Reverón en el mar Caribe, foto del documental de Margot Benacerraf "Reveron". Somos una hemeroteca de textos y otras cosas hermosas, de ayer y de hoy y de mañana también.

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Mujeres inventores: telecomunicaciones, software de computadoras, transmisión inalámbrica, circuito cerrado de televisión, calefacción de automoviles y calefacción solar, ¡cerveza!...






Las Mujeres y sus inventos


1. Telecomunicación moderna

La física teórica Shirley Jackson fue la primera mujer negra en recibir un doctorado de MIT, en 1973. Trabajando para los Laboratorios Bell, desarrolló un par de aparatos de telecomunicación tales como el fax portátil, el teléfono con sistema de marcado por tonos, células solares, cables de fibra óptica -la razón por la que puedes escuchar claramente a una persona que se encuentra a kilómetros de distancia- y la tecnología detrás de la identificación de llamadas y llamada en espera. Una cosa poca.


2. Software de computadoras

La doctora Grace Murray Hopper, contraalmirante de la marina de Estados Unidos, fue también una científica de computación que desarrolló una cosita llamada COBOL: el primer software con interfaz de usuario. Además, también fue la primera persona en emplear el término "bug" para describir una irregularidad en un sistema de computación. Esto, después de descubrir que una polilla había causado estragos en su computadora personal.




3. El algoritmo de las computadoras

Ada Lovelace, cuyo padre era el famoso poeta Lord Byron, fue incentivada por su madre desde una edad muy temprana a convertirse en una campeona de las matemáticas. Lovelace trabajó con Charles Babbage en la Universidad de Londres, involucrándose en sus planes para la creación de un "motor analítico" -dígase, computadora muy, muy vieja- y desarrollando una forma de programar la máquina con algoritmos matemáticos. Esencialmente, esto la transforma en la primera "programadora de computadoras".




4. Tecnología de transmisión inalámbrica

La invención de Hedy Lamarr, un sistema de comunicación secreta para torpedos radio-controlados, fue desarrollada durante la Segunda Guerra Mundial y sentó las bases para el Wi-Fi y el GPS actuales. Además, era una famosa actriz.




5. Circuito cerrado de televisión

El sistema de Marie Van Brittan Brown para circuito de televisión cerrado, patentado en 1969, fue pensado para que la gente pudiera asegurar su propio bienestar. Esto, debido a la lentitud con la que la policía respondía -responde- las llamadas de auxilio en su barrio newyorkino. Su invención sentó las bases para los CCTV modernos, los que actualmente son utilizados por la policía y también de forma particular.



6. Kevlar


La química Stephanie Kwolek inventó la súper-resistente fibra de kevlar, usada para la fabricación de chalecos antibalas. La invención de Kwolek es cinco veces más fuerte que el acero y tiene alrededor de 200 usos alternativos.



7. Calefacción para autos

La primera calefacción para automóviles, que re-dirigía aire desde el motor para calentar los entumecidos pies de los motoristas aristocráticos del siglo XIX, fue inventada por Margaret A. Wilcox en 1893.





8. Escaleras para incendios

Este aparato, vital tanto para la seguridad pública como para los hábitos de los fumadores de todo el mundo, fue inventado en 1887 por Anna 
Connelly.




9. Bote salvavidas

Un día, ahí por 1882, Maria Beasely miró hacia el mar y pensó: "Como que la gente debería dejar de morirse en accidentes de transporte". Y entonces, inventó los botes salvavidas. Beasely también ideó una máquina para construir barriles que terminó por hacerla rica.



10. Calefacción solar doméstica

Física y pionera de la energía solar, la doctora Maria Telkes unió fuerzas con una dama igualmente genial, la arquitecta Eleanor Raymond, para construir la primera casa temperada únicamente a través de energía solar en 1947.




11. Calefacción central

Cada vez que te sientas agradecido de que no tienes que enfrentar el crudo invierno desarmado, piensa en Alice Parker. Ella inventó un sistema de calefacción central a base de gas natural en 1919. Mientras que su diseño propio del aparato no llegó a ser construido, fue la primera vez que se concibió el uso de este combustible para uso personal. El hecho inspiró la calefacción central del futuro.



12. La jeringa médica

Oh, las maravillas de la medicina moderna. En 1899, Leticia Geer inventó una jeringa médica que podía ser utilizada con una sola mano. Recuérdala la próxima vez que recibas una inyección.



13. El refrigerador eléctrico moderno

Florence Parpart inventó el refrigerador eléctrico moderno en 1914. En 1900, Parpart también recibió una patente por mejorar la tecnología usada en la máquina de barrido industrial, la cual vendió a otras ciudades de los Estados Unidos, porque era increíblemente genial.




