la rebelión consiste en mirar una rosa

hasta pulverizarse los ojos


Alejandra Pizarnik








“Y estamos marchando todavía en las calles

Con pequeñas victorias y grandes fracasos

Pero hay alegría y hay esperanza

Y hay un lugar para ti”

Joan Báez





Joan Baez, el Dalai Lama, el Maestro José Antonio Abreu y Malala Yousafzai leen “Yo tuve un sueño” de Martin Luther King a 50 años de la Marcha de Washington / Estados Unidos homenajea al Dr. King con un sello postal conmemorativo y diversos actos/ BBC-Londres, La Nación-Buenos Aires, 28 de agosto de 2013


Martin Luther King y Joan Baez
Sello postal conmemorativo de la Marcha


Pincha para ver el video con el discurso leído por  Joan BaezDalai LamaMalala Yousafzai, Maestro José AntonioAbreu, Stevie Wonder, entre otras personalidades.

«Yo Tengo un sueño» 

discurso de  Martin Luther King,  Marcha de Washington de 1963 


«Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy en la que quedará como la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestra nación. Hace cien años, un gran americano, cuya sombra simbólica nos cobija, firmó la Proclama de Emancipación. Este importante decreto se convirtió en un gran faro de esperanza para millones de esclavos y esclavas negros que fueron cocinados en las llamas de la injusticia. Llegó como un amanecer de alegría para terminar la larga noche del cautiverio. Pero 100 años después debemos enfrentar el hecho trágico de que el negro y la negra aún no es libre. Cien años después, la vida del negro y de la negra es todavía minada por los grilletes de la discriminación. Cien años después, el negro y la negra  vive en una solitaria isla de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material. Cien años después, el negro y la negra todavía languidece en los rincones de la sociedad estadounidense y se encuentra a sí mismo exiliado en su propia tierra.

Y así hemos venido aquí hoy para dramatizar una condición extrema. En cierto sentido, llegamos a la capital de nuestra nación para cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y la Declaración de Independencia, firmaban una promisoria nota de la que todo estadounidense sería heredero. Esa nota era una promesa de que todos los hombres y mujeres  tendrían garantizados los derechos inalienables de 'vida, libertad y búsqueda de la felicidad'. Es obvio hoy que Estados Unidos ha fallado en su promesa en lo que respecta a sus ciudadanos de color. En vez de honrar su obligación sagrada, Estados Unidos dio al negro y a la negra un cheque sin valor que fue devuelto con el sello de 'fondos insuficientes'. Pero nos rehusamos a creer que el banco de la justicia está quebrado. Nos rehusamos a creer que no hay fondos en los grandes depósitos de oportunidad en esta nación. Por eso hemos venido a cobrar ese cheque, un cheque que nos dará las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia.

También hemos venido a este lugar sagrado para recordarle a Estados Unidos la urgencia feroz del ahora. Este no es tiempo para entrar en el lujo del enfriamiento o para tomar la droga tranquilizadora del gradualismo. Ahora es el tiempo de elevarnos del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el iluminado camino de la justicia racial. Ahora es el tiempo de elevar nuestra nación de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la sólida roca de la hermandad. Ahora es el tiempo de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos e hijas   de Dios. Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento. Este sofocante verano del legítimo descontento del negro y de la negra no terminará hasta que venga un otoño revitalizador de libertad e igualdad. 1963 no es un fin, sino un principio. Aquellos que piensan que el negro y la negra sólo necesita evacuar su frustración y que ahora permanecerá contento, tendrán un rudo despertar si la nación regresa a su rutina.

No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que el negro y la negra  tenga garantizados sus derechos de ciudadano. Los remolinos de la revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que emerja el esplendoroso día de la justicia. Pero hay algo que debo decir a mi gente, que aguarda en el cálido umbral que lleva al palacio de la justicia: en el proceso de ganar nuestro justo lugar no deberemos ser culpables de hechos erróneos. No saciemos nuestra sed de libertad tomando de la copa de la amargura y el odio. Siempre debemos conducir nuestra lucha en el elevado plano de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas de la resistencia a la fuerza física con la fuerza del alma. Esta nueva militancia maravillosa que ha abrazado a la comunidad negra no debe conducir a la desconfianza de los blancos, ya que muchos de nuestros hermanos y hermanas blancos, como lo demuestra su presencia aquí hoy, se han dado cuenta de que su destino está atado al nuestro. Se han dado cuenta de que su libertad está ligada inextricablemente a nuestra libertad. No podemos caminar solos. Y a medida que caminemos, debemos hacernos la promesa de marchar siempre hacia el frente. No podemos volver atrás.

