Reverón en el mar Caribe, foto del documental de Margot Benacerraf "Reveron".
Somos una hemeroteca de textos y otras cosas hermosas, de ayer y de hoy y de mañana también.
"Poetry and painting have always been sisters, speaking different languages to convey the same truth. While Rudyard Kipling sculpted a monument to human fortitude with words in his poem "If," the art of Claudia Patricia López Osornio seeks to capture that same essence through color, form, and texture.
Why unite these two disciplines in a single book? Because a modern painting is not just an image; it is a visual response to Kipling's "If." Where the poet speaks of keeping one's head, the artist finds balance in composition. Where the verse speaks of rebuilding with worn-out tools, the painting reveals the beauty of matter-the relief and the layering of pigments that narrate a story of strength.
In this book, the poem ceases to be a static text and becomes an atmosphere. The works presented here do not merely illustrate the poem; they inhabit it. They are the reflection of that "unforgiving minute" which the artist has managed to fill with sixty seconds of pure creation".
Excerpt from the prologue.
La poesía del color por Jairo Carthy
"La poesía y la pintura han sido, desde siempre, hermanas que hablan distintos idiomas para decir la misma verdad. Mientras RudyardKipling esculpió con palabras un monumento a la entereza humana en su poema “If”’, el arte de Claudia Patricia López Osornio busca capturar esa misma esencia a través del color, la forma y la textura.
Mientras Rudyard Kipling esculpió con palabras un monumento a la entereza humana en su poema "If"', el arte de Claudia Patricia López Osornio busca capturar esa misma esencia a través del color, la forma y la textura.
¿Por qué unir estas dos disciplinas en un solo libro? Porque un cuadro moderno no es solo una imagen; es una respuesta visual al "Si..." de Kipling. Donde el poeta dice mantener la cabeza en su sitio, la artista plástica encuentra el equilibrio en la composición. Donde el verso habla de reconstruir con herramientas desgastadas, la pintura nos muestra la belleza de la materia, el relieve y la superposición de capas que narran una historia de fortaleza.
En este libro, el poema deja de ser un texto estático para convertirse en atmósfera. Las obras aquí presentes no ilustran el poema; lo habitan. Son el reflejo de ese minuto implacable que la artista ha logrado llenar con sesenta segundos de creación pura".
Was a prominent British writer and poet born in Bombay, India (1865) . He is world-renowned for his storytelling skills and his tales set in British India.
His most famous works include The Jungle Book, Kim, and the poem “If”.
In 1907, he became the first English-language author to receive the Nobel Prize in Literature, and he remains the youngest recipient of the award to this day.
His writing style is characterized by its celebration of heroism, duty, and life during the era of the British Empire.
Fue un destacado escritor y poeta británico nacido en Bombay, India (1865). Es mundialmente conocido por su capacidad narrativa y sus relatos ambientados en el Oriente británico.
Sus obras más famosas incluyen El libro de la selva, Kim y el poema “If”.
En 1907, se convirtió en el primer autor de lengua inglesa en recibir el Premio Nobel de Literatura, siendo hasta hoy el galardonado más joven en esta categoría. Su estilo se caracteriza por celebrar el
heroísmo, el deber y la vida durante el Imperio Británico.
CLAUDIA PATRICIA LÓPEZ OSORNIO
She studied set design at the La Plata Theater School (Argentina) and fine arts painting under artists Mirta Rosetti and Cristina Manganiello. She has participated in both solo and group exhibitions in Argentina, Canada, and Venezuela.
In Venezuela, she was invited by the prestigious puppeteer Eduardo Di Mauro to lead lighting works-
hops for puppetry in Caracas and throughout the country.
She is currently a member of the Friends of MACLA (Museum of Contemporary Art of La Plata).
Estudió escenografía en la Escuela de Teatro de La Plata, Argentina y pintura con las artistas Mirta Rosetti y Cristina Manganiello. Ha realizado exposiciones individuales y colectivas en Argentina, Canadá y Venezuela, país en donde también dictó Talleres de iluminación para títeres en Caracas y el interior del país, invitada por el prestigioso titiritero Eduardo Di Mauro.
