la rebelión consiste en mirar una rosa

hasta pulverizarse los ojos


Alejandra Pizarnik








“Y estamos marchando todavía en las calles

Con pequeñas victorias y grandes fracasos

Pero hay alegría y hay esperanza

Y hay un lugar para ti”

Joan Báez





Parialiteratura: textos y pretextos del re-exilio/ Sonia M. Martin, California 2004


Julio Cortázar, escritor argentino, exiliado. Foto: Sara Facio



La figura del intelectual o del artista latinoamericano exiliado constituye una presencia frecuente en el panorama político y social del continente en el siglo veinte, adquiriendo en muchos casos características verdaderamente dramáticas cuando las contingencias de una dictadura o circunstancias políticas adversas han arrojado, masivamente, a un numeroso grupo de gente a vivir fuera de las fronteras de su país de origen. La diseminación del talento intelectual y de su aporte desde esa exterioridad a la que ha sido obligado a replegarse no ha sido suficientemente estudiada, en parte porque no se considera su existencia o porque, como quehacer de parias, no es incorporado a los anales académicos o al canon del país al que pertenece en origen. 





Un doble ostracismo lo signa: el de su país y el de su voz individual. No es posible descartar un exilio interior, el de los intelectuales que permanecieron en el país y fueron —o son—silenciados por la censura, por la muerte o la cárcel. Pero aquí hablo de quienes se quedan fuera porque el tiempo no les ha dado la tregua del retorno o, quienes cuando vuelven, no pueden incorporarse —o reincorporarse— a su espacio porque las fronteras intelectuales se les cierran en las narices. Años de ausencia son castigados con silencio, resistencia interna, desconfianza. Los signa un nuevo exilio, vivido en el seno del territorio nacional. Algunos se vuelven a ir, resignados a un destierro irremediable, inevitable. Es el caso recurrente de quienes han realizado gran parte de su trabajo intelectual fuera de su país de origen y no han contado con la suerte de un éxito internacional que los respalde o de una institución que les brinde una oportunidad para hacerse escuchar. Escriben o crean desde el otro lado de las fronteras, teniendo como horizonte a un país desdibujado por la distancia y los años. 


 Cristina Peri Rossi, escritora uruguaya, exiliada. 
Esta pérdida, sin embargo, es compensada por la ganancia del contacto con otras culturas o lenguas que les permiten visualizar, desde una perspectiva diferente, a su país de origen. No obstante, esta ganancia no siempre se revierte en una plusvalía intelectual, por el contrario. Muchas veces constituye más bien una desventaja para el exiliado o retornado que intenta encaminarse hacia el interior de las fronteras nacionales. Esto no deja de ser una paradoja en momentos cuando el tema de la nación se ha erigido, junto a los de género y raza, en uno de los tres baluartes de las teorías culturales tan supuestamente abiertas a incorporar a su mirada crítica a aquellas voces tradicionalmente silenciadas por el canon. Sin embargo, en algunos casos quienes sostienen esas posiciones teóricas son los primeros en alzar una sólida muralla frente a los que consideran intrusos u “outsider”. Sus motivaciones bien podrían barajarse desde la sensación de amenaza a perder su espacio personal, hasta la sospecha de que el otro no comparte su posición política o intelectual, sólo para mencionar algunas de otras muchas posibilidades. En cualquier caso, el cierre de las fronteras intelectuales hacia quienes escriben “en los bordes” resulta, por demás, una condena. El ostracismo no es patrimonio exclusivo de las dictaduras puesto que no necesariamente concluye con ellas.


Augusto Roa Bastos, escritor paraguayo, exiliado.

La historia de los parias de la literatura y del arte aún está por escribirse. La ventana que ellos han abierto con su aporte es inmensa y su mirada abarca los más diversos y remotos confines del mundo. Chilenos que escriben en Marruecos, argentinos que pintan en Taiwán, colombianos que crean música en Polonia, ecuatorianos que danzan en Australia, venezolanos que hacen cerámica en Japón. Es su trabajo el que les puede brindar a sus respectivos países la posibilidad de una apertura intelectual y de un diálogo de fronteras a través de una experiencia directa, vivenciada de manera cotidiana en otros horizontes. Ellos conforman el potencial fundamental de un importante sector intelectual que, en algún momento será incorporado al estudio y a la crítica porque sin ellos la historia de la literatura y del arte de las naciones latinoamericanas jamás estará completa.