14. Cerveza

¿Estás disfrutando de una deliciosa y súper masculina cerveza? Pues adivina, es un trago completamente femenino. La historiadora Jane Peyton afirma que las mujeres de la Antigua Mesopotamia fueron las primeras en desarrollar, vender e incluso beber cerveza. Aunque puede ser difícil especificar una responsable con nombre y apellido, es seguro decir que las mujeres de la antigüedad estaban, con toda seguridad, fermentando algún tipo de bebida. Así que la próxima vez que alces un vaso, haz un brindis en honor a Ninkasi, la diosa sumeria de la cerveza y su fabricación.



15. Máquina de helado

Nancy Johnson inventó el congelador de helado en 1843, patentando un diseño que sigue siendo utilizado hasta nuestros días aún después del auge de las máquinas de helado eléctricas. Gracias, Nancy Johnson. Muchas gracias.



16. Lavavajillas

Salvando matrimonios desde hace un siglo y medio, el lavavajillas fue inventado por Josephine Cochrane en 1887. Promocionó su invento a dueños de hoteles, para lo cual se reunió -escandalosamente- con los interesados sin la presencia de su esposo, padre o hijo como escoltas. Eventualmente, abrió su propia fábrica.


17. Monopoly

Uno de los juegos de tablero más famoso de todos los tiempos, responsable por horas de entretenimiento familiar y/o devastadoras discusiones, fue inventado por Elizabet Magie en 1904 bajo el título original de "El Juego del Patrón". El juego de Magie era una crítica a las injusticias del capitalismo sin restricciones, haciendo aún más ridículo el hecho de que fuera copiado por Charles Darrow treinta años más tarde, quien se lo vendió a la compañía Parker Brothers. Eventualmente, dicha empresa localizó a Magie tiempo después y le pagó 500 dólares por sus inconvenientes.


18. Bolsa de papel

Margaret Knight recibió su patente por una "máquina que procesaba bolsas de papel con fondo cuadrado" en 1971, luego de una extensa batalla legal con su compañero mecánico, Charles Anan, quien intentó robar su trabajo argumentando que una invención así de brillante no podría haber sido ideada por una "niña". Afortunadamente, dicho caballero ha sido olvidado por la Historia. Además, cuando Knight tenía doce años de edad, inventó un dispositivo de seguridad para los molinos de algodón que sigue siendo usado hasta hoy.


Fuente: Dypia

"Talking to Carlos Gimenez, Creator of the Rajatabla in Caracas" by Glenn Loney,New Theatre Quarterly, Cambridge University Press, August 1986











Research Article


Abstract



Knowledge of the theatre of South America tends to be shamefully scanty in the English-speaking world: yet the forces of rapid political change, both revolutionary and repressive, often provoke innovative theatrical responses. NTQ intends to pursue the study of theatre in this huge continent. The following interview was conducted by Glenn Loney with the young director Carlos Gimenez – a refugee from Argentina presently working with his Rajatabla troupe in Caracas, Venezuela – whose production of Bolivar was brought to the Public Theatre in New York last summer, with a return visit planned to include The Death of Garcia Lorca, both discussed in the following conversation. Glenn Loney is a widely published American drama critic, teacher, and writer, presently teaching on the doctoral theatre programme of the City University of New York, and working on the American volume in the Documents of Theatre History series for publication by Cambridge University Press.


Glenn Loney (1986).
Talking to Carlos Gimenez, Creator of the Rajatabla in Caracas. 
New Theatre Quarterly, 2, pp 243-249
Cambridge University Press


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Original source:   Cambridge University Press


Thank you to Cambridge University Press for the permission to post this article. And special thanks to Linda Nicol  (Permissions Manager, Cambridge University Press, University Printing House)
viviana marcela iriart

Gracias a  Cambridge University Press por permitirnos publicar esta sinopsis de la entrevista y un agradecimiento especial a Linda Nicol, Permissions Manager de  Cambridge University Press,




 Links

Carlos Giménez: Web

Libro homenaje, prólogo de José Pulido, 
textos de Carlos Giménez, entrevistas de viviana marcela iriart



Femicidios: El Genocidio que ningún estado quiere reconocer: "Cada diez días muere una chica asesinada" (en Argentina), por Silvina Heguy, Clarin, 28 marzo 2015









Tema del Domingo.En 2014, fueron 36 las víctimas entre 12 y 21 años. A 6 años de la sanción de la ley para eliminar la violencia de género advierten que ésta no se cumple y que el Estado sólo invierte en prevenir 80 centavos por mujer. Cómo se puede cambiar.