Es miembro de Amigos del MACLA (Museo de Arte Contemporáneo de La Plata).
Beatriz Iriart: ‘Escribir poesía es la manera de transmutar el dolor’, una entrevista de Petruvska Simne
AMARNA
A la memoria de Ana Iriart, mi mamá. (25/1/1925-16/8/2008)
Reina niña. Reina madre. Amarna ya no existe pero el perfume perdura. Nefertiti reverencio la inmortalidad de tu Dios inexistente de tu paso de papiros y miel de tu memoria presente.
Beatriz Iriart
Desde muy joven la poeta Beatriz Iriart se enfrentó a la batalla cruenta del dolor, a la angustia existencial de vivir, y a las enfermedades que azotaron su frágil cuerpo, pero nada de eso impidió que escribiera con una fuerza demoledora para plasmar su visón del mundo.
La poesía entró en su vida para mostrar que la muerte es, desde siempre, esa incógnita que todo ser humano quiere desentrañar, y es por eso que sus poemas contienen una dosis justa de verdad, un desgarramiento interior que conmueve, además de una belleza otorgada por las palabras precisas que utiliza.
Algo que encontramos en los poemas de Beatriz Iriart me hace recordar lo que la poeta, escritora y filosofa española María Zambrano escribió en uno de sus ensayos: “la poesía es pensamiento, pero un pensamiento que no se separa de la vida. No piensa sobre la experiencia: piensa desde ella. Por eso la poesía no argumenta; revela. Y esa revelación no llega como certeza lógica, sino como emoción: una emoción que no es sentimentalismo, sino comprensión súbita”.
“Cuando un poema nos conmueve de verdad, no es porque haya tocado una fibra sensible cualquiera, sino porque ha puesto palabras —necesarias e inevitables— a algo que intuíamos sin saber decir. La emoción es el signo de que la idea ha alcanzado su forma justa”.
Por su parte, Susana D. Castillo, escritora e investigadora ecuatoriana escribió: “Leerte es dejarnos conducir de tu mano sensible a esos resquicios que tratamos de ignorar sabiendo a plena conciencia que están allí, inmutables, acechándonos”. (…) “Tu trabajo poético, tu examinar estos desaciertos fantasmales de la humanidad, nos compromete a estar alertas a los procesos personales y colectivos por los que deambulamos torpemente. No es fácil, Bea, leer este hurgar en el dolor que reside en tus poemas… en ellos reconocemos nuestras cavilaciones más íntimas, nuestro perplejo cuestionar que tratamos de colocar en un estante, ¡hasta la próxima!, y recubrirlo con la rutina incesante cotidiana”.
Mientras que la escritora chilena-estadounidense Sonia M. Martín señaló: “Leer los poemas de Beatriz, nos hacen sentirnos inmersos de alguna manera en los versos de Alejandra Pizarnik y de Sylvia Plath. No obstante, hoy, nos encontramos en el torbellino de los versos de Beatriz… y su poemario La Muerte quiere…”.
Además, el escritor Félix Esteves subrayó que: “La estética de la poesía de Beatriz López Osornio no nace de la observación pura o de las sensaciones insustanciales de los elementos sino de la interioridad de la poeta y la luz o la sombra que ella proyecta sobre la vida”. (…) “Al hablar del conflicto apetencia-aversión hacia la vida es porque vemos en cada uno de sus poemas o en casi todos, un grito desesperado por la vida, una exaltación a la sobrevivencia de los seres animados y los inertes, pero siempre tomados de la mano o bailando con la muerte, en este sentido hay una dualidad, un juego casi morboso y pizarnikiano de ver y sentir la realidad. Algunas veces da la impresión que sus poemas son escritos en trances donde ella se pelea con la vida por morir o estando ya casi muerta o desfallecida lucha por sobrevivir”.