©
California, 2004
Manifiesto escrito por tres escritoras y periodistas chilenas de California, Estados Unidos. Las otras dos escritoras por diversos motivos personales, no desean que aparezcan sus nombres.
 
              The Press-La Prensa



Sonia M.Martin
breve biografía


Sonia M.Martin, escritora chilena-estadounidense, es periodista y profesora en varias asignaturas. Estudió en Francia y en Venezuela postgrados de teatro y literatura, así como Periodismo Cultural.
Ha vivido en Europa, Latinoamérica y Estados Unidos, país en donde reside.
Ha sido premiada por varios países como la mejor periodista cultural. Entre otros, Alemania, país que la invitó a Frankfurt del Main para conocer la vida cultural de esta zona. Se la distinguió, igualmente, en esa oportunidad, con una beca del Instituto Goethe, para estudiar alemán en la hermosa ciudad de Mannheim, que la baña el río Rin. El Canadá francés, por medio del Gobierno del Québec, le otorgó un premio similar para conocer y relacionarse con los más importantes artistas del Québec.
La investigación sobre literatura, teatro y arte, en relación a Latinoamérica, y en especial de la mujer, son parte del trabajo que viene desarrollando desde hace años.
Fundo SELC y CII (Sociedad de Escritores Latinoamericanos de California y Capítulo Internacional en Internet) en donde actualmente es parte de la mesa directiva.
Es Delegada y Directora de CELCIT Norte de California, “María Teresa Castillo” (Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral).
Fundó en California un centro de poesía bilingüe, CEPOINC Lapislázuli (Centro de Poesía Iberoamericana Norte de California). Con un pequeño grupo de actrices latinoamericanas bilingües y en colaboración con el periódico bilingüe, La Oferta Review, de San José de California y de su directora, la periodista, fotógrafa y escritora ecuatoriana, Mary J. Andrade. Igualmente, realiza conferencias y talleres de las materias arriba mencionadas.
Creó y dirigió, el Grupo Literario CELCIT, Casa de San Bernardino, en Caracas, Venezuela. Participó con este grupo y con el taller de literatura que monitoreaba, en el Primer Congreso Nacional de Talleres Literarios de Venezuela.
Es miembra de AICA Internacional y Capítulo Venezuela (Asociación de Críticos de Arte Internacionales), París, Francia; ITI (Instituto Internacional de Teatro), París, Francia; AEV ( Asociación de Escritores de Venezuela); SECh (Sociedad de Escritores de Chile) ; SPJ (Sociedad de Periodistas de los Estados Unidos) ; NUW (Escritores de los Estados Unidos).
Fue editora de la Editorial en Internet Jaca Negra y del magazín feminista, bilingüe, castellano-inglés, Daniela Web Press. Webzine pionero en este estilo en la Internet.
Ha publicado varios libros. Su novela Cena con un Perro Rojo, ganó en 1996, el Premio Letras de Oro de la Universidad de Miami y del Ministerio de Educación de España.
Actualmente es editora del periódico digital, La Prensa The Press, medio de comunicación bilingüe, de gran tendencia literaria y cultural.
Recientemente terminó de escribir un libro testimonio, Londres 38, Londres 2000, basado en ocho casos de detenidos-desaparecidos, bajo la dictadura de Augusto Pinochet Ugarte.
Ha incursionado en la poesía desde niña, aunque sólo tiene publicado un libro de poemas para niños, La Carroza de Cristal, dedicado a sus nietos.
Aunque hija de una poeta que le enseño a amar la poesía desde muy pequeña, la autora jamás se ha sentido poeta, pero continúa creando poesías y de esta manera es que le dio termino hace pocos tiempo a otro de sus poemarios, el que tituló Perdidamente Romántica. Este libro de poemas esta dedicado a su madre, Lola Martin Barrios, cuyo estilo romántico difiere totalmente con su propio estilo, razón por la cual ha querido homenajear a su madre, creando poemas al estilo de su progenitora…
En preparación tiene varios textos en los que trabaja. Textos de auto-ayuda, novela-histórica, teatro y ficción en genera; y aunque no se sienta poeta, ya tiene en preparación otro poemario, quizá sea otra vez romántico, quizá no. Veremos que sucede con su poesía…