A Natalia Gabriela Rocha la asesinaron a golpes a los 16 y fue una NN diez días en una morgue a 30 cuadras de su casa. A Erica González la incineraron a los 19 y agonizó 9 días hasta morir. Daiana Giménez tenía 12 cuando la violaron, golpearon y mataron para terminar en un arroyo en José C. Paz. A Jaqueline Rodríguez, a Jackie, de 17, la denuncia por violencia de género contra su pareja no le sirvió para evitar que terminara muerta. Serena Denise Rodríguez, de 15, fue 49 veces apuñalada. Yamila Gómez recibió una más. Su novio sería el principal acusado. Melina Romero, de 17, apareció muerta en una bolsa de basura después de estar desaparecida un mes. La lista de los femicidios entre 12 y 21 años llegó a 36 en 2014, durante uno de los años más violentos que registra la Casa del Encuentro, la asociación civil -que a falta de estadísticas oficiales- se ocupa desde 2008 de contabilizar los crímenes contra las mujeres en Argentina. El año pasado quedará en la historia como uno de luto: cada diez días mataron a una joven.
“En Argentina, estamos en un momento crítico”, explica Fabiana Túñez, de esa institución. Según el relevamiento hecho desde el año 2008 fueron, en total, 1808 mujeres asesinadas por la violencia sexista. Aunque la mayor cantidad se registra entre los 19 y 50 años, al ver el detalle alarma el aumento de asesinatos entre las adolescentes. En 2013, las víctimas de entre 13 y 18 fueron 18, al año siguiente: 25.
“No hay estadísticas oficiales, responsabilidad del Estado. Sostenemos el Observatorio de Femicidios para decir que nos siguen matando, que cada 30 horas una mujer muere por violencia. Creemos que se debe aplicar la ley para la eliminación de la violencia; crear un ministerio de la igualdad, garantizar el acceso a la justicia; el patrocinio legal penal gratuito; la pérdida de la patria potestad para el femicida y crear más hogares refugios para las víctimas”, enumera en la lista de deudas.
En una semana se cumple seis años de la sanción de la Ley 26.485 para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, considerada ejemplar dentro de la legislación comparada. Pero la letra escrita no tiene resultados concretos. Un estudio del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana y de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMalá) considera que la falta de aplicación por parte del Estado nacional y los provinciales es “en gran medida una de las razones por las cuales no se ha logrado frenar la lucha contra la violencia de manera eficaz”.
“El Consejo Nacional de las Mujeres –órgano de aplicación de la ley y encargado de diseñar e implementar un programa de prevención a nivel nacional– recibe el 0,018 por ciento del presupuesto: son 80 centavos por mujer”, indica Verónica Catinari, coordinadora de MuMalá. El tema es central. Según la organización, “la importancia que se le da a una política pública se ve reflejada en esa asignación”.
El informe señala también como falta la ausencia de estadísticas públicas para hacer un diagnóstico de lo más urgente. Entre los temas de esa agenda señalan la prevención, por ejemplo, a través de las escuelas.
“Teniendo en cuenta que la mayoría de niñas y adolescentes están en edad escolar y que existe una ley de educación sexual integral, las aulas son un buen ámbito para empezar a revertir las desigualdades de género”, explica Catinari.
El tema es complejo y todos los consultados coinciden en que se debe abordar desde muchos aspectos. “Ante un femicidio, por ejemplo, los medios dicen cómo iba vestida la chica, datos que hacen a su condición de mujer y que si fuera un varón no se les daría importancia. Las fotos son estereotipadas para de alguna manera justificar, que, en el fondo, hubo una provocación. El cambio implica una profunda transformación cultural que lleva tiempo”, dice.
El Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) también pone el foco en la aplicación de la ley. “Si no se realiza un plan de acción federal -como indica la legislación- y una encuesta no podemos aplicar políticas adecuadas porque estamos trabajando a ciegas”, dice Cecilia Gebruers. “Eso nos va a permitir detectar la eficiencia o no de lo que se está haciendo. Porque no sabemos si estamos avanzando o no”.
El femicidio es el último paso de una cadena de violencias. La Organización Mundial de la Salud calcula que el 35% de las mujeres han sufrido o sufren algún tipo de violencia de pareja o sexual en algún momento de su vida.
La Asociación Civil Trama y el Instituto Abierto para el Desarrollo de Políticas y Estudio de Políticas Públicas elaboró un estudio llamado “Fragmentos de un discurso (no tan) amoroso” para analizar la forma de relacionarse de los adolescentes argentinos (Ver aparte). Lo que surgió de 500 entrevistas y grupos de reflexión es una pirámide de maltrato que va de lo evidente a lo naturalizado. En el vértice está el control, los celos, la humillación, la indiferencia afectiva, el aislamiento, el acoso, la presión y amenaza. Lo ejercen, fundamentalmente, varones sobre mujeres en un vínculo permanente de agresión del que la víctima no puede salir sin ayuda profesional. En el nivel intermedio aparecen también los celos y el control de varones sobre mujeres y tiene un efecto negativo sobre la autoestima. En la base -y generalizado- están también los celos y el control tanto de varones como mujeres. “Esos malos tratos están invisibilizados y se ven mucho en las relaciones a través de las redes sociales y en los celulares. Es cuando el chico le pide las claves del mail y el Facebook, le exige borrar contactos o usa el GPS de los teléfonos para saber dónde está”, cuenta Lucila Tufró, quien coordinó la investigación. Según el estudio, esto genera la mayoría de las peleas. “En el fondo, aparece la idea de la infidelidad permanente. No hay una valorización de la confianza y el diálogo en las relaciones y, al mismo tiempo, los chicos y chicas ven a la violencia de género como un asunto de adultos”, señala.
A partir de estos datos, Trama –junto a ONU Argentina y la Fundación Avon- lanzó una campaña que apunta a frenar la violencia no explícita para prevenir la otra y crearon una página (http://amarseaprende.tumblr.com/) destinada a los chicos y chicas, a los padres y los maestros.
Como trasfondo están los roles. Las chicas han recibido un mensaje distinto sobre el desarrollo personal y profesional, pero los varones siguen teniendo muy fuerte el modelo tradicional, explica Tufró. El estudio detectó la persistencia de patrones y modelos tradicionales de género que regulan y condicionan las opiniones y conductas afectivas y sexuales de los y las jóvenes.  Los cambios en las relaciones de género (especialmente en el mundo público) han puesto “la cuestión del ideal femenino asociado a la pureza sexual y la virtud moral pero tampoco es reemplazado con una figura alternativa que aporte un modelo positivo. Sólo queda “la puta” como aquello que una mujer no debería ser. La transgresión de las chicas a las expectativas de género es mucho más condenada”, surge de las entrevistas.
Entonces, para evitar la violencia extrema es esencial comenzar a sensibilizar los entornos y lanzar campañas permanentes y constante no sólo el 8 de marzo cuando el calendario marca que es el Día de la Mujer.
“El grupo de amigos en caso de no tolerar la violencia protegen mucho”, señala Tufró. Ante cada caso de asesinato los temores de los padres crecen. “Hay que centrarse en el femicidio, no importa las circunstancias: el hecho de que las matan y las tiran en bolsas de basura por un lado es aleccionador: ‘a mí o a vos te puede pasar’ y así va limitando los lugares para las adolescentes”, indica Catinari.
Corina Fernández tiene 51 años, hizo 80 denuncias por amenazas y violencia contra su ex marido y terminó baleada en la puerta de la escuela de sus hijas. Sobrevivió y ahora se dedica en su ONG “Hay una salida” a ayudar a las víctimas. “Muchas veces pienso que para llegar a permitir situaciones de violencia extrema hay alarmas que no suenan la primera vez ante un insulto porque en las familias hay dinámicas de tolerancia para esas situaciones”, dice.
Tufró coincide en apuntar a la prevención en la familia. La falta de comunicación también permite que el violento aísle a la víctima. “Hay que construir un diálogo y hablar de la sexualidad para evitar la violencia o el acoso sexual. Hay que instalarlo como tema de discusión porque es la única forma de encontrar alternativas para no llegar a situaciones extremas y desterrar la falsa idea de que eso que hace sufrir es amor”.