Beatriz Iriat nace en otoño, 12 de mayo, en La Plata, Argentina. Miembro de la Sociedad de Escritores Latinoamericanos de California y Capítulo Internacional en Internet (SELC y CII), California, Estados Unidos. Publicó los libros: Perspectivas, 1977; Collage de Cinco, 1981; Extraño Linaje, 1984; La Muerte Quiere…, 2003; La Muerte Quiere…, segunda edición, 2016; Te He Soñado Tanto Libertad, 2025. Su obra ha sido traducida al inglés y al portugués en varios países, y la han publicado en diferentes antologías en su país y en el extranjero. Estudió cerámica y pintura. Formó parte del movimiento underground en la década del 70, colaborando con la revista literaria Machu Picchu.
La compositora venezolana Diana Arismendi, compuso en el año 2015 la obra In memoriam, en conmemoración del Holocausto, inspirándose en el poema Yo estuve en Auschwitz, de la poeta Beatriz Iriart. Concierto organizado por el Espacio Anna Frank de Caracas, con la participación de la Orquesta Sinfónica de Venezuela dirigida por el maestro Alfredo Rugeles.
Holocausto: Con poemas de Maiakovski, Elsa Langer, Beatriz Iriart y un texto de Javier Romañach. La Fundación Rey Ardid recordó al millón de personas con discapacidad asesinadas por los nazis / España, 3 de febrero de 2015.
España, febrero 2023. Amlega rinde homenaje a las personas LGTBI asesinadas durante el Holocausto, el FARO de Melilla.
Melilla Media, España, enero 2023. El Área de Cultura y Amlega rindieron homenaje a las víctimas del Holocausto Rosa a través de una exposición itinerante. Se leyó el poema Números de la poeta argentina Beatriz Iriart y un extracto del libro La Persecución Nazi de los Homosexuales acompañados por melodías a violín.
– ¿Qué recuerda de la casa de su infancia?
– La higuera donde estudiaba y donde con mis hermanas esperábamos que llegara el colectivo que traía a mamá de su empleo, subidas a la rama más alta.
– ¿Los perfumes, los sabores, los colores de la niñez asaltan en algún momento su presente?
– Vivíamos en el campo y esos olores y perfumes no se hallan en la ciudad. Sólo los recuerdo al pensarlos.
– ¿Quiénes son sus padres? ¿Qué aprendió de cada uno?
– Mi padre fue un hombre despiadado que abandonó la familia y mi madre hizo las veces de madre-padre siempre. Mamá era una mujer muy culta y liberal. Sin prejuicios entre la cultura popular y la cultura clásica, además de ser docente y asistente social. Me introdujo de su mano al extraordinario mundo de la música, el cine, la ópera, el teatro y la literatura. Era una mujer revolucionaria para su época por ejemplo: por pregonar la libertad en todos sus órdenes e inculcárnoslo.
Nunca tuvimos televisor, pero sí infinidad de libros y diccionarios que yo leía e investigaba los días de lluvia, los demás días lo hacía en la rama de la vieja higuera en la cual también estudiaba.
– ¿Ha escrito alguna vez un poema que es la respuesta a experiencias infantiles?
– Sí. Decreto. En respuesta a un regaño de mamá.
– ¿Recuerda algún libro que leyó cuando era niña?
– La Cabaña del Tío Tom y La Historia de San Michele.
– ¿Cómo fue su etapa de adolescente? ¿Se refugiaba en la escritura, en la lectura?
– Me refugiaba en ambas, un poco con cada una y en total soledad.
– ¿Quién leyó sus poemas iniciales? ¿Lo alentaron a seguir?
– Mi mamá y sí, me alentó a seguir.
– ¿Cómo fue el proceso de escritura de su primer libro? ¿Reunió los poemas que tenía escrito o escribió especialmente para ese libro en particular? ¿Fue difícil encontrar la editorial?
– Reuní y escribí poemas. Hallar la editorial fue catastrófico. Al final se publicaron en una editorial subterránea. Las revistas subterráneas me ayudaron a difundir mi poesía, publicando: Perspectivas, 1977; Collage de cinco, 1981; Extraño Linaje, 1984; LA MUERTE QUIERE…, 2008., Me alejé de los círculos literarios por no coincidir con sus temáticas.
