imágenes, extraídos de conocidos films, con sus respectivos comentarios, de textos de autores o de Godard mismo. Siempre a la vanguardia (estas imágenes el director las digitaliza y les pone como una suerte de cloro encima) es una excusa para mostrar que no se queda atrás en la tecnología cinematográfica. Mucha de la gente se salía de la sala.








Lara (Viktor Poister) es una adolescente en cuerpo masculino. Hace lo indecible para proseguir su carrera de bailarina clásica, hasta el punto que su cuerpo se resiente. Toma hormonas y sicológicamente se siente en condiciones para proseguir con la operación que la convertirá en mujer.  Recibe las burlas de sus colegas de ballet pero no se amilana. A su favor cuenta con un padre comprensivo, un taxista. Ganadora de la Cámara de Oro en Cannes como primer film,  “Girl” (Bélgica) de Lukas Dhont es un film magnífico, con un enfoque sobrio, sin estridencias, sobre la cotidianeidad de Lara, sus angustias, sus temores: la procesión va por dentro.





Gaspar Noé gusta de provocar, Recordemos el polémico “Irreversible”. Basado en hechos reales  en “Climax” (Francia), el espectador penetra en un salón después de una sesión de bailes frenéticos cuando  alguien del grupo  colocó, sin que nadie se diera cuenta,  LSD en la sangría con un resultado apocalíptico: un desenfreno total. De una morbosa violencia, muy bien dirigido, no en vano el film fue incluido en la sección ‘Locura de medianoche”.







Muy anticipada resultó “Si la calle Beale hablara”  (EEUU), el 2do largometraje de Barry Jenkins después que ‘Moonlight” ganara el Oscar como mejor film. La historia de una pareja, ella (Kiki Layne) espera un hijo mientras  él (Stephen James) cumple prisión por una violación que no cometió en los EEUU de 1960 de segregación racial e injusticia hacia la comunidad negra. Un film de amor impregnado de una inmensa tristeza a flor de piel y resignación.







También basado en hechos reales, sobre el robo perpetrado en el Museo Nacional de Antropología en la ciudad de México, extrayendo piezas fáciles de transportar y de valor incalculable, es lo que vemos en “Museo” (México) de Alonso Ruizpalacios, ganador del mejor guión en el Festival de Berlín. 2 novatos (Gael García Bernal y Leonardo Ortizgris) proceden sin dificultad al sortear sin problemas los mecanismos de seguridad para robar las piezas arqueológicas. La tarea ardua, después, es venderlas. Sin noción alguna de las reglas  de juego del mercado de arte internacional y más aún, de obras catalogadas, el film ilustra lo que significa defender el patrimonio cultural de un país, lo que representa el robo de piezas llevadas luego a los museos internacionales como resultado de guerras, excavaciones ilegales, etc. y que se justificaban como parapeto para “salvarlas de la destrucción”. Un film ameno, que no decae  e instructivo.






He seguido con fruición la trayectoria de Xavier Dolan,  el “wunderkind” del cine del Canadá. Sus films, originales, profundos y provocadores tienen la impronta de su sello personal, en la historia, en las imágenes, en los diálogos. En “La muerte y vida de John F. Donovan” (Canadá) un niño de 11 entabla correspondencia con un actor célebre (Kit Harington, el de la “Guerra de Tronos”) y a través de las cartas sabemos de su vida conflictiva, depresiva  y misteriosa.



Una decepción resultó “Nuestro tiempo” (México) de Carlos Raygada. Por respeto a su  respetable director (hace tiempo nos trajo su importante “Japón”) estuve sentado 3 horas. Tantas escenas innecesarias, prolongadas. Un poeta (el propio Raygada) se ocupa de su hacienda,  de sus caballos,  de sus toros, es además un  “voyeur”. En complicidad con un amigo norteamericano lo conmina a tener relaciones sexuales con su esposa  (Natalia López, su propia esposa), filmando las escenas. Al descubrir tal procedimiento  le sobreviene una catarsis  en un soliloquio donde desembucha todo lo que significa ser mujer en un matrimonio,  ser mujer en el día a día, mientras la cámara sobrevuela la ciudad de  México en la mejor escena del film.