DÓNDE PEDIR AYUDA *Se puede llamar desde todo el país al 144, pertenece al Consejo Nacional de las Mujeres y da contención, información y asesoramiento las 24 horas los 365 días. *También existe la línea gratuita 134 para la Ciudad de Buenos Aires y para el resto del país el 0800-222-3425. *La Corte Suprema tiene una Oficina de Violencia Doméstica, funciona las 24 horas en Lavalle 1250, CABA.



Silvina Heguy,
Clarìn, 28 marzo 2015
Fuente: Clarin


Links del blog: ONU MUJERES




“El dolor existe y sigue, pero hay que empezar ya a cambiar a la sociedad”



Jorge Taddei, el papá de Wanda y su lucha contra la violencia de género


 "la mentalidad que cree que las mujeres son propiedad de los hombres”..

Jorge Taddei /Juano Tessone
Jorge Taddei /Juano Tessone

 

"la violencia de género no es solamente el femicidio (...)   también lo es cuando el novio le dice que la pollerita está demasiado corta, que no salga así ..."


"El camino es largo”, dice Jorge Taddei, que acaba de leer un poema con el nombre de su hija en maratón de lectura contra el femicidio “Ni una menos” el jueves en la Plaza Spivacow y retoma la historia de su familia para explicar el porqué las mujeres son asesinadas, por qué aparecen abandonadas en bolsas de basura como el 13 de marzo lo fue Daiana García, la última de la ya demasiado larga lista. El hombre y su mujer ahora dedican parte de sus días -tras el femicidio de su hija- a dar charlas en los colegios para alertar sobre la violencia y tratar de evitarla.
Wanda murió el 21 de febrero de 2010 después de agonizar en el hospital. Once días antes su esposo -el músico Eduardo Vázquez- la había quemado.
Al principio, cuenta Taddei, cuando Vázquez estaba en libertad por falta de mérito se produjeron 15 casos de mujeres quemadas como el de mi hija. En un primer momento pensé: ‘Acá el problema es la impunidad, este hijo de puta está suelto entonces las queman porque no les va a pasar nada. Pero después terminó en la cárcel con perpetua y las muertes siguieron”.
Taddei cuenta que empezó a pensar cuáles eran las causas, se relacionó con familiares de otras víctimas y llegó a una conclusión. “Yo soy del siglo pasado, tengo 73 años, a mi papá le decían pollerudo porque mi mamá lo ayudaba en su negocio. El dolor existe y sigue, pero hay que empezar ya a cambiar la sociedad; la mentalidad que cree que las mujeres son propiedad de los hombres”.
Taddei lo intenta en las escuelas secundarias. “Al principio me preguntan por Wanda, pero cuando digo que la violencia de género no es solamente el femicidio, que ese es el último escalón y que también lo es cuando el novio le dice que la pollerita está demasiado corta, que no salga así, ves las caritas. Abren los ojos grandes, se dan cuentan y, por ahí, algo cambia”.