– ¿Sus primeros libros los firmó con su apellido paterno, qué la motivó a cambiar su firma? ¿Ese cambió la afectó de alguna forma?
– Cambié la firma en un homenaje tardío a mi mamá. Luego vino el Lupus Eritematoso Sistémico y conviví con la muerte largos años. Y todo cambió para bien.
– ¿Cómo vive el proceso de su escritura, toma apuntes, reescribe, anota lo que siente y piensa día a día?
– Anoto lo que pienso en espacios oníricos, luego los paso a Word.
– ¿Ha reescrito algún poema que haya guardado en su adolescencia?
– No.
– ¿Alguna vez ha tenido que parar el trabajo o despertarse a medianoche para escribir una línea o un poema?
– Sí, para plasmar un poema que verá la luz horas después.
– ¿Cómo sabe cuándo debe terminar un poema? ¿Qué es lo más difícil de ese proceso: terminar o comenzar?
– A veces el poema se dicta solo, otras en el comienzo se ve el final. Y a veces no suceden ninguna de las dos cosas.
– ¿Tiene rituales al momento de comenzar a escribir un poema, una hora del día o de la noche?
– No tengo rituales.
– ¿Piensa en un lector ideal cuando se sienta al escribir?
– Pienso en quien leerá los escritos, pero no en un lector ideal.
– ¿Recuerda alguna crítica que la haya impactado, elogiosa o no, sobre su poesía?
– Sí, la crítica de Eliahu Toker, poeta argentino, la de Sonia M. Martin y la de Susana Castillo
– ¿Qué libro suyo recomendaría a un lector de poesía?
– Te he soñado tanto LIBERTAD, de ediciones Choroní 2025. Cuya portada es un cuadro de la artista plástica Claudia Patricia López Osornio y el diseño gráfico una obra de arte del diseñador y amigo Jairo Carthy.
– ¿Tiene algún libro que relee invariablemente a lo largo de su vida?
– Todos los libros de Julio Cortázar.
– ¿Qué libro le regalaría a alguien que quiera conocer su Buenos Aires?
– Rincones de Buenos Aires, de Leila Aisen.
– ¿Está trabajando en un proyecto?
– El proyecto es con Ediciones Choroní para publicar LA MUERTE QUIERE… con mínimas modificaciones
– ¿Se ha he vuelto más crítica con la vida? ¿Con las amistades? ¿con la familia?
– Me he tornado más selectiva, más solitaria.
– ¿Qué piensa de la inteligencia artificial?
– Es un adelanto filoso, se puede usar para buenas causas o no.
– ¿Las redes sociales lo abruman? ¿Le quitan tiempo? ¿Piensa que anulan la lectura de libros?
– Quitan tiempo y anulan los espacios de lectura, pero son un mal necesario.
– ¿Qué le da miedo?
-El egoísmo.
– ¿Por qué escribe?
– Escribir poesía es la manera de transmutar el dolor que vive en mí desde los 10 años, porque a esa edad yo ya era una anciana.
Beatriz Iriart
POEMAS Y UN CUENTO
YO ESTUVE EN AUSCHWITZ
A la memoria de Primo Levi (1919-1987)
Yo estuve en Auschwitz. Yo parí hijos de amargura, dolor y espanto. Yo anduve descalza en el fango de un campo con flores segadas al igual que las semillas frescas de nuestros rebaños. Y hoy a los 61 años de la liberación del campo: Soy una sombra una mujer sin rostro. La desolación y el hambre. Yo… yo estuve en Auschwitz.
27 de enero del 2006
LEGADO ANCESTRAL
A la memoria de Julio Cortázar
Lamento no dar lo que requieren
Lamento no obviar dos trazos de “Rayuela” para alcanzar el “cielo”. Lamento no transmutar heridas de antaño ulceradas, putrefactas en malestares leves. Pero más lamento no atiborrar con sabiduría y afecto y regar tus huecos de huérfana desolada y esquiva.
