la rebelión consiste en mirar una rosa

hasta pulverizarse los ojos


Alejandra Pizarnik


La marcha de la esperanza. Miles de mujeres israelíes y palestinas se manifiestan por la paz, octubre 2016






Tras dos semanas de caminar, una multitudinaria marcha de mujeres llegó a la residencia del presidente israelí Benjamin Netanyahu, para exigir negociaciones de paz entre Israel y Palestina.

 


  Más de tres mil mujeres palestinas e israelíes marcharon durante dos semanas hasta la residencia del presidente de Israel, Benjamin Netanyahu, en Jerusalén para exigir el reinicio de las negociaciones entre los gobiernos de Israel y Palestina por la paz de las futuras generaciones.

La Marcha de la Esperanza, como se le conoce, fue creada por la organización “Mujeres hacen la paz”, su misión “es crear un movimiento no político de mujeres para restablecer la esperanza y trabajar hacia una existencia pacífica para nosotras, nuestros hijos y futuras generaciones”.

Una de las participantes, Raya Kalisman, dijo que la organización se desarrolló hace un año y medio después de muchos meses de discusiones entre las mujeres palestinas e israelíes sobre por qué envían a sus hijos a la guerra. También explicó que la marcha unificó a personas de izquierda, derecha, religiosas y no religiosas.

Kalisman precisó que la marcha llegó a la residencia del mandatario de Israel para que recibiera el mensaje sobre su deseo de que se reinicie el proceso de negociación para la paz. “Continuaremos protestando hasta que haya un acuerdo”, aseveró.

La activista Orna Ashkenazi, integrante del comité de organización, afirmó: “No pararemos hasta que Netanyahu y el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, se sienten en la mesa de negociaciones de nuevo, no sólo para hablar, sino para hacer algo”.

“Esta coalición de mujeres ha conseguido traerlo de nuevo a las conversaciones, y ha logrado movilizar más de lo que lo habían hecho hasta ahora otros grupos”, aseguró otra participante de la marcha.





También hubo movilizaciones de solidaridad en Israel, Jordania, Egipto, Tunisia, Marruecos, Francia y los Estados Unidos, según publicó Times of Israel.



Fuente: Regeneraciòn