Femicidios: hubo 277 mujeres asesinadas en Argentina durante 2014



Violencia contra las mujeres
Lo informó el Observatorio de Femicidios “Adriana Marisel Zambrano”, coordinado por La Asociación Civil La Casa del Encuentro. Se indicó, además, que en siete años asesinaron en nuestro país a 1.808 mujeres en situaciones de violencia.

En 2014 en Argentina mataron a 277 mujeres víctimas de violencia de género, según informó el Observatorio de Femicidios “Adriana Marisel Zambrano”, coordinado por La Asociación Civil La Casa del Encuentro. Se indicó, además, que en siete años asesinaron en nuestro país a 1.808 mujeres en situaciones de violencia.
"Desde el año 2008 sostenemos este informe porque la violencia de género es un problema indispensable en la agenda de los derechos humanos, sin banderías políticas, porque o lo enfrentamos en conjunto o se seguirá llevando vidas", dijo Fabiana Tuñez, titular de la ONG. El informe recopiló datos de las agencias informativas Télam y DyN, así como de 120 diarios de distribución nacional y provincial, entre el 1° de enero y el 31 de diciembre del año pasado.
Las estadísticas aportaron también que hubo 29 femicidios "vinculados" de hombres y niños, tipología que identifica el asesinato de varones que murieron al quedar en la "línea de fuego" del femicida o fueron asesinados para "castigar" a las mujeres.
Como cada año, se repite el dato de que las parejas o ex parejas son los principales responsables de los crímenes y que la mitad de los hechos (52%) ocurrieron dentro de las viviendas, convirtiendo "un lugar que debería ser de protección para ellas, en el espacio donde son asesinadas", señaló Ada Rico, presidenta del Observatorio.
De las 277 asesinadas, 39 habían hecho denuncias previas y cuatro poseían órdenes de exclusión del violento, siendo las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Salta las que encabezan la estadística trágica. "Salta es una provincia donde se declaró la emergencia por violencia de género, pero si esa decisión política no se acompaña con presupuesto, programas de contención y refugios, de nada sirve. Por algo son 21 los femicidios allí, misma cantidad que en Córdoba, que tiene una densidad demográfica mayor", analizó Tuñez. Estos crímenes contra mujeres dejaron a 330 personas sin madre, de las cuales 200 son menores de 18 años.
Los nombres de Rosana Galliano y Marisel Zambrano, ambas víctimas de femicidas condenados -José Arce y Juan Zerda- tuvieron protagonismo durante el acto, ya que los hijos de las dos mujeres viven o son obligados a visitar a sus padres. Por eso, la organización insistirá este año ante el Congreso Nacional para que debatan su anteproyecto de ley que propone que el hombre que fuera condenado por el femicidio de la madre de sus hijos, según el artículo 80, inciso 11 del Código Penal, quede "automáticamente privado de todos los derechos que conlleva la patria potestad, sin necesidad de trámite judicial".
María Alejandra Lauría, abogada de la ONG, brindó detalles de la iniciativa y explicó que "no se trata de una condena accesoria para el victimario, se trata de una medida de protección civil para los niños y niñas. No es en contra de nadie, es a favor de quienes están desprotegidos ante el femicidio de sus madres".

Junto al informe, reclamaron por la inexistencia de estadísticas oficiales, que no se quite el agravante por violencia de género en el Código Penal y garantizar el acceso a la Justicia con patrocinios jurídicos gratuitos, entre otros pedidos.
La ministra de Desarrollo Social porteño, Carolina Stanley, participó de la presentación y declaró que "como sociedad debemos hacernos cargo del grave problema que enfrentamos y de los dramáticos daños colaterales que conlleva, como los hijos e hijas que quedan sin madre y a merced de un padre violento".
La Casa del Encuentro es una asociación civil que cuenta con un centro de orientación y asistencia a víctimas de violencia y trata, ofrece espacios grupales de contención y fortalecimiento para quienes viven situaciones de violencia y para sus familiares y amistades, siendo todos los servicios gratuitos.