LA EXPOSICIÓN
“Sólo el trabajo os hará libres” (Leyenda del campo de concentración de Auschwitz)
Sacaron boleto para la próxima estación. El chofer los trató cortésmente. Intercambiaron opiniones, recuerdos y algún futuro cercano. Arribaron. Las melancólicas notas envolvían la niebla mañanera. Los acompañaron hasta la descomunal exposición, ante el inmenso collage donde había sueños, huesos, ilusiones, miedos, pero ningún rostro.
Pronto comenzarían las tareas en el atelier. La música se deslizaba dulcemente. Se desnudaron – la higiene era la disciplina fundamental para esa faz del arte. Las duchas ayudarían a ello. Sacaron boleto para la próxima estación. La obra quedó inconclusa. El gas, involuntariamente, los sumergió, en el inmenso collage sin rostros.
ESTADO DE SITIO
Hay estado de sitio en la ropa raída en los pesares diarios. Hay estado de sitio en las barricadas cuando amanece y no hay amor y hay hambre.
POSTRERO REMATE
Que necedad creer que llegará el otoño con dignidad y que sus hojas no caerán. Que necedad creer que nos amaremos hasta el final.
Que necedad no asumir que tu ausencia también será mía. Que necedad creer al despertar que habrá otro día más. Que necedad mirar el reloj y no aceptar que ya no hay más horas, ni risas, ni llantos solamente oscuridad.
DESDE UN RINCÓN
De niña tuve un vergel de canela y cinamomo. Hoy la muerte ronda en mi jardín de niña para que ignore los aromas cálidos y solo sienta el óxido de la sangre tibia de los vergeles huérfano.
PARNASO Y ABISMO
Me hiere la risa que apuñala como antes. Los silencios extensos por donde emergen los fantasmas.
No tener respuestas al túnel de sombras. Los fuegos estólidos. Los profanadores de esperanzas Los rostros que se esfuman desconociendo que como ayer los estamos esperando.
LA MUERTE QUIERE…
La muerte quiere que me pinte de amarillo para opacar al sol y danzar en penumbras hasta que la luna deje blancos mis huesos.
DECRETO
Cuando partas los cipreses no llorarán sobre tu tumba porque no habrá tumba sólo recuerdos.
ELLAS
En los abismos de fuego en las lunas y las bóvedas el azur y los silencios danzan
las ominosas vírgenes pretendiendo sepultar Oriente y Occidente. Para desterrar EL PASADO.
ESPECTROS DE AJENJO
Nos quedamos sin lágrimas. Secos en cuerpo y alma. La piel árida. Nos tornamos en desierto. En parias de herrar vagabundo. Somos LOS HEREDEROS de la crueldad devastadora que azota aún salvaje y furtiva el reposo de los moribundos.
Como parte de la trilogía escogida por el productor Benjamín Cohen para configurar el espectáculo “Tres dramaturgas del silencio al estallido,” se estrenó exitosamente PUERTA ABIERTA AL MAR de la argentina-venezolana Viviana Marcela Iriart. Este proyecto, donde se presentaban los tres montajes simultáneamente, empezó el 13 de abril y se mantuvo en cartelera por dos meses consecutivos en la sala de conciertos del Ateneo de Caracas. Las otras obras escogidas fueron Las Tiendas del Sheik de Carmen García Vilar y Casa en Orden de Ana Teresa Sosa.
PUERTA ABIERTA…, cuyo texto inédito ha llegado hasta nosotros, explora el desarraigo de sus dos personajes en diferentes planos.
En un primer nivel, la obra versa sobre el re-encuentro ansioso de dos mujeres separadas durante diez años. El tipo de relación de los personajes no se aclara pero es obvio que ha existido un pasado íntimamente compartido –casi simbiótico- desde la infancia y la adolescencia. Dunia y Sandra son ahora mujeres en sus cuarenta y de aspecto profesional.