Hay quienes preguntan a los que luchan por los derechos civiles: '¿Cuándo quedarán satisfechos?' Nunca estaremos satisfechos mientras el negro y la negra sean víctimas de los inimaginables horrores de la brutalidad policial. Nunca estaremos satisfechos en tanto nuestros cuerpos, pesados por la fatiga del viaje, no puedan acceder a un alojamiento en los moteles de las carreteras y los hoteles de las ciudades. No estaremos satisfechos mientras la movilidad básica del negro y de la negra sea de un gueto pequeño a uno más grande-.Nunca estaremos satisfechos mientras a nuestros hijos e hijas les sea arrancado su ser y robada su dignidad con carteles que rezan: 'Solamente para blancos'. No podemos estar satisfechos y no estaremos satisfechos en tanto un negro y una negra de Mississippi no pueda votar y un negro  y una negra en Nueva York crean que no tienen nada por qué votar. No, no estamos satisfechos, y no estaremos satisfechos hasta que la justicia nos caiga como una catarata y el bien como un torrente.

No olvido que muchos de ustedes están aquí tras pasar por grandes pruebas y tribulaciones. Algunos de ustedes acaban de salir de celdas angostas. Algunos de ustedes llegaron desde zonas donde su búsqueda de libertad los ha dejado golpeados por las tormentas de la persecución y sacudidos por los vientos de la brutalidad policial. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen su trabajo con la fe de que el sufrimiento sin recompensa asegura la redención. Vuelvan a Mississippi, vuelvan a Alabama, regresen a Georgia, a Louisiana, a las zonas pobres y guetos de las ciudades norteñas, con la sabiduría de que, de alguna forma, esta situación puede ser y será cambiada. No nos deleitemos en el valle de la desesperación. Les digo a ustedes hoy, mis amigos, mis amigas, que pese a todas las dificultades y frustraciones del momento, yo todavía tengo un sueño. Es un sueño arraigado profundamente en el sueño americano.

Yo tengo un sueño de que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo: 'Creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres  y mujeres son creados iguales'.

Yo tengo el sueño de que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos e hijas de los ex esclavos y ex esclavas  y los hijos e hijas de  los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.

Yo tengo el sueño de que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.

Yo tengo el sueño de que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter. ¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo el sueño de que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día allí mismo en Alabama, pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas. ¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo el sueño de que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada y toda la carne la verá al unísono. Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir en la montaña de la desesperación una piedra de esperanza. Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres.

Este será el día, este será el día en que todos los niños  y niñas de Dios serán capaces de cantar con un nuevo significado: 'Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad'. Y si Estados Unidos va a convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad. Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva Hampshire. Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York. Dejen resonar la libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania. Dejen resonar la libertad desde los picos nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los curvados picos de California. Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. ¡Dejen resonar la libertad de la montaña Lookout de Tennessee. Dejen resonar la libertad desde cada colina y cada montaña de Mississippi, desde cada ladera, dejen resonar la libertad! Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día en que todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo espiritual negro: '¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!'».



Obama afirmó que sueño de Luther King todavía está pendiente


El presidente de EE.UU. conmemoró el 50 aniversario del discurso del premio Nobel y afirmó que sigue desigual la distribución de la riqueza

WASHINGTON.- El presidente de EE.UU., Barack Obama, alertó hoy de que el "sueño" de Martin Luther King "parece aún más difícil de alcanzar" que hace 50 años, al advertir de que la brecha racial persiste en cuanto a la distribución de la riqueza.

"La sombra de la pobreza arroja una sombra sobre nuestra juventud en muchas comunidades del país", ejemplificó Obama durante un acto para conmemorar los 50 años del famoso discurso "I have a dream" ("Tengo un sueño") pronunciado por King en la marcha por los empleos y la libertad en Washington.

El presidente estadounidense rindió homenaje esta tarde a Luther King por haber ofrecido salvación tanto a los oprimidos como a los opresores, honrando el discurso del icónico defensor de los derechos civiles, "I have a dream", 50 años después.
"King ofreció un camino de salvación tanto a los oprimidos como a los opresores. Sus palabras pertenecen a la historia, son más potentes y proféticas que cualquier otra en nuestro tiempo", afirmó Obama en la escalinata del Lincoln Memorial, en Washington.
El mandatario estadounidense dijo que los "sacrificios" de King y de sus compañeros en la "Marcha sobre Washington", en defensa de la igualdad racial y del empleo, no había sido en vano, y por ello rindió homenaje a numerosos activistas anónimos que habían luchado por los derechos civiles en esos años.

"Porque ellos marcharon, los consejos municipales han cambiado, los poderes legislativos en los Estados cambiaron, el Congreso cambió y, sí, en un momento hasta la Casa Blanca cambió", dijo Obama en referencia a su propia elección como presidente, en una frase que desató una ovación entre la multitud congregada a pesar de una llovizna casi permanente en Washington.