Fuentes: La Casa del Encuentro, DyN, Télam.



Feminicidio' entra en la RAE


Manifestacion por el asesinato de una mujer en Colombia.
Manifestacion por el asesinato de una mujer en Colombia.
Flickr/El Turbión

Tres décadas después de que se conceptualizara el término en inglés "feminicide", la Real Academia Española ha aceptado incluir el término en su diccionario. Será en octubre en su 23ª edición, junto con otros 6.000 nuevos vocablos, coincidiendo con los 300 años de la institución.

Por Elisenda Panadés.

El 35% de las mujeres en el mundo han sufrido algún tipo de violencia física o sexual, según datos de la ONU. La violencia ejercida contra la mujer por ser mujer sigue siendo una triste realidad. Y tiene un nombre: “feminicidio”. Así lo recogen diversas legislaciones en el mundo y especialmente en países latinoamericanos. Un vocablo que empezó a conceptualizarse en la década de los setenta para visibilizar el sustrato sexista y misógino de los asesinatos y crímenes contra las mujeres por el hecho de serlo, así como la implicación, directa o indirecta, del Estado.
Sin embargo, el diccionario de la máxima institución de la lengua castellana seguía sin reconocer la palabra. Va a ser en octubre de este año cuando finalmente se pueda encontrar en sus más de dos mil páginas y casi cien mil entradas el término de “feminicidio”, que la RAE definirá como el “asesinato de una mujer por razón de su sexo”. Un logro para las organizaciones que se baten por los derechos de la mujer y contra la violencia de género, pero sólo en parte, según lamenta el Centro de Documentación de Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) de México, pues se trata de una definición que no recoge las conceptualizaciones elaboradas por feministas y académicas desde hace décadas, además de no contemplar el vocablo “femicidio”.

¿“Feminicidio” o “femicidio”?

La palabra que viene de aceptar la RAE es conocida hoy en el mundo entero gracias a la lucha de las feministas latinoamericanas. Y no es por azar: los países de la región destacan desgraciadamente por la violencia contra la mujer. De los 25 países con tasas altas o muy altas de feminicidios, 14 están en América Latina y el Caribe, según The Small Arms Survey, un proyecto de investigación suizo.
Fue una antropóloga mexicana, Marcela Lagarde, quien tradujo y reformuló el término inglés de “femicide”, conceptualizado por primera vez en 1976 por Diana Russel y revisado en 1992 junto a Hill Radford, definido como “el asesinato misógino de mujeres cometido por hombres”. Gracias al empeño de Largarde y otras, México fue el primer país (en 2007) a incorporar el feminicidio en el código penal, gracias al trabajo de mujeres como Lagarde, luego de la inquietante desaparición de centenares de mujeres acontecida en Ciudad Juárez desde la década de los noventa. Y a México le han seguido otros Estados, especialmente en países de América Latina como El Salvador o Perú. En Costa Rica, Chile, Guatemala y Nicaragua, donde también está legislado, lo tipifican como “femicidio”. Así también se le suele llamar en Argentina, donde se está estudiando su inclusión en el código penal.
A pesar de la existencia de estos dos términos en las leyes latinoamericanas, el diccionario de la RAE recoge solamente uno, lo que le ha valido también algunas críticas, especialmente de las teóricas que consideran que se trata de dos conceptos distintos. El “femicidio”, en castellano un término homólogo a “homicidio”, sólo se referiría al asesinato de mujeres, mientras que “feminicidio”, definido por Lagarde, incluiría la variable de impunidad que suele estar detrás de estos crímenes, es decir, la inacción o desprotección estatal frente a la violencia hecha contra la mujer.
Una acepción que no contempla el conservador diccionario español, tachado a menudo de machista. Cabe decir que la academia lingüista acaba de suprimir las acepciones sexistas de “femenino” como “débil, endeble” y de “masculino”, como “varonil, enérgico”. Y es que la RAE es una institución inminentemente masculina: en los 300 años de su historia sólo ocho mujeres han estado entre sus miembros, y de sus 43 actuales sólo siete son mujeres.
La perspectiva de género, olvidada
Otro olvido de la magnánima institución del castellano que lamentan algunas feministas es el hecho de que la definición de “feminicidio” no incorpore la perspectiva de género, un enfoque aceptado mundialmente por instituciones como  la ONU desde 1995.  El concepto de género es usado para referirse a la desigualdad entre hombres y mujeres, en términos de relaciones de poder y dominio de los hombres sobre las mujeres debido a diversos condicionantes: económicos, sociales, políticos y culturales. Aspectos que van más allá de lo estrictamente biológico, del sexo.
“El femicidio se inscribe en la violencia de género contra las mujeres y las niñas, se trata de crímenes surgidos de la desigualdad y la discriminación, de las relaciones de poder de género”, declaró al periódico argentino Página 12 la antropóloga Marcela Lagarde, madre del término en español y quien celebra como un logro su inclusión en el diccionario de la RAE, a pesar de no abarcarlo en toda su amplitud.
Una definición inexacta, quizás, pero finalmente una inclusión. 