Acertadamente el encuentro inicial esta coreografiado en una danza lenta en la que las dos mujeres tratan de hallarse –como en una neblina – al mismo tiempo que reprimen la exteriorización de sus conflictivas emociones. Con reserva, y tratando de reconocer la huella dejada en ellas por el tiempo, las dos mujeres empezaran un dialogo, tirante a veces, que ira desplegando las reacciones contenidas. Axial ellas pasaran - con cautela y mesura - de la evocación a la risa, del canto a la nostalgia, de la distancia….al tango!
El espectador se entera de esta manera que la brecha abierta en esta pareja radica en el motivo mismo del éxodo y en el rol que cada una ha asumido como razón vital: Sandra ha cortado sus raíces de un tajo al dejar el país y llevar con ella la denuncia vehemente de los abusos del poder; Dunia se ha quedado en un destierro interno, acosada por el clima de amenaza e incertidumbre cotidiano, usando mecanismos de defensa para sobrevivir los miedos. La nota álgida surge cuando ambas partes confrontan sus versiones y expresan, con dolor, sus dudas sobre la inutilidad del sacrificio vivido. Ambas, por otra parte, se sienten acusadas y enjuiciadas por su contraparte y esa sospecha detiene el flujo del afecto, del reencuentro y de la vida que ahora las reúne. El denominador común, de estas posturas antagónicas, sale a flote cuando Sandra y Dunia cobran consciencia de que la juventud nueva “no tiene memoria” y se ha olvidado ya de ese capitulo de la historia que a ellas –y a miles de compatriotas- los marco radicalmente. Ante esta realidad, la alienación aflora simultáneamente en las dos compañeras. Y es allí donde la obra alcanza otros niveles de significación mas amplios ya que traspasa la situación especifica de caracter político para llegar a un nivel existencial donde la soledad y los recuerdos habitan sin dar tregua.
De manera magistral la autora ha intercalado, a lo largo de la obra, la voz inconfundible de Susana Rinaldi al punto que la letra de las canciones parece entretejerse con los parlamentos de la obra, y, aun mas, parece crear un tercer personaje omnisciente. El recurso de la música actúa igualmente como soporte certero, como raigambre profunda de estos seres fragmentados. El final esperanzador, que se da a través de la voz de Rinaldi cantando apropiadamente “A pesar de todo”. así como en la aceptación conciliatoria de Sandra y Dunia, atenúa tiernamente la tensión emotiva mantenida en alto a lo largo de la pieza.
Es oportuno añadir que Viviana Marcela Iriart –novelista y periodista – estuvo refugiada en el consulado de Venezuela a los 21 años, etapa en la que empezó su exilio que la llevaría a varias latitudes hasta ubicarse en Venezuela. A juzgar por el interés manifestado con el estreno de PUERTA ABIERTA…es dable augurar a la escritora Iriart muchos éxitos en sus futuras obras.
La Dra. Susana D. Castillo, de la Universidad de San Diego en California, escribió en la revista Latin American Theater Review de la Universidad de Kansas, Estados Unidos:
"...la obra explora el desarraigo de sus dos personajes en diferentes planos. En un primer nivel, la obra versa sobre el re-encuentro ansioso de dos mujeres separadas durante diez años…
Acertadamente el encuentro inicial está coreografiado en una danza lenta en la que las dos mujeres tratan de hallarse –como en una neblina – al mismo tiempo que reprimen la exteriorización de sus conflictivas emociones... Así ellas pasarán -con cautela y mesura- de la evocación a la risa, del canto a la nostalgia, de la distancia….al tango!... (...) Es oportuno añadir que Viviana Marcela Iriart –novelista y periodista – estuvo refugiada en la Embajada de Venezuela a los 21 años, etapa en la que empezó su exilio que la llevaría a varias latitudes hasta ubicarse en Venezuela…”.
Argentina, principio años ´90. Sandra y Dunia, amigas desde la infancia que fueron detenidas-desaparecidas por la dictadura en un campo de concentración, por ser pacifistas, se reencuentran después de varios años de exilio de Sandra. Del emocionante reencuentro pasan a la sorpresa descubrir cómo la dictadura logró separarlas y crear dos pueblos: el de las personas que se quedaron y el de las personas que fueron condenadas al exilio. De repente, un abismo se abre ante sus ojos, dejándolas en orillas separadas. ¿Podrán crear un puente que las una?