El mandatario pronunció su discurso en un podio montado en el lugar exacto donde King se dirigió a una impresionante multitud venida desde diversos lugares de Estados Unidos, para expresar su "sueño" de una sociedad en que las diversas comunidades vivan en armonía. 

Voz poderosa


 Obama, dijo hoy que su país "se volvió más libre y justo" gracias a la marcha por la libertad en Washington en la que Martin Luther King pronunció su famoso discurso "I have a dream". "Ese día Estados Unidos cambió para ti y para mí. Con sus palabras Luther King dio una voz poderosa a las tranquilas esperanzas de millones de personas", afirmó Obama ante la multitud congregada frente a las escalinatas del monumento a Lincoln en Washington.

Según el presidente, "la posición de todos los estadounidenses que trabajan, independientemente de su color, se ha erosionado". "Durante más de una década los trabajadores estadounidenses de todas las razas han visto estancarse sus salarios e ingresos. A pesar de que los beneficios empresariales se han disparado, así como los pagos a unos pocos afortunados, la desigualdad ha aumentado de manera constante", detalló.

Por tanto, a juicio de Obama, la "gran asignatura pendiente" hoy en día es asegurarse de que el sistema económico estadounidense ofrece "una oportunidad justa para la mayoría" y esa tarea "no será fácil".

"Sé que el camino será largo, pero sé que podemos llegar", pronosticó el presidente, convencido de que la misma "imaginación" que impulsó hace 50 años a King y a todos los que marcharon junto a él está presente en los jóvenes de hoy.

Decenas de oradores, entre ellos Joan Baez, Clinton y el también ex presidente Jimmy Carter, precedieron a Obama.

Agencias AFP, EFE, Reuters y AP

Fuente: La Nación, Argentina
28 de agosto de 2013



Martin Luther King: 'I have a dream' revisited


To mark the 50th anniversary of Martin Luther King's I Have a Dream speech, BBC Radio 4 asked notable figures to record a recital of the celebrated text.

Listen to it in full below, and see striking images from a period of American history which became a tipping point for social change.


VIDEOMartin Luther King: 'I have a dream' revisited






Listen to interviews with the I Have a Dream programme contributors. Below is a full list of the contributors, in addition to Dr Martin Luther King Jr:

Congressman John Lewis: last surviving member of the big six leaders of the American Civil Rights Movement, who spoke at the March on Washington on 28 August 1963; 
Joan Baez: American songwriter, musician and activist who performed at the 1963 March on Washington; 
Dr Maya Angelou: American author and poet, Northern coordinator for Dr King's Southern Christian Leadership Conference; 
Professor Muhammad Yunus: Nobel peace laureate, and Bangladeshi microcredit economist; 
Doreen Lawrence: soon to become Baroness Lawrence, the mother of murdered British teenager Stephen Lawrence; 
Wei Jingsheng: Chinese human rights and democracy campaigner, imprisoned for more than 18 years; 
Mary Robinson: former UN high commissioner for human rights and the first female president of Ireland; 
John Hume: awarded the Gandhi Peace Prize, the Martin Luther King Award and jointly awarded the Nobel Peace Prize for his contribution to the peace process in Northern Ireland; 
His Holiness the Dalai Lama:Tibetan Buddhist spiritual leader; 
Albie Sachs: anti-apartheid campaigner, appointed by Nelson Mandela to serve as a judge on the Constitutional Court of South Africa; 
President Ellen Johnson Sirleaf of Liberia: first female head of state in Africa, Nobel peace laureate and campaigner for women's rights; 
Raja Shehadeh: Palestinian lawyer, novelist and political activist; 
Ndileka Mandela: first granddaughter of Nelson Mandela, reading on his behalf; 
Ariel Dorfman:Chilean-American novelist, playwright, journalist and human rights activist; 
David Grossman: Israeli author and peace campaigner; 
Dr Shirin Ebadi: human rights lawyer, one of Iran's first female judges, first Muslim woman to win the Nobel Peace Prize; 
Malala Yousafzai: Sixteen-year-old student and education activist from Swat in Pakistan, shot by the Taliban for going to school; 
Satish Kumar: Indian peace campaigner and environmentalist; 
Maestro Jose Antonio Abreu: Venezuelan economist, educator and musician, founder of the El Sistema project which harnesses classical music to the cause of social justice; ; 
Stevie Wonder: American musician, singer and songwriter, campaigned for Martin Luther King's birthday to become a national US holiday.


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Radio audio and photo film production by: David Stenhouse, Liza Greig, Paul Kerley, Dave O'Neill, Sophia Domfeh and Mark Bryson.

Fuente: BBC News