Nos ubicamos en Argentina en 1975. Un golpe de estado se está gestando. “Rojo” (Argentina) de Benjamín Naishtat, con un estupendo guión de él mismo, se centra en una familia de la provincia. Un abogado (Darío Grandinetti), una ama de casa (Andrea Frigerio) y una hija (Laura Grandinetti) que estudia teatro. Se oyen rumores, personas desaparecen, otras se pasan a la clandestinidad. Subyace a cada instante una sensación de desconfianza, de paranoia, de angustia.  Aparece un detective chileno (Alfredo Castro), con delirios bíblicos, contratado para investigar una desaparición, tal vez un asesinato. Estupendamente bien dirigida y actuada, todos los personajes poseen un toque de locura, uno de los mejores films vistos en TIFF.





“La ceniza es del blanco más puro” (China) de Jia Zhang-Ke abarca el período 2001-2018 donde seguimos los pasos de Qiao (Zhao Tao, en una extraordinaria actuación) que vive en un pueblo de declive económico, con un novio gansteril que forma parte de la hermandad del delito. Ambos son conducidos a prisión y al salir, el país no es el mismo, ni ellos tampoco. Una mirada lúcida a  un país en continuos cambios (una constante del director) y una misma ideología.

China también estuvo representada por Chen Kaige “La leyenda del gato endemoniado” y Zhang Yimou “Sombra”, ambos films de corte épico, visualmente impactantes.






Filmada en su propio país, Alfonso Cuarón retorna a sus orígenes con  “Roma” (México), el mejor film que vi en TIFF.  El film asoma como una postura original, semi autobiográfica. Una familia, sabemos luego que es disfuncional, un esposo, médico,  que abandona el hogar y una esposa que comienza a sentir la soledad, una empleada (Yelitza Aparicio), preocupada en convertirse en madre soltera. Un film de múltiples lecturas, una recreación de México en 1970 (la masacre de Corpus Christi en 1971), y  de la forma de pensar y  actuar de las distintas clases sociales. Admirable desde cualquier ángulo que se vea y analice, su film más personal y León de Oro en Venecia. En blanco y negro que le otorga al film una pátina de trascendencia.


Vi 34 films, imposible escribir sobre todos. Vale!



Crítico de Cine. Escritor

Lee sus artículos en su libro "Toronto 7 años de cine: 2010-2016".



Premio Nobel de la Paz 2018 para Nadia Murad, de esclava sexual a heroína:"Comparto este Nobel con todas las supervivientes de la violencia sexual en el mundo" / Clarín, Europa Press, 5 octubre de 2018

En 2014 fue secuestrada, violada y torturada por la banda terrorista ISIS durante 3 meses  hasta que logró escaparse.   La activista tiene 25 años y lucha por las mujeres que todavía siguen secuestradas y torturadas por el grupo terrorista islámico ISIS.





Nadia Murad, galardonada este viernes con el Premio Nobel de la Paz junto con el médico congoleño Denis Mukwege, es la voz de la conciencia de los yazidíes y la joven heroína que transformó en dignidad la humillación y la esclavitud a la que el grupo terrorista Estado Islámico (ISIS) sometió a su milenario pueblo.   


Nadia Murad (a la izquierda) junto a su abogada Amal Clooney 
en un evento en las Naciones Unidas. / AFP

Todo cambió para Nadia Murad el 3 de agosto de 2014. Aquel día la comarca iraquí de Sinyar, donde nació y creció la joven que hoy tiene 25 años, vio como una columna de vehículos del ISIS llegaban para iniciar una operación salvaje de sometimiento y de exterminio.