Elisenda Panadés
Jueves 10 de Abril de 2014







100 años del Genocido Armenio que Turquía todavía no ha reconocido: asesinaron 1.500.000 personas / Entrevista a Lucin Khatcherian, sobreviviente: "No sé por qué lo hacían" / por Daniel Vittar, foto Andrés D´Elia, Clarin, 28 marzo 2015


 Lucin Khatcherian cumplirá 106 años el 12 de Abril. Llegó al país con sólo 16 años. Foto  Andrés D´Elia

 Entrevista a la única sobreviviente en Argentina






Tiene 105 años. Fue testigo de la masacre de su pueblo, perdió a sus padres y escapó a la Argentina. 




Lucin tiene el pelo blanco y la piel marcada por los años. Su rostro conserva una belleza ajada y una expresión rebelde de hidalguía, pero suele perderse en imágenes maltrechas. Lucin tiene 105 largos años, y enarbola la osadía de haber sobrevivido al siniestro Genocidio Armenio.

Allí perdió temprano a su madre, y después a su padre. Los hermanos se dispersaron en un mundo de revoluciones y países nacientes. Lucin creció con el ritmo estremecedor del Siglo XX. Los psicólogos denominan resiliencia a la capacidad que tienen algunas personas para adaptarse y superar la adversidad y el dolor. Lucin lo llama suerte. “Tuve suerte”, dice con voz de consuelo, “encontré gente buena que me ayudó”.
Es la única sobreviviente en la Argentina, y una de las pocas en el mundo, de esa ignominiosa masacre turca de 1915. Cuando el Imperio otomano dio la orden de deportar a todos los armenios, Lucin tenía 6 años y vivía en una enorme casa en Aintab. “En esa época mi papa Abraham estaba en una muy buena situación, exportaba pistacho y era joyero, muy buen joyero. Yo tenía cinco hermanos; yo era la menor. En esa época vivíamos muy bien”, cuenta, buscando en el laberinto sensible de la memoria.


“Cuando hablamos de estas cosas, no puedo dormir"


Pero todo cambió cuando a principios del siglo pasado el movimiento nacionalista musulmán de los “Jóvenes Turcos” tomó el poder. Reclamaban una sociedad culturalmente homogénea, que implicaba eliminar a otras etnias como armenios y griegos, y a religiones diferentes, como la cristiana. “No se por qué lo hacían, tal vez nos tenían envidia”, dice con una inocencia que despierta ternura.
El fatídico 24 de abril de 1915 comenzó el genocidio. Ese día las tropas turcas detuvieron a 235 intelectuales de la comunidad de armenios en Estambul. Le siguió una ola de asesinatos, violaciones, decapitaciones y desolación. Los soldados arrasaron una por una las aldeas armenias. En deportaciones masivas las tropas llevaron a los armenios por desiertos que devoraban a los más débiles. Las cifras, aunque nunca reflejan el dolor y el padecimiento de las víctimas, dan una dimensión: se cree que murieron 1.500.000 armenios.

"Pero mi madre no se salvó. Estaba embarazada y empezó a tener pérdidas, 

murió en el camino"