**´Metafísica: Parte de la filosofía que trata del ser en cuanto tal, y de sus propiedades, principios y causas primeras. Modo de discurrir con demasiada sutileza en cualquiera materia. Lo que sí se discurre´**
**Diccionario RAE**
**En ´Detalles Metafísicos´ los grandiosos espacios de la memoria se reducen hasta alcanzar el prodigio de una sensible verdad de sentimientos (…) la palabra poética al trascenderse a sí misma roza el rostro de la eternidad y convierte lo metafísico en un destello de luz**
**Rodolfo Izaguirre**
1.-
Mirar lo imposible, lo inasible, lo que está más allá de lo físico, lo invisible al ojo común, lo que es posible advertir desde la memoria o desde ese ´destello de luz´ que la poesía le imprime a la existencia. ´El ser en cuanto ser´ o ´el ser y el no ser´ como un cuestionamiento, como el instante ontológico, el que se asoma al espíritu y allí respira: la metafísica, ese más allá de todo, detallada por la curiosidad de quien sabe que ese más allá es parte del instante, del momento en que las palabras se materializan, en el instante en que la voz que estaba apagada resuena para alentar el tiempo y el espacio. Modo de discurrir, como río material, líquido y metafísico de Heráclito, como la corriente que nos inunda y nos ahoga. O como los pensamientos traídos por los sentimientos y añadidos a lo invisible
En este poemario de José Pulido encaramos ambos espacios, ambas inmaterialidades: el ser y el no ser, ese fenómeno que ilustra lo interior, lo que no vemos y puede convertirse en forma, en nombre, en sujeto que respira, en hombre, en mujer, en ese ´prodigio´ que es nacer, el que se consagra a la fe, a ese asunto tan delicado, tan sutil como es soñar desde una existencia intocada.
La poesía será siempre metafísica: un detalle que se aborda desde el vacío y transforma el espíritu, lo renueva o lo borra, porque la poesía –para algunos pensadores- puede ser peligrosa. En nuestro caso, en el que concierne al ser, el poeta recurre al equilibrio o se asoma al abismo. Pero también puede deshacerse de lo sombrío y revelarse iluminada, abierta a todos los sentidos, al alma y al cuerpo. Entonces es Ser. La poesía es un Ser que nos habita, razón por la cual José Pulido, ese incansable constructor de imágenes, de historias y de afectos, se nos muestra con este hermoso detalle donde cabe toda la belleza que lo sostiene, que lo habita sin descanso, porque el poeta no deja de decir, no deja de cantar, de escribir como si conversara con el lector o como si hilara un fraseo diario, cotidiano, extraído de su condición de hombre de la calle, de su casa memorial, de su niñez y su creencia en todo lo que significa la fe en lo eterno, en lo que algún día podremos ver de otra manera, convertidos en polvo metafísico.
Sólo un poeta puede mirar más allá. Sólo un poeta hace visible lo invisible, pero también hace invisible lo visible. Un poeta es capaz de oscurecer o iluminar. Y de ese oscurecimiento emerge la sabiduría, la voz que clama desde la página en blanco y se revela en quien se le aproxima. Vivimos en un mundo extremadamente físico, vulgar muchas veces. Si retomáramos la sombra que nos sigue, seríamos capaces de cantar o contar lo que nos precede. En estos poemas de José Pulido está todo su ser: aquel que lo advierte en plena calle, bajo el sol genovés, pero también bajo la sombra de un árbol de su ciudad natal. Es universal y local. Es detallista de lo que siente y metafísico de lo que sabe ver y decir.