Una operación de exterminio


Su objetivo era acabar con las personas yazidíes, una minoría religiosa de etnia kurda asentada en el norte de Irak, cuyas raíces se remontan a 4000 años en los que ha sufrido 74 genocidios, y a los que los yihadistas del ISIS consideran infieles.
La masacre del grupo terrorista supuso la muerte de unas 5.000 personas, según cálculos no oficiales, y la esclavitud de alrededor de 3.000 niñas y mujeres que fueron sometidas a ventas y reventas para su explotación sexual.
Una de ellas fue Nadia Murad. Aquel día estaba junto a su madre y sus 12 hermanos en su natal Kojo, un pueblo agrícola, del que los yihadistas se llevaron a todo el mundo.
Durante tres meses Murad  fue torturada y violada hasta que logró escapar, en noviembre de aquel mismo año, gracias a los vecinos que la ayudaron a salir de la zona controlada por los terroristas para llegar a un campo de refugiados en Irak y trasladarse posteriormente a Alemania.
Desde allí comenzó a alzar la voz para denunciar el suplicio de los yazidíes y el 16 de diciembre de 2015 contó su experiencia en el Consejo de Seguridad de la ONU, que la nombró embajadora de esta organización.
Su rostro comenzó a hacerse habitual en las conferencias de Naciones Unidas y organismos internacionales, en donde sin descanso narra una y otra vez el horror que aún vive su pueblo.
Murad "es el testigo que cuenta de los abusos perpetrados contra ella y contra otros", argumentó hoy el comité Nobel para conceder el galardón, compartido con el congoleño Denis Mukwege, un médico que lleva años trabajando en la recuperación física y psicológica de las mujeres violadas durante los conflictos armados.
Murad es "una de las cerca de 3.000 niñas y mujeres que han sufrido crímenes sexuales como parte de la estrategia militar del yihadista Estado Islámico que usaba ese tipo de violencia como un arma contra los yazidíes y otras minorías religiosas", agregó.
El reconocimiento de hoy se suma al que ya recibió en 2016 del Parlamento Europeo, que le otorgó el Premio Sajarov a la Libertad de Conciencia, un premio que la Eurocámara concede desde 1988 a personas y organizaciones que defiendan los derechos humanos y las libertades fundamentales.
Entonces, en una entrevista con EFE, subrayó: "Este premio va en contra de los objetivos que persigue el grupo Estado Islámico, ya que quieren erradicar a las y los yazidíes y cuando nos capturaron querían quitarnos nuestro honor, dignidad y orgullo".
"Este premio nos ha devuelto el orgullo y la dignidad, y por ese motivo se lo quiero dedicar a todas las víctimas en el mundo del ISIS u otros grupos" yihadistas, afirmó Murad.
Además, la joven yazidí ha venido insistiendo en la necesidad de que se cree un tribunal especializado que juzgue a los responsables de los crímenes cometidos por el ISIS en Siria e Irak, donde a finales de junio de 2014 proclamó un "califato" en los territorios que había conquistado hasta ese momento y que en julio de 2017 daba sus últimos coletazos.



Nadia Murad: "Comparto este Nobel con todas las supervivientes de la violencia sexual en el mundo"







"No solo debemos imaginarnos un futuro mejor para mujeres, niñas y minorías perseguidas, debemos trabajar acorde para hacer que ocurra, priorizando la humanidad, no la guerra"




La activista yazidí Nadia Murad, galardonada con el Nobel de la Paz junto al cirujano congoleño Denis Mukwege, ha compartido el premio "con todas las supervivientes de violencia sexual en el mundo" al tiempo que ha aprovechado para llamar la atención sobre el sufrimiento de la minoría a la que pertenece.




"Comparto este galardón con todas las yazidíes, con todas las iraquíes, con todas las kurdas y todas las minorías y con todas las supervivientes de la violencia sexual en el mundo", ha señalado en un comunicado, en el que se ha mostrado "honrada" por el premio y expresado su admiración por Mukwege.




"Como superviviente, estoy agradecida por esta oportunidad de llamar la atención internacional sobre el sufrimiento de los y las yazidíes que han sufrido crímenes inimaginables desde del genocidio por Estado Islámico, que comenzó en 2014", ha subrayado Murad, quien al igual que unas 3.000 mujeres y niñas fue raptada por este grupo terrorista en el norte de Irak y sometida a violencia sexual.




Según Murad, a much@s yazidíes el premio les hará pensar "en los familiares perdidos, que siguen sin aparecer o que siguen en cautiverio". "Como muchos grupos minoritarios, las y los yazidíes han cargado el peso de la persecución histórica", ha denunciado Murad, subrayando que mujeres y niñas han sufrido en mayor medida ya que "han sido y siguen siendo víctimas de violencia sexual", al tiempo que ha recordado a su madre "asesinada por Estado Islámico". "La persecución de las minorías debe acabar. La violencia sexual contra las mujeres nunca debe ser tolerada", ha reclamado, llamando a ser "comprometidos con reconstruir las comunidades arrasadas por el genocidio".


"Debemos mantenernos firmes en ayudar a las refugiadas y refugiados a volver a casa o a que se les dé un lugar seguro en otra parte", ha sostenido la activista, instando a trabajar "con determinación para que las campañas genocidas no sólo fracasen, sino que lleven a la rendición de cuentas de los perpetradores".


Murad ha insistido en que "las supervivientes merecen justicia y una vuelta a casa segura". "No solo debemos imaginarnos un futuro mejor para mujeres, niñas y minorías perseguidas, debemos trabajar acorde para hacer que ocurra, priorizando la humanidad, no la guerra", ha zanjado.



Fuente: Europa Press