Lucin recuerda el comienzo de la tragedia. “Las iglesias dejaron de hacer sonar las campanas y empezaron las maldades. Mi papá sacó en primer lugar a los hijos grandes. Los mandó en tren a Aleppo, Siria. Pero nosotros quedamos hasta último momento”.
El relato sigue. “Mi papá se enfermó y nosotros no sabíamos qué hacer. Entonces algunos amigos turcos nos trajeron un carro grande y pusieron un colchón para que mi papá pudiera viajar y escapar. Cuando salimos, los militares nos pararon y nos bajaron a todos. Nos pedían oro. Mi madre había escondido algunos lingotes chicos en almohadas. Revisando, los soldados se dieron cuenta. Nos querían robar todo. Mi madre se puso a llorar y decía cómo vamos a vivir sin esos ahorros. Entonces arreglamos que nos dejaran algo. Llevábamos comida para el viaje, pero también nos quitaron. Nos quedamos sin comida, pero pudimos llegar a Aleppo. Pero mi madre no se salvó. Estaba embarazada y empezó a tener pérdidas, murió en el camino”.
La familia de Lucin volvió cuando terminó la I Guerra Mundial, creyendo que dejarían tranquilos a los armenios. “Cuando volvimos todo había sido destruido en el pueblo. Mi casa estaba destrozada”. La pesadilla comenzó otra vez. La represión turca seguía intacta. Ahí se inició un nuevo exilio, en un tren hacia el desierto y la muerte.
“El tren paró en un lugar inhóspito, oscuro. Entonces mi papa le dio algo de oro a un guardia para que nos dejara ir. Pero era un lugar desolado. Comenzamos a caminar hacia la única luz que se veía. Cuando llagamos era un galpón enorme que estaba lleno de armenios. Todos apretados. Después de estar unos días en ese galpón mi padre dijo, aquí no nos podemos quedar. Y decidió ir hacia Damasco. En el camino encontramos gente que también huía. Me acuerdo de una mujer que estaba llorando porque le habían matado a los hijos y al marido. Entonces mi papá le dijo si quería ocuparse de mí, cuidarme a mí, que era la más chiquita. Y la mujer me cuidó durante todo el viaje hacia Damasco”.
Abraham murió en Damasco, y los hijos partieron hacia Argentina, buscando su América. Lucin quedó con su hermana mayor. Allí estudió y aprendió francés, la lengua de la colonia. Cuando tuvo 16 años quiso reencontrarse con sus hermanos. Aprovechó que una familia conocida se tomaba un barco hacia Sudamérica y los siguió. Pero en una escala en Francia la cosa se complicó. Las autoridades la obligaron a quedarse en el puerto porque tenía una lastimadura en un ojo y temían que fuera una infección: “No me dejaron subir al barco. Ahí me quedé un mes con una mujer joven que me ayudó. Después vinimos juntas en el barco, en tercera clase. ¡Qué viaje!”.
Llegó en 1925, cuando la inmigración conquistaba el país. “Argentina, hay que lindo. Para mí, como Argentina no hay ningún lugar”, dice, con voz de agradecimiento. Aquí se estableció y formó familia. Tiene dos hijos, 5 nietos y 8 bisnietos. Lucin consiguió la paz que buscaba, pero nunca se desprendió del dolor que le dejó el genocidio. “¿Rencor?, no”, responde ante la pregunta obvia, “Qué vamos a hacer. A todos los armenios nos hicieron lo mismo. Quemaron pueblos enteros. No se porqué. Yo creo que nos envidiaban”, repite.
Lucin acomoda su falda, mientras pierde la mirada en un cielo azul de recuerdos. “Cuando hablamos de estas cosas, no puedo dormir, no duermo. Casi no conocí a mi mamá, y mi papá murió cuando yo era chica. Perdimos todo. Tuve una juventud muy triste. Qué se le va a hacer. Es la vida”, dice, con un gusto amargo en las entrañas.


Daniel Vittar
dvittar@clarin.com
 28 marzo 2015
Clarín
Fuente: Clarín



La amiga de Lucin: "Raptada por los turcos y adoptada en Francia: la conmovedora historia de Hury" por Daniel Vittar, 28 marzo 2015, Clarin



Alrededor de Lucin se sucedieron historias profundamente conmovedoras. Hay una que atesora con ternura en su corazón de mujer. La cuenta con ojos de asombro y voz rasgada por la emoción.

En Aintab tenía una vecina que acostumbraba a jugar con ella. Se llamaba Hury y despuntaba la adolescencia. El día del gran éxodo, cuando las hordas turcas arrasaba con cualquier vestigio de la comunidad armenia, Hury desapareció. “Cuando todos teníamos que huir de Aintab, esta chica no aparecía. La familia se desesperó, no sabía donde estaba. La madre no paraba de llorar. Pero no se pudo hacer nada, tuvimos que irnos sin ella”, dice.
Treinta años después –continúa–, cuando ya me encontraba en la Argentina, me envía una carta mi hermana desde Siria contándome que habían encontrado a Hury. No lo podíamos creer”.
Lucin entrecorta el relato una y otra vez, abrumada por el recuerdo. “Ahí nos enteremos que Hury había sido secuestrada por turcos, pero cuando se la llevaban los vieron soldados franceses y se la quitaron, para protegerla”. Finalmente la chica terminó en El Líbano, donde una pareja francesa decidió adoptarla. Viajó a París, donde creció y estudió en el seno de una familia acomodada.
Huri tuvo una buena vida, pero nunca se olvidó de su pasado en Aintab. Ya grande, quiso buscar a sus padres biológicos. La familia accedió y juntos viajaron a Oriente Medio para tratar de encontrarlos. Recorrieron Líbano y Siria. Cuando llegaron a Damasco centraron la búsqueda en ambientes católicos, porque esa era la religión de la familia original.
Una mujer armenia, muy humilde, se acercó un día a una iglesia y dijo que ella había perdido a su hija en Aintab y que creía que era Hury. Se concretó un encuentro con toda la tensión obvia de una situación de este tipo. “Cuando se vieron, Hury no la reconoció como su madre. Dudaba, decía que no podía ser. Entonces la madre le dijo que su hija desaparecida tenía un lunar negro al lado del ombligo. Y ella lo tenía. Así conoció a su madre. Pero ya eran diferentes. Hury se había criado en Francia, tenía educación. Su madre era pobre”, cuenta.

 
Daniel Vittar
dvittar@clarin.com
 28 marzo 2015
Clarín
Fuente: Clarín



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