2.-
Soplos cotidianos, poesía coloquial, poesía conversada. El autor es atajado por la vida de todos los días en la que lo metafísico está en las palabras anónimas, en quienes son parte de la audición del autor. Por eso dice: ´Los problemas de la casa/ son los mismos que sufre/ el universo´. He allí ese todo que parte de los familiar hasta convertirse en un aforismo, en una máxima que cabe en la boca de cualquiera que pasee por la plaza Miranda de Villa de Cura o se oiga en un café de Roma. Y mucho más allá de esa expresión, una terrible que también forma del diario devenir: ´…hemos estado fabricando infiernos´, una crítica que no soslaya la realidad de todos los siglos, pero muchos más los actuales donde el averno tiene múltiples caras.
Nuestro autor revisa el ánima de un ser que sueña con un ´negro triste en otoño no es lo mismo/ que despertarse llorando en primavera´. Suerte de giro circadiano verbal en el que la metáfora se desliza hasta ´la zona en donde nada conocemos/ es mejor no pensarla porque existe…´. No se esfuerza la duda en aparecer, como en toda poesía, como en todo intento por encuadrar el mundo.
Su yo interviene y se pluraliza: dos maneras de detallar lo que fue invisible, lo inmaterial. De esta manera Pulido nos avisa en estos versos entrecortados: ´Me he quedado agotando lo profundo (…) lo imaginado ya está en el lugar de llegada (…) La forma del vacío puede ser tan triste (…) hoy tampoco saldremos si te duelen las alas´.
(Como un descanso, el libro nos ofrece en grafemas mucho más grandes una ironía y humor que en algunos poemas se enlaza con el resto de los textos. Dice así: ´Una oración en pleno camino de la lectura donde las galletas María y la Madre de Dios ruegan por nosotros en medio de un bolero en la radio.)
Aquí lo demuestra: ´¿De qué hablas con tu esposa cuando beben café´.
3.-
Instantes simbólicos en esta revisión humana desde la intuición aérea: ´Vi pájaros volando con angustia´, y dice como para él mismo: ´…las voces que hablan de toda materia inverosímil´.
De pronto, aparece el autor de ´La metamorfosis´, quien, de acuerdo con el ensayo de Karl Krispin Kafka paseaba en bicicleta por toda Praga. Aquí Pulido lo convierte en ´Kafka de la guarda´, ángel que se tropieza con Rilke en la puerta de un baño y allí ‘siguieron aguantando las ganas de orinar´. Verso crudo, abierto a cualquier interpretación.
José Pulido no olvida su fe, su creencia cristiana, pero lo hace desde la desnudez de las palabras, desde lo que ya hemos advertido, desde la verdad desnuda de lo diario.
En este segmento de un texto del venezolano podemos leer: ´La mujer ciega va llorando por toda la sala/ desvinculada de la hora del día/ su propia familia ha prohibido/ que se acerque donde hacen los milagros´. La imagen de Jesús es parte de esta breve historia incluida en un poema.
Insiste en esa profusa inclinación bíblica cuando exclama: ´…abundan los mensajes/ en las piedras más calladas´, aquella piedra que era Cristo, como tituló una vez Miguel Otero Silva. Jesús, personaje poético, inmaterial e inmortal, por tanto metafísico, parido por María, de carne y hueso.
4.-
Este es un libro la reencarnación. Un libro que nace y renace. Un libro renacido de las cenizas del silencio. Por eso dice: ´Ninguna pasión es infinita´. No obstante se pregunta: ´¿Qué hacer con el útero?´: la matriz de donde emerge la santidad o el portador del infiero. Y vuelve a ese ´él´ personal que envuelve al lector: ´…los huesos de la nostalgia (…) Estaba lleno de palabras´.
Y para remarcar lo anterior regresa a la infancia, allá en su pueblo donde están los afectos, la memoria y algunos olvidos: ´Los sábados nos escapábamos de la tristeza´, y en una transferencia anímica nos dice: ´Encierro el huracán en un poema/ encierro el dolor en un poema´.
Estos son ´los grandes espacios de la memoria´, como señala Rodolfo Izaguirre. Estos son los detalles metafísicos que José Pulido ha visto, ha descubierto desde la sencillez de los profundo, desde ese precipicio que aparece de pronto y se transforma